Jornadas de Ilustración y Universo Creativo 2024

¿Cuándo y cómo te inicias en el mundo del arte? ¿Cuál fue ese punto de inflexión en el que decidiste apostar por una carrera profesional ligada al universo creativo?

Desde los quince años trabajé como ilustradora en Sunrise Peace and Ecowear, una empresa de camisetas donde los dibujos que hacía eran sobre temas sociales y ecológicos en Colombia. Trabajé ahí por cinco años.

Estudié Expresión Artística en la Universidad Javeriana en Cali, un experimento de dos años que abarcaba Literatura, Teatro, Música y Artes Plásticas. Luego entré a Bellas Artes en Medellín, donde hice la carrera de Artes Plásticas y me gradué como pintora.

Viví por dos años en París, en La Cité Internationale des Arts, y después estudié Grabado y Encuadernación en Australia, y ahí me enfoqué más en experimentar con el texto y la imagen.

¿De dónde dirías que procede tu estilo?: ¿qué referencias, artistas, técnicas o movimientos te han marcado especialmente a la hora de forjar tu propio modo de expresión? Por otro lado, ¿cómo es tu rutina de trabajo en un día cualquiera?

Mi estilo viene de muchos lados, pero creo que haber nacido en Quito, Ecuador, me marcó mucho. Muy inspirada por la cultura precolombina, Inca y Mochica, por los libros medievales y religiosos de mi padre, la colección de arte popular de mi madre. Luego cuando estudié artes lo que me atraía era el expresionismo alemán, el bad art norteamericano, el pop art, el surrealismo, y luego cuando viví en Francia me dediqué a investigar el Art Brut y artistas que trabajan con su propia vida como Sophie Calle, On Kawara, Frida Kahlo o Julie Doucet.

No tengo rutina de trabajo, cada día es distinto al otro y cada proyecto me pide trabajar de distinta manera. Trabajo mucho en la calle, en salas de espera, cafés y en mi casa.

Has conocido en primera persona la diversidad de tantos y tan interesantes lugares para cultivar tu arte. ¿Qué destacarías particularmente de cada ciudad o país que has habitado desde un sentido sociocultural? ¿Qué le han aportado cada uno de esos espacios a tu identidad como artista?

Creo que el haber nacido en Ecuador con una familia colombiana, creciendo en un edificio de exiliados políticos de Chile, Uruguay y Argentina, me marcó una latinoamericanidad desde muy temprano y al mismo tiempo un estado de limbo en el que muchos inmigrantes nos identificamos. He tomado cosas de cada lugar donde he vivido y distintos mundos que he habitado. Como decía antes en Ecuador crecí, estudié en un colegio de monjas bilingüe y muy estricto, creo que de ahí viene la disciplina y la relación con lo precolombino y religioso. En Colombia tuve mucho contacto con la naturaleza en mi adolescencia, trabajé muchos años con temas sobre ecología y tenía muchos amigos biólogos, guardaparques, ornitólogos, etc. Pero también creo que llegué a Colombia en un momento muy violento, así que también creo que eso de alguna manera interviene en la manera de mirar el mundo. Luego París, donde viví por dos años en La Cité Internationale des Arts, y mi encuentro con la historieta, que amplió la manera de expresarme, al igual que Sydney, que me dio el tiempo y el espacio para experimentar diferentes maneras de encuentros entre el texto y la imagen, y una riqueza de imágenes de la ciudad en medio de la naturaleza salvaje.

Tu obra visibiliza maravillosamente la figura de la mujer desde diferentes ángulos creativos. ¿Cómo vives el momento actual de la relación entre las artistas y las oportunidades ligadas al ámbito profesional de la ilustración, el cómic, el arte visual…? ¿Consideras que hemos avanzado, quizás que queda mucho por hacer?

Aunque siento que hemos avanzado por un lado, también seguimos sufriendo mucha desigualdad e indiferencia. Creo que queda mucho por hacer. Avanzamos un paso y retrocedemos diez.

Vamos con las preguntas en torno a la publicación de Alegría, de Margarita García Robayo (Páginas de Espuma, 2024): en primer lugar nos gustaría saber cómo ha sido para ti trabajar el texto desde tu óptica artística, cómo te has relacionado con la historia y cuáles crees que han sido las claves para obtener un resultado tan atractivo desde la combinación con el talento de Margarita.

Creo que Margarita y yo hacemos parte de una misma generación y contexto. De hecho el día que leí el cuento y nos conocimos me sentí muy identificada y sentí que hablábamos el mismo idioma gótico tropical.

¿Cómo decides la gama cromática que le aplicas a la ilustración de Alegría?

Supe desde el principio que quería trabajar con lápices de colores, una mezcla entre la luz, que viene de la abundancia del lugar y del título, y la oscuridad que tiene la noche, la violencia y lo no dicho. Me gustaba que convivieran esos dos opuestos y saturarlos al máximo.

¿Cómo ha sido la experiencia editorial con Páginas de Espuma y qué recorrido esperas que tenga la obra de cara al público?

Me encantó trabajar con ellos, desde el principio fueron muy atentos y cuidadosos. Además fue un sueño trabajar con Margarita García Robayo, a quien no conocía personalmente, pero leía y admiraba desde antes de conocerla. Todo fluyó de una manera poco usual.

Espero que la gente disfrute la cantidad de capas que tiene el cuento y me emociona que llegue a muchos lugares de habla hispana.

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