-Editorial Dieci6-

Lo de Juncal Baeza es impresionante, la autora nos trae 7 relatos alrededor del dolor que abren heridas y te atrapan el corazón. La verdad es que por ahora se lleva la palma con la mejor antología de relatos que he leído este 2025 y os vengo a hablar un poco de ella.

En “Lenma” nos encontramos la historia de una madre que ha tenido que pasar las de Caín en el pueblo en el que vive y encima parece que un susto con su hija que se cae al río va a ser la piedra que todos esperaban para lincharla si pudiera ser un poco más. Y es que, sin conocer a Juncal de antes en este primer relato me engancha con una narrativa muy llena de detalles y vivida. Empieza con esa angustia de no saber que le está pasando a la niña. Esas primeras páginas de no saber que ha pasado, de no saber que pasará en las siguientes páginas se pega a ti como la humedad de una tormenta de verano y no te suela el alma, y es lo que hace que sigas leyendo. Entonces encuentras una cruda historia de maltrato hacia una mujer y como un pueblo entero ha sido capaz de hacer tanto daño a una persona por ser diferente.

Con “Criatura hermosa” es un viaje hacia un parto que termina en cesárea. La verdad es que retrata la indiferencia —porque lo importante es tu bebé y no tú—, infantilización y despersonalización de muchos partos. La verdad es que es un relato crudo sobre la soledad en el parto y muy necesario porque aúna las voces de un montón de mujeres seguramente y sus vivencias. Muy necesario.

Con “Corre, Vior, Corre” encontramos la historia de una mujer que por elegir tener una vida mejor termina viviendo en la calle, de donde quiere escapar y volver sobre sus pasos, mientras se imagina un futuro mejor, pero que, pese a todo, no puede escapar. Un relato bastante crudo, la verdad.

El naufragio” es la historia de una adopción, una virgen negra que apareció en mitad del mar y que le iglesia no sabe casi de su existencia. En este relato no es todo oro lo que reluce, porque hay niñas muy monas que pueden ser diablillos. Un relato que cuenta como la trastada padre se nos puede ir de las manos y cómo la amistad infantil nos llena y nos hace dudar. La verdad que es un relato maravilloso sobre esa mejor amiga de la infancia que tanto nos remueve.

Por otro lado, “Holografía familiar” es ese paso de la adolescencia a la etapa adulta donde te sientes perdido, parece que no encajas, no te gusta nada, pero alguien cercano a la familia te recuerda que eres humano, que tienes sentimientos y no te trata como un niño. Eso es lo que le pasa a Benji con su tía Ted a la que piensa que va a perder en algún momento. Y es que perder a alguien que te hace tan feliz y te llena tanto dentro de tu zona segura es algo que no le desearíamos nadie.

 “Los tristes más tristes del mundo” es un viaje a un lugar que se vuelve casa, con raíces, con gente que te importa, dando tumbos, con una historia y que de repente un día te quitan. La diferencia vital, las historias que cuentan y cómo se vive parece irreal para la mente de alguien que no está acostumbrado a vivir en la guerra, en el hambre, y un día, de la noche a la mañana tienes que volver y sientes que algo se quedó allí con la gente que te importaba.

Por último, “Peligro extremo de incendio” es crudo como él solo, porque es un relato sobre volver al hogar para pasar de hija a cuidadora de tus padres por una enfermedad, es ver morir a uno de ellos y quedarte encerrada en esta vida que no te gusta. La verdad es que es un relato que sinceramente vale mucho la pena leer por su crudeza y te remueve algo por dentro que hacía mucho que un relato no me hacía llorar.

Lo de Juncal es una locura, estos siete relatos te remueven tanto por dentro que sabes que volverás a ella porque son reales pese a que son ficción, porque son necesarios y tratan temas que muy pocas autoras recrean con tanta claridad y sinceridad.

La verdad es que “Peligro extremo de incendio” es un libro muy recomendable, y de verdad que desde ahora fan absoluta de Juncal Baeza y todo lo que haga.

Entrevista a Juncal Baeza

– ¿Cómo nace «Peligro extremo de incendio? ¿Cómo ha sido el proceso de escritura de esta antología de relatos?

“Peligro extremo de incendio” nace como un caminito de vuelta al relato breve, después del anterior trabajo publicado, que fue una novela -la primera- en 2023. Escribirlo ha sido una locura en la organización, y una novedad también, porque en esta ocasión son menos relatos (7) pero más amplios, así que ha sido un aprendizaje midiendo información y tiempos de otra manera. La verdad es que me ha gustado escribirlo y lo he disfrutado mucho a pesar de la exigencia que ha supuesto. Creo que hay un montón de mí misma en estas historias. El título de la antología viene de haber visto este letrero luminoso en la carretera. Me pareció muy interesante y luego inventé la historia. Y de ahí saltó al título de la obra completa.

-¿Cómo se entrelaza este libro con tus anteriores publicaciones? 

Bueno, hay temas comunes, sin duda, temas que, desde una mirada u otra, repito porque tienen muchas capas, muy diferentes y todas interesantes, así que no se termina la exploración en un solo relato o en un solo libro y de hecho dan lugar a historias muy diferentes entre sí. Los tres, “Lo imaginado”, “El vuelo de los tántalos” y ahora “Peligro extremo de incendio”, sí que tienen una coherencia para mí. Pero entre el primer libro de relatos y este nuevo, lo que veo es que hay un ejercicio de concentración de ideas: trabajo con menos terreno, pero excavo más.

-El dolor se mezcla con el costumbrismo en estos relatos que parecen tan reales por el contenido, porque parece que a una le acompaña por las diferentes temáticas, ¿no pensaste nunca en alargar alguno de los 7 relatos para hacerlo un libro? 

Es verdad que hay dolor o cierta oscuridad en los relatos. Pero aparece en un papel que yo identifico como el escenario, el contexto, no necesariamente el tema central. El otro día participé en un conversatorio sobre el libro en un espacio literario que se llama Espacio Guindilla, y ahí comentaba que a pesar de esa oscuridad, yo sobre lo que escribo es sobre el punto exacto en el que está la luz.

Y sobre la posibilidad de alargar algún texto, concretamente con el primero, “Lemna”, me planteé sacar una novela. También con “Corre, Vior, corre”. En realidad, si me paro a pensar, podría apetecerme escribir algo más largo de casi todos. Como las ideas están ahí, quién sabe si las transformaré algún día en una segunda novela.

-Las mujeres y sus distintas vivencias en estos relatos se entrelazan con la maternidad, los miedos, la familia y las ganas de escapar su vida, ¿Cuánto de importante es para ti la libertad de la mujer y su propio camino? ¿Considerarías esta antología feminista?

Esa búsqueda del propio camino me parece importante en todos los personajes y en todas las historias. Ese conocimiento -y reconocimiento- propio, la aceptación de lo que nos construye, sea bueno o malo. La comprensión de quiénes somos. Pero de una forma muy inevitable es verdad que centro mucho la mirada en las mujeres y en lo que nos rodea: por un lado, las problemáticas y las violencias, pero también la potencia, la genuinidad, la resiliencia, el afecto. De hecho, hay mucho de plano afectivo orientando esa búsqueda de caminos, esta parte pesa mucho, entendiendo el afecto como manifestación emocional hacia uno mismo, hacia otra persona, hacia situaciones o incluso hacia ideas o recuerdos. Sobre si es una antología feminista, bueno, para que lo sea, creo que debe contener un reclamo, una reivindicación, un impulso a la acción. En varias de las historias existe esto como motivo, conclusión o mensaje. Así que sí, tal vez felizmente lo sea. 

-¿Cómo ha sido el proceso de edición con editorial Dieci6? 

Ha sido un regalo. Es una editorial muy “artesanal”, muy detallista y cuidadosa. También exigente con la calidad, ellos mismos definen la base de su edición como “trabajo duro y confianza”.  A mí es un modelo que me gusta mucho. Dan un espacio grande y cómodo para hablar, repensar, reírte, modificar o no y profundizar en los textos. Como detalle: envían los libros envueltos en papel de seda y con una rama de lavanda. Y es que publicar con ellos es exactamente así, en la forma y en el fondo. Y, qué suerte, son también amigos ya.

-¿Cuáles son tus planes a corto, medio y largo plazo? ¿Tienes algún proyecto en mano? 

A corto plazo, disfrutar de ver “Peligro extremo de incendio” siendo leído por ahí, acoger las opiniones que lleguen lista para escuchar y aprender. A medio plazo, lo que suelo hacer teniendo ya el cerebro y los ojos adaptados a la escritura: mirar alrededor, apuntar palabras, gestos, ideas de donde pueda partir algo interesante. Y en un plazo un poco más largo, meterme en un nuevo proyecto. Me apetecería probar con un díptico/tríptico, contando una misma cosa desde dos o tres miradas distintas. También me llama la atención explorar la memoria en su sentido más amplio. En unos meses estaré concentrada en eso, seguramente.

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