-Horror Vacui-

Como nos gusta tanto una antología de relatos y más de la mano de Horror Vacui, que es una editorial a la que adoramos y como ya pasó con ‘Perversas’, hoy os traemos ‘Gótico urbano: nuevas historias de ficción urbanas escritas por mujeres’, así que sin más dilación empezamos.

Como ya sabemos, abrir una antología de relatos de varias autoras no es fácil pero con ‘Una cantidad de scroll absolutamente desproporcionada’, escrito por Layla Martínez, pues sabes que es éxito asegurado, y sobre todo después de leer ‘Carcoma’, porque Layla tiene un estilo muy personal, a modo de diario, con detalles y muy costumbrista que refleja muy bien la sociedad actual: la crisis de la vivienda, la soledad y la precariedad que nos lanza a compartir piso a edades ya en las que deberíamos estar entrando en una hipoteca. Y es que la protagonista del relato vive hastiada en una búsqueda de piso mientras reflexiona sobre cine, true crime y un montón de cosas muy de la generación millenial cuando topa con un piso barato y una habitación mona, hasta que ella se pregunta cuál es la trampa. Pues la trampa es una ida de olla maravillosa que puede jugarnos una mala pasada a todas. La verdad es que ha sido un relato fresco con un toque muy punk. 

Seguimos con ‘El círculo alado’ de Alba G. Mora, y es verdad, como anunciaban las editoras en el prólogo, que la vivienda es el nuevo monstruo de una generación que vive en la ciudad, pero no como lo conocíamos, sino como una casa que anhelamos y no podemos permitirnos. Y es que la protagonista llega a un piso construido de manera ilegal y en su vida calurosa y metida en internet descubre que hay foros donde puedes salvar palomas o donde puedes registrar los ruidos de tu alrededor y los síntomas que te provocan, para acabar descubriendo un sitio totalmente nuevo. 

Avanzamos hasta ‘Supay’, de Solange Rodriguez Pappe, quien nos transporta a Perú y a las leyendas y las fiestas de una tierra donde demonios y personas se juntan. Y es que un relato que parecía una cosa termina siendo otra y lo que más me ha gustado es observar todos los lujos de detalles que tiene y en sí lo que Solange nos quiere narrar, que es una auténtica fantasía. 

Entramos en ‘Agujero glorioso’, de Flor Canosa, y volvemos al problema de la vivienda pero llevada al extremo: minipisos para una persona en unos bloques con normas en los que la protagonista después de una ruptura se tiene que meter y de repente nota como su piso está haciéndose más pequeño y eso la hace entrar en una paranoia brutal que termina con un hacha y alucinaciones. De verdad que no os lo podéis perder. Qué poder tienen las letras de Flor Canosa, es que es una locura. 

Pasamos a ‘¿Caballos vivos o muertos?’ de Judit del Río, que es una crítica a la academia clarísima, a las relaciones de poder, a las tóxicas y todo esto entremezclado con la realidad de muchas en los entornos laborales arcaicos donde huele a naftalina y los hombres se creen los más listos del lugar y con derecho a todo. Me ha encantado el modo de narrar tan elegante de la autora. 

Nos sentamos en ‘Las furias’ de Alicia Mares, que es un relato maravilloso que critica la violencia de género, los asesinatos, las desapariciones de las mujeres en América Latina, que es increíble que en pleno 2025 todavía se sigan dando estas dinámicas con los números que se manejan, y que parezca que es un problema al que no se le puede poner freno… y es que Alicia nos pone de protagonista a una mujer que pasea por la ciudad y se convierte en las mujeres asesinadas o desaparecidas cuando se encuentran con su asesino. Y es que me ha parecido un relato maravilloso y era la primera vez que leía un relato con esta temática y es que mira que he oído hablar a un montón de autoras sobre esta problemática pero nunca había leído un texto así y me ha parecido fantástico.

Nos vamos acercando al final de la antología, y mira que no nos gusta ir terminando, porque por ahora nos está gustando mucho, pero vamos a seguir con ‘Mudar de infierno’ de Lola Ancira, que nos transporta a una ciudad árida debido al cambio climático, salvaje debido a la falta de suministros, donde apenas se puede estar debido a la temperatura y la violencia campa a sus anchas. Es increíble como imaginamos que sería el ser humano si no tuviera facilidades y la verdad es que hasta yo me lo imagino así. Un relato lleno de detalles que me ha gustado mucho. 

Pasamos página hacia ‘No cuelgues’; en él Blanca Trigo,nos lleva a la precariedad de los call centers y la realidad de las personas que trabajan en ello, que como todo, pueden ser personas a las que les pasan cosas y necesitan el trabajo, y hacen cualquier cosa por quedarse aunque pensemos que son fríos de corazón al parecer aprovecharse de las personas mayores, como es el caso de nuestra protagonista. Que no deja de ser una mujer con una vida vacía después de darle la vida a su madre y que ésta muriera en un incendio y necesitara el trabajo para mantenerse sola. 

En ‘La conversión del agua en sangre’ de Constanza Ternicier apreciamos un relato que es la antesala al cierre de la antología, es un misterioso paquete el que lleva a la luz protagonista de cabeza, y en el que podemos ver como el deseo por recuperarlo hace que una casa se pueda convertir en un espacio hostil. 

Terminamos esta antología con ‘Placenta’, de Giovanna Rivero: estamos ante un país en el que sólo la gente muy inteligente va a las universidades y los coches superan con creces a los teslas que ahora conocemos, son una especie de IA mezclada con coche. Y es que esta mujer hastiada con un hijo inútil que se cree que por tener un coche de última generación es alguien solo quiere librarse de su hijo. Y es que la historia me ha parecido fascinante para el cierre de la antología.

Hay muchos puntos de conexión en esta antología, uno es la vivienda como sitio hostil debido a los precios que barajamos en los últimos tiempos de alquiler, la violencia en general y en particular a las mujeres, cambio climático y evolución tecnológica. Pero como siempre, todos los relatos son un acierto. ¡Cien por cien recomendable! 

Rut Alameda, directora de Altavoz Cultural

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