-Dimensiones Ocultas Joven-

Menudo estreno se ha marcado Dimensiones Ocultas en su sello juvenil de la mano de la talentosa Roser Valls. Con la dificultad propia de adherir los ingredientes a un determinado prisma lector, precisamente uno ciertamente complejo -desde el mismo reto del fomento de la lectura, pasando por la siempre desafiante estimulación del gusto original por el terror, hasta la simple captación de atención con una historia suficientemente sólida y enérgica-, la autora diseña una propuesta maravillosa que engancha a todo tipo de ojos y manos, incontrolables en el pasar páginas, ávidos de transitar escenarios y situaciones hasta alcanzar un final que, de algún modo, siempre sentiremos como nuestro, personal, intransferible.
Roser nos recibe con un ¡Aviso para navegantes! a modo de instrucciones para poder jugar adecuadamente y sacarle el máximo partido a un total de treinta y cinco capítulos dispuestos en una cronología de libre configuración, cimientos de un libro lúdico que produce autonomía lectora y decisión al instante. Diecisiete de esos capítulos funcionan para construir la historia, a partir de la elección entre opciones, y los otros dieciocho nos entregan la forma de terminarla, concluirla a través de unos finales muy diversos, geniales, que tan bien representan una diversidad admirable en la expresión del género del escalofrío y sus infinitas posibilidades. Se notan el amor y la honestidad de nuestra autora hacia su pasión literaria en términos de mimo al terror y sus reconocibles aristas.
El desarrollo de nuestra aventura nace de un objetivo sobradamente apetecible: asistir a una fiesta de disfraces enmarcada en la celebración de Halloween: tu primo Hugo, que ejerce de conductor, y su novia Bruna te acompañan, siendo tú el tercer personaje en un contexto ciento por ciento inmersivo. Durante el viaje en coche y sus probables sucesivos desvíos argumentales disfrutamos de un toque de terror juvenil que permite captar la esencia más adrenalínica del género: es como vivir una experiencia que nos conecta con nuestros más tiernos orígenes como consumidores de terror en sus diferentes manifestaciones, con una suerte de nostalgia infantojuvenil próxima a esas primeras horas delante de un libro o de una pantalla, descubriendo el ambicioso universo de un terreno artísticoemocional que aquí mismo fluye entre latigazos de fantasía, paisajes y elementos traídos de la ciencia ficción más pura y un cierto y sabroso deje de cultura popular que nos ha abastecido en las décadas más brillantes de la producción tenebrosa.
A ese deleite contribuye notablemente el magnífico diseño de la pareja de personajes principales: Hugo y Bruna nos conquistan de primeras, nada más comenzar nuestra lectura. Ambos entrelazan con una armonía impresionante sus acciones en pro de un conjunto muy entretenido más allá de la edad objetiva prevista para la obra: nos encantan el ritmo, el tono sostenidamente espeluznante, nervioso, inquietante, así como su naturaleza refrescante.
Ten cuidado está muy bien escrita y genera un estupendo rato de entretenimiento y diversión, extensible según deseemos completar matemáticamente las opciones que nos presenta la enorme suma de caminos abiertos a nuestras decisiones, expuesta con un muy buen gusto literario en términos técnicos y un profundo respeto a los códigos del género, tal como para seducir desde la originalidad derivada de su asimilación y la elaboración de una receta posterior absolutamente jugosa. ¡Tened cuidado y corred a desentrañarlo!
Altavoz Cultural
Entrevista a Roser Valls

Bienvenida a Altavoz Cultural, querida Roser. Antes de romper a hablar de tu más reciente publicación nos gustaría que te presentaras a nuestra comunidad lectora. ¿Quién es Roser Valls? ¿Qué inquietudes, aficiones e intereses vertebran tu existencia?
No estoy muy acostumbrada a hablar de mí misma pero lo intentaré. Resumiendo, diría que soy una persona tranquila, fantasiosa y familiar. Me gusta estar en casa y disfrutar del cine, la literatura y mi gente. Aunque a veces no lo parezca, soy una persona tímida y, a menudo, me cuesta mostrarme como realmente soy. Respecto a esto, siento que escribir es una herramienta maravillosa para salir un poco más del cascarón y explorar otras sensaciones y otras realidades, aunque solo estén en mi imaginación. A veces me siento como uno de esos peces que nadan a un ritmo diferente de los demás, sin terminar de congeniar con el resto de especies. Sigo disfrutando con la literatura juvenil, las series de adolescentes y los programas más tontos de la televisión. Tiendo a soñar despierta mientras escucho música, a regar mis plantitas para desconectar del mundo, a jugar con mis sobrinos a cualquier cosa que se les ocurra a ellos y a emocionarme con la mañana de reyes como si todavía fuera una niña pequeña. Me gusta pensar que nunca terminamos de crecer y que eso también puede ser algo bueno.
¿Cómo nace desde cero, desde una primera idea, Ten cuidado? ¿Cómo fue su proceso creativo una vez tenías el concepto de lo que querías desarrollar?
En realidad, Ten Cuidado nació en 2020 a raíz de una iniciativa entre escritoras para crear y compartir algo original para leer entre nosotras el día de Halloween. Era el segundo año que me involucraba con el proyecto y quería algo más interactivo, donde la gente con la que iba a compartirlo pudiese participar de la acción. Recordé los libros de “Elige tu propia aventura” que yo leía de niña y se me ocurrió que podía ser una buena opción. El primer borrador tenía una extensión menor y era para público adulto. Mi única intención era pasar un buen rato escribiéndolo. Aun así, me costó organizarme para garantizarle al lector varias opciones argumentales y que estas fueran coherentes con todo el relato. Lo más complicado fue escribir según el orden de los capítulos y no según el orden de las historias, puesto que estas estaban desordenadas entre los capítulos. También me costó un poco pensar en múltiples finales y que estos fueran originales, que le dieran al lector la posibilidad de experimentar cosas distintas, casi como si estuvieran leyendo libros diferentes. Traté de inspirarme en los elementos de terror que a mí me resultan atractivos y distintivos del género, tomando prestados algunos clichés y uniéndolos como si de un puzzle se tratara. Tuve que hacer un montón de esquemas y repasarlos docenas de veces pero al final creo que quedó bien. Tres años después rescaté la historia y decidí darle una segunda y renovada vida (más seria esta vez), así que repasé el texto, amplié el número de páginas y terminé de pulirlo. Justo en aquel momento, como si se alinearan los astros, la convocatoria de Dimensiones Ocultas Joven se cruzó en mi camino. Se me ocurrió que podría ser una buena opción para mi historia y terminé dándole una vuelta de tuerca y adaptándola a un público más joven. Y aquí estamos.
Tu obra inaugura la colección Joven de Dimensiones Ocultas. ¿Cómo ha sido la experiencia de escritura de una obra dirigida fundamentalmente a un público juvenil, con sus particularidades de lenguaje, imaginario y códigos más o menos exclusivos? ¿Qué dirías que puede captar especialmente la atención de dicho público y qué crees que le ofrece Ten cuidado a un público «más adulto» e incluso más curtido en el género de terror?
La verdad es que cuando empiezas a trabajar una obra destinada al público joven te das cuenta de que, a veces, sabemos muy poco de ellos y de sus gustos. Yo, principalmente, usé el referente de mis dos sobrinos. Me interesé por los libros que leen, las películas que ven y los videojuegos a los que les gusta jugar. Hablé con ellos de la historia e hice una prueba para que me dieran su opinión. Creo que hay que usar referentes, estructuras y un vocabulario que les resulte cómodo y estimulante a ellos, no necesariamente a nosotros (aunque me parece que una cosa no es incompatible con la otra).
Tengo la sensación de que Ten Cuidado recupera un estilo de libro que triunfó mucho décadas atrás y le da a los jóvenes de hoy en día la oportunidad de conocerlo y explorarlo, navegando a través de un género que, gracias a videojuegos como Poppy Playtime o Five Nights at Freddy’s y a series como Stranger Things o Wednesday entre otras, les despierta muchísimo interés.
Para los adultos es como un baño de nostalgia, como volver a nuestra infancia desde una perspectiva nueva. Además, yo recuerdo haber leído muchos libros de este tipo, pero ninguno fue de terror. Supongo que los habría, pero nunca llegaron a mis manos. Ten Cuidado rellena un poco ese vacío.
Seguramente habrá adultos a los que todo esto les parezca una tontería, pero creo que es una historia para recuperar ese espíritu aventurado y despreocupado de poder tomar decisiones e ir probando suerte sin que ello condicione ningún aspecto de nuestra vida real; es divertido.
La aventura que nos ofreces está canalizada por dos personajes estupendos: Hugo y Bruna nos acompañan en nuestra tenebrosa sucesión de decisiones. ¿Qué referentes, sean personales, sean literarios o de otra índole artística, te han servido de base para elaborar sus personalidades, sus propias características? Por otro lado, ¿de dónde procede ese rico imaginario fantástico-terrorífico -también con toque de ciencia ficción- que plasmas en los escenarios, villanos y desenlaces interconectados en la obra?
Hugo nació de mi experiencia de hacer muchas cosas con mis primos. A veces, cuando vamos juntos al cine y volvemos a casa de noche, tenemos que atravesar una larga carretera que cruza a través de bosque y montaña. Normalmente, siempre es uno de ellos el que está al volante del coche, así que usé esta experiencia propia para crear el punto de partida del personaje y la historia. No creo que Hugo sea exactamente como ninguno de mis primos pero quizás al leerlo descubran que es una mezcla de todos.
En cuanto a Bruna, quería en la historia una chica que no fuera el personaje temeroso, huidizo y condenado a morir que solemos encontrarnos muchas veces en el cine de terror (aunque tengo la sensación de que esto está cambiando). Yo no soy una persona asustadiza y disfruto de la adrenalina y la tensión de pasar miedo, así que ¿por qué no iba a ser así Bruna? Supongo que ella es un poco el reflejo de lo que yo creo que haría en su situación.
No sabría deciros de dónde viene mi imaginario, pero supongo que siempre he sido una persona soñadora. De pequeña, me encantaba cerrar los ojos e imaginarme historias con mis personajes de dibujos animados favoritos. Con el paso de los años, el consumo de cine, series y libros ha ido ampliando y extendiendo ese mundo paralelo que se desarrolla en mi cabeza. Creo que cada vez que tropiezo con una obra que me gusta (ya sea escrita o audiovisual) retengo en mi mente las cosas que más me fascinan y las integro dentro de ese cocktail donde hay un poco de todo.
¿Cómo ha sido tu experiencia editorial de la mano de Roberto Carrasco y su equipo? ¿De qué forma crees que se inserta Ten cuidado en el panorama literario actual?
Ha sido una experiencia fantástica. Ten Cuidado es el primer libro que publico con el apoyo de una editorial, así que ha sido toda una aventura. Al principio, me daba un poco de miedo porque no conozco el mundillo y temía lo que pudiera pasar, pero Roberto y el equipo de Dimensiones Ocultas me lo ha explicado todo bien y me han acompañado en el proceso, haciéndolo más fácil y menos vertiginoso. Roberto siempre ha sido muy atento y me ha infundido seguridad. Les estoy muy agradecida por darme esta oportunidad y por ser tan majos conmigo.
No sé cómo será el camino de Ten Cuidado, pero creo que es el momento indicado para él. Tengo la sensación de que las obras interactivas están entrando en una nueva era de popularidad, impulsada por algunas plataformas audiovisuales que también están probando suerte con este formato en sus contenidos.