-Jornadas de Ilustración y Universo Creativo 2025-

-¿Cuándo y cómo te inicias en el mundo del arte? ¿Cuál fue ese punto de inflexión en el que decidiste apostar por una carrera profesional ligada al universo creativo?
Siempre he tenido muy claro que quería contar historias y dibujar.
Pero al principio fue bastante difícil mantenerme solo con el dibujo, así que lo compaginaba con otros trabajos.
Un mes tuve muchos encargos a la vez, y me di cuenta de que era imposible llegar a todo con sólo un día libre a la semana. Fue entonces cuando dejé mi trabajo para centrarme en dibujar, y hasta hoy, que han pasado 9 años.
-¿Cómo es el proceso de creación de tus cómics? ¿Cómo buscas inspiración? ¿Eres más de empezar los proyectos en digital o en analógico?





Casi todo mi trabajo es analógico. Escribo la idea, hago un boceto a lápiz, y después empiezo con el entintado, que voy puliendo y repitiendo con una mesa de luz. Si hay que colorear, lo hago con rotuladores con base de alcohol y lápices de colores. Por último, lo escaneo, y le doy un mínimo retoque en Photoshop, para que los colores queden lo más parecidos al original.
Aunque últimamente he hecho algunas ilustraciones con el color digital para imprimir en risografía. Me gusta mucho esta técnica, porque me veo obligada a usar muchos menos colores y a mezclarlos entre sí, y para mí es como resolver un puzzle.
Mi espacio de trabajo está lleno de cosas que me inspiran y me gusta tener a la vista. Van desde un círculo cromático hasta una taza en forma de loro, o mi colección de pegatinas.
-¿Tienes alguna manía inconfesable como artista a la hora de trabajar? ¿Qué otras cosa,s a parte de cómic, te gusta crear?
No es inconfesable, pero me encanta el café soluble, siempre me preparo una taza para empezar a trabajar.
Me gusta mucho dibujar en libretas, hacer libros de recortes con referencias visuales, y desde hace unos pocos meses estoy aprendiendo a bordar con la técnica punch needle, que es como dibujar con hilo.
Hacía tiempo que no tenía tanta ilusión por investigar una técnica. Me hace muy feliz, me relaja y me hace desconectar.
Los últimos meses, también he estado diseñando merchan para reabrir mi tienda online: pósters en riso, stickers, camisetas, totebags…
-¿De qué formas trabajas tu visibilidad en ese escenario de redes sociales, exposiciones, ferias, presentaciones, espacios tanto físicos como digitales que exigen casi tanta dedicación como el mismo proyecto artístico en sí?
Utilizo Instagram como portfolio, me gusta que en el feed encajen todas las imágenes por colores y funcionen bien entre sí. Los stories los suelo utilizar para avisar si voy a alguna feria, he sacado algo nuevo, o para promocionar los talleres.
Últimamente estoy más pendiente de crear cosas para mí, que para redes sociales.
Me ha costado mucho llegar a este punto, pero creo que es vital para que tu proyecto artístico tenga sentido.
Durante años, he estado más pendiente de hacer cosas para recibir likes, que para disfrutar del proceso creativo, y eso es algo que sólo lleva a la frustración.
Ahora cuando hago algo, disfruto de hacerlo, y a lo mejor tardo semanas en colgarlo en internet.
Evidentemente disfruto cuando un post gusta mucho y siento que mi trabajo tiene repercusión, pero no quiero condicionar mi trabajo haciendo cosas que sean tendencia por el like fácil.
-¿Cuáles consideras que son los mayores retos a los que se enfrenta a corto y medio plazo el campo del arte visual en estos tiempos de tecnologías, inteligencia artificial…? ¿Cómo te relacionas tú con esos elementos cada vez más presentes?
No le doy muchas vueltas. Si alguien te quiere robar, te va a robar. Si alguien te quiere copiar, te copiará. Esto ya pasaba cada día antes de que existiesen los robots, jajaja… También pienso que las personas que eligen hacer un cartel con IA, antes de contar con ilustrador, tienen tan poca ética y sentido del gusto que no los quiero como clientes.
-¿Qué consejo le darías a alguien aficionado al arte que tiene la ilusión de ir más allá y comenzar a profesionalizar su pasión por la ilustración?
No tengas prisa, porque estas cosas llevan su tiempo. Hay que tener mucha paciencia y ser muy testarudo para dedicarse a una profesión que te lleva al límite, y no te asegura al 100% una estabilidad económica. También hay que tener mucha autocrítica y dedicarle muchas horas a practicar.
Algunas de las cosas que deberías hacer son: autoeditarte, ir a festivales de cómic y autoedición, mandar tu portfolio a directores de arte, publicar tu trabajo en la red social en la que te sientas más cómodo, montar una exposición… Todo lo que se te ocurra para que la gente sepa que existes y qué es lo que haces. Pero lo más importante es dedicarle todo el tiempo que puedas.
-¿Cómo definirías actualmente el panorama creativo en un país como España y qué cosas crees que deberían cambiar para ayudar más al artista?
Lo ideal sería utilizar el cómic como herramienta educativa para fomentar la lectura, como se hace en Francia o en Japón.
Son países en los que se consumen muchas publicaciones dedicadas al cómic, y se valora la profesión como arte con mayúsculas. Podríamos decir que en España sucede todo lo contrario, aunque en los últimos años, veo que hay un renacer del cómic, se han hecho muchas exposiciones, cada vez viene más gente a las ferias de autoedición… Yo tengo esperanzas.
-¿Qué te queda por hacer que te apetezca probar y cuáles son tus próximos proyectos confesables? Muchas gracias por tu tiempo. Nos gustaría despedirnos con tu recomendación del trabajo artístico de tres compas.
Prefiero no decir absolutamente nada, pero estoy haciendo varias cosas a la vez con las que estoy muy ilusionada.
Os recomiendo el trabajo de Tom Bingham @tomdrawsdogs, Bird Pit @bird_pit, y Raisa Álava @raisalava.