-Letraversal-

Estoy yo aún acostumbrándome a leer poesía, porque esta vieja amiga a la que abandoné en algún punto de mi existencia porque no estábamos en el mismo punto a la cual he echado tanto de menos es complicada y hay qué tratarla con cariño. Y yo espero que ella me trate con el mismo favor que a mí. Y la verdad es que no me puedo quejar, últimamente estamos haciendo muy buenas migas y es que con poetas como María Limón la verdad es que el camino se me hace mucho más ligero.

María Limón llega con un poemario dividido en 4 partes muy icónicas y muy visuales, porque otra cosa no, sus palabras me han transportado a imágenes, sonidos, tactos que hacía mucho que una poesía no lograba en mí, he visto al sujeto crecer, replantearse cosas, sentir soledad, rechazo, aprender a amar bajo la tensión palpable, dudar de sus deseos y romperse.

La primera parte empieza con la muerte y la inocencia de un cuerpo que se está conociendo, en un núcleo familiar y en las violencias de este. En la segunda parte hacemos el paso de la infancia a la etapa adulta y como se vive esto en su núcleo familiar exiliada a la soledad y al crecimiento exagerado en una edad muy temprana.

En la tercera parte que se conecta con la cuarta habitamos el cuerpo con deseo a otras personas, como es relacionarse y dudar. Y como los lazos de amistad son muy importantes.

La verdad es que la lírica de María Limón nos deja exhaustas al terminar de leer, no nos vamos a engañar, porque el libro te lo lees de un tirón, que es lo que te hace en el corazón, porque chicas, hay algo que nos dejamos en esta lectura, y supongo que para cada una es una experiencia diferente, para mí ha sido el sentimiento de crecer y sentirse perdida.

Así que os recomiendo mucho este libro y espero que lo disfrutéis tanto como yo.

Rut Alameda, directora de Altavoz Cultural

Entrevista a María Limón

Fotografía por
Lía González

– ¿Cómo nace «Los bordes»? ¿En qué punto de tu escritura nace y como se ha desarrollado tu creatividad desde entonces?

Yo no era consciente de estar escribiendo un libro, simplemente iba escribiendo poemas sueltos. En junio de 2020 escribí el que sería el primer poema de Los bordes, y como soy poco prolífera fue un proceso bastante lento, donde podía pasar meses sin escribir un poema o escribir varios en la misma semana simplemente porque sentía la necesidad de ello. Siento que mi relación con la escritura mantiene esa necesidad, pero también creo un primer libro tiene algo de milagroso, porque normalmente una no es consciente de que está escribiendo un libro en sí. En el verano de 2022 le dije a Laura Rodríguez, quien luego escribiría el prólogo, que quería empezar a escribir un libro y ella me dijo que ya lo estaba haciendo, pero que quizás no era consciente de ello. Sacamos mi ordenador, empezamos a juntar archivos de word y a ordenar y de repente ahí estaban: los 25 primeros poemas.

– ¿Cuáles son tus referentes y de dónde has sacado la inspiración para escribir tremendo libro?

Tengo muy ubicados dos momentos de inflexión en mi acercamiento a la poesía. El primero de ellos fue la lectura de la poesía completa de Idea Vilariño a los 18. Con mis amigas suelo comentar que la primera autora que nos apasiona y el primer amor son situaciones muy similares: te atraviesa y te deja buscando ese estado constantemente. La poesía de Vilariño, aparentemente sencilla y directa, fue un primer acercamiento a preguntarme por el cuerpo y su relación con los otros. De la misma forma, la lectura de Cuerpo, poemario de Maria Auxiliadora Álvarez, fue fundamental en mí. Esa forma tan visceral de escribirse a una, sin dejar de señalar la violencia ejercida por las instituciones, me fascinó. También pienso en las lecturas que me iniciaron en la poesía contemporánea española como Los estómagos, de Luna Miguel, que tiene versos a los que vuelvo constantemente (“quiero adelgazar llorando” o “¿salvará la ternura a los enfermos?”), o Actos impuros, de Ángelo Néstore, que me hizo reflexionar sobre el peso que tiene la religión sobre nuestros cuerpos y pensar “quiero escribir algo parecido a este libro”.

-El libro está dividido en 4 partes, ¿cómo nace la idea de agrupar los poemas así? ¿fue casualidad o estaba pensado desde el principio?

En un inicio no había división en el libro, pero al empezar el proceso de edición del poemario, el equipo de Letraversal me aconsejo la división porque era una forma más clara de marcar esta transición del cuerpo en un estado más solitario, como es el de la primera parte, a las relaciones que va desarrollando con los otros a lo largo del libro.

-El cuerpo está muy presente en los poemas, un cuerpo tenso, un cuerpo dañado, roto, infantil, que crece… ¿Porque esta elección? ¿De dónde nace esta obsesión por el cuerpo?

Porque somos cuerpos violentados y es imposible obviarlo. Cuántas veces deseamos poder prescindir del cuerpo para poder evitar estas violencias (patriarcales, homófobas…). Es complicado no obsesionarse con la idea de que, si tuvieras otro cuerpo, o incluso si pudieras no tenerlo, sería posible dejar de sufrir.

-El amor a la familia, en la propia familia, y con les amantes también es un tema recurrente, ¿Cómo crees que evoluciona enlaces amor en tu poemario?

Creo que el amor, el contacto con el otro, es lo que lleva a la voz poética a situarse constantemente en los límites de su propio cuerpo. Exceptuando el antepenúltimo poema del libro, donde las amigas hacen de muro de contención, creo que es un libro donde se juega todo el tiempo con esta idea del amor como algo peligroso que nos empuja a herirnos a nosotros mismos.

– ¿Cómo ha sido el feedback del público ante tu obra? ¿Cómo te has sentido exponiéndotelas tus poemas por primera vez?

Bueno, no era realmente la primera vez que publicaba porque yo llevaba muchos años participando en revistas y antologías y sabía que había gente a la que le gustaba lo que hacía y que estaba esperando que publicara el libro. Como soy bastante lenta creo que la pregunta que más me han hecho en los últimos años, aparte de “¿qué tal la tesis?”, ha sido “¿para cuándo el libro?”. Puede que con el libro te sientas más expuesta porque es una realidad física, que miras y piensas “ya no lo puedo deshacer, está ahí”.

– ¿Cuáles son tus próximos proyectos a corto, medio y largo plazo?

Estoy terminando de escribir otro poemario, pero la escritura no es una prioridad ni algo que haga de forma rutinaria, así que ese “terminar” probablemente sea a largo plazo. En algún momento me encantaría coordinar una antología sobre ecopoéticas en autoras españolas, porque la nómina es muy extensa y sus manifestaciones son diversas, pero por ahora estoy centrada en escribir la tesis y no volverme loca en el intento. 

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