Julio – Septiembre 2025
Por Daniel María
ANTIBOY, Valentijn Hoogenkamp
Bunker Books, traducción de Catalina Ginard Féron, 104 pp., 15,90€

El punto de partida de esta historia es el despertar de Valentijn tras someterse a una mastectomía, debido a un defecto genético. Ante esta situación, nuestre protagoniste rechaza los implantes mamarios que, tanto el equipo médico como sus allegados, daban por sentado. Se inicia entonces una transición hacia una identidad no binaria, que por supuesto origina una nueva expresión de género y, sobre todo, una revelación de su entorno: quienes rechazan la nueva andadura vital de Valentijn y quienes inician un acompañamiento cómplice y cálido. Para contarlo, Hoogenkamp acude a su particular escritura sentimental –aunque la mayoría de críticas alaban precisamente la ausencia de sentimentalismo–, pues nuestre autore se extiende en lo biográfico desde una perspectiva ensayística, lo que convierte su escritura en una bomba de espejos, una dimensión de lo vivido desde la introspección, pero sin evitar la mirada de reojo sobre su reflejo. En definitiva, una obra única. Una muestra de autenticidad en la desbordada mesa de novedades.
POLVAZO, Katharina Volckmer
Anagrama, traducción de Inga Pellisa, 168 pp., 18,90€

Recomendada por Colm Tóibín –lo que ya la sitúa en un podium incuestionable– la novela se centra en una jornada laboral de Jimmie, que trabaja en la centralita de una agencia de viajes londinense. Las llamadas que atiende son disparos al aire: desproporcionados SOS de clientes que viajan para confirmar que en otros destinos también van a sentirse solos. Quizás así puedan amar un poco más sus hogares y sus anhelos irrealizados. Consuelo del capitalismo, se diría. Este traqueteo de aullidos convive con la voz interior de Jimmie, pero también con el coro formado por sus compañeras y compañeros del curro: otra ristra de curiosos perfiles insatisfechos y lúcidos. Jimmie va al baño, regresa, piensa en los polvos que ha echado con uno de sus compañeros, rememora su anterior trabajo en una funeraria, despotrica sobre su madre, que ejerce casi profesionalmente de viuda a la italiana… Y vuelve a soltar su verborrea sobre sexo y precariedad. El humor de Volckmer es corrosivo y tierno, deslenguado y crítico, orgulloso y agudo. Una narradora excelente. Un protagonista inolvidable que se te quedará grabado, como las llamadas que recibe en su centralita.
LA HISTORIA DE MI SEXUALIDAD, Tobi Lakmaker
Aristas Martínez, traducción de Daniela Martín Hidalgo, 192 pp., 21€

Crecer y descubrirnos es un viaje que no tiene fin. Para algunas personas es prácticamente una tarea, un esfuerzo hercúleo que deben afrontar porque el sistema se engancha a tu espalda como una garrapata y es costoso librarse de él. A veces, es del todo imposible. Pero crecer y descubrirnos puede ser, también, un relato inteligente, divertido, contradictorio, imperfecto, convincente, festivo y un poco triste. Todo en la coctelera para ser bebido. ¿Dónde? En Amsterdam. ¿Cuándo? Ya, ahora mismo. Así podríamos establecer el escenario y el tiempo donde Lakmaker sitúa su autoficción, protagonizada por Sofie, su visión descarnada de sí mismo, su particular entrega literaria que es, al mismo tiempo, su libro inevitable. En la historia se narra un abrazo que podría definir nuestra experiencia de lectura: «Si lloro muy fuerte, me quedo sin aliento. De manera que empecé a sacudir todo el cuerpo, a lo que Zarima me abrazó con más fuerza aún». Con todo, el último aprendizaje será una carcajada sobre la vida y sobre la muerte. Eso tiene cruzar en rojo. Léanlo y lo sabrán.
IDEAS DIVERSAS, César Aira
Blatt&Ríos, 112 pp., 14,40€

Reseñar un solo libro de César Aira, y más este –titulado a modo de anticipo y conformado según lo titulado– es reseñar toda su literatura. La literatura toda de César Aira, que es, por otro lado y al mismo tiempo, la vivencia de quien escribe a la velocidad de lo vivido, es decir, sin prisas, pero con ganas. O con prisas por acabar lo que entorpece una creación nueva, que llama a la puerta o que se ha colado ya en el escritorio, en la mirada, en la carne, en el trago que hemos apurado antes que anochezca. ¿O había amanecido? ¿O era una amenaza de la noche lo que alumbró el escritorio? En cualquier caso, Aira se llevará el Nobel, el de literatura digo, por lo acapararlos todos, que sería posible para un alquimista como él, un científico con hábito de monja en un congreso de literatura. Volvamos al principio, reseñar un solo libro de César Aira, y más este –titulado a modo de anticipo y conformado según lo titulado– es reseñar toda su literatura. Ponerle fin es un absurdo. Pero pondremos este, que es, por otro lado y al mismo tiempo, el final de su libro, de lo que fue su literatura toda (ya ampliamente deslizada por títulos nuevos recién publicados). El final, no me olvido, dice así: «De modo que además de no poder ser realista, no quiero serlo». PD: lo del Nobel (de literatura) iba en serio.
EL RELATO BOLLERO. EXPERIENCIA Y FICCIÓN, Begoña Núñez Biurrun
Kaótika Libros, 292 pp., 18€

Valiosísimo trabajo el de Núñez Biurrun en torno a una generación de mujeres bolleras, nacidas a finales de los años 70, cuyos testimonios recoge aquí junto a una selección de obras literarias escritas por autoras bolleras. Además, suma la entrevista concedida por una de estas escritoras al corpus de experiencia y ficción que se convierte en un espacio de trabajo totalizador. Su labor, principalmente, es facilitar el diálogo entre estas tres fuentes cardinales y, por consiguiente, aplicar su sensibilidad como lectora y oyente para establecer las conexiones, anclajes y respuestas que irán derivando de su taller atento y cómplice. Núñez Biurrum no solo aprecia y recopila estos relatos, sino que los cuida y los muestra con el respeto de quien se encuentra en lo leído y en lo escuchado. Su metodología es el rescate frente a la hostilidad. No digo que sea el fin, que también, sino que el hecho de rescatar ya constituye red, refugio y resignificación frente a los conocidos mecanismos de la cultura para ocultar lo que desprecia. Las voces referentes surgirán en el lugar donde han permanecido siempre. Desde ahí seguirán inspirando la resistencia.
Muchísimas gracias por esta lectura tan atenta y generosa y por querer compartir esta recomendación. Un abrazo.
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