-Kaótica Libros-

Es difícil explicar lo que siento cada vez que leo un libro feminista que me abre una puerta hacia otro prisma que no conocía y que no estaba en mi radar. Es una sensación extraña, porque piensas que tienes claro hasta qué punto es necesario el feminismo y hasta donde abarcan y de repente, un libro cae del cielo (o te lo mandan unas editoras fabulosas) y te ves sorprendida por tu ignorancia. Y eso es lo que me ha pasado con “Chinitas: racismo y fetichización” de Elena Mingfang.
Este libro parte de una premisa muy importante que es poner en el foco el racismo que existen en nuestra sociedad contra las personas asiáticas o asiático-descendientes. Además de hablar abiertamente de la doble violencia que las mujeres asiáticas viven por los mitos sexuales que la sociedad ha colocado a su alrededor o por lo sumisas que pueden ser por temas como la casa y el trabajo. ¿Tenía yo idea de esto? En mi cabeza era un tema que ignoraba por completo, vaya, soy consciente de vivir en una sociedad ampliamente racista y yo sabía que desde el COVID-19 las personas asiáticas habían sido un punto de mira para la gente racista, pero nunca hubiera imaginado la magnitud de la situación.
Pero lo bueno de tener una ética y un compromiso muy fuerte con el feminismo, los libros como los de Elena me enseñan una realidad que yo no contemplo y me ayudan a entender que el feminismo racializade no es solo para gente afrodescendiente ni latina, si no que incluye a cualquier otra realidad que no sea la hegemónica blanca que ya huele a naftalina y que, por ello, nuestro compromiso debería ser escuchar y aprender de lo que otras mujeres tienen que decirnos. Así que, desde aquí, eternamente agradecida a Elena por escribirlo.
Entrando en materia del libro, tengo que decir que a mí me ha parecido muy completo. Empezando con un prólogo de Susana Ye bastante potente y muy acertado para empezar a abrir boca. El libro está dividido en 4 partes, más una introducción y una conclusión. Las partes del libro son las siguientes: “Un racismo cariñoso”, “La importancia del punto de vista”, “Chistes, refranes y piropos” y por último “Un problema interseccional”. Tengo que decir que el primer párrafo escrito por Elena en mi ejemplar este subrayado entero y en el filo pone “dilo, amiga”.
Para mí, a parte de lo anteriormente mencionado, el libro mira con lupa todos los aspectos fundamentales a la hora de llevar una investigación y lo refuerza con unas entrevistas a 6 mujeres. Además de que el tono con el que ha abordado el libro es maravilloso, dado que es accesible a todos los niveles educativos (cosa que, si ya eres habitual en esta casa, sabes que valoro muchísimo). Y es que Elena no para de sorprender con sus argumentos y hechos, algo que en la mayoría de los casos a mí se me pasaban totalmente inadvertidos, pero que gracias a este libro, podré poner en práctica y con unos buenos argumentos.
Por eso, este libro me parece un fundamental en cualquier mesilla / biblioteca feminista y es que no puedo dejar de estar agradecida por que Kaótica Libros lo haya publicado. Y no sabéis la rabia que me da, que tengo la impresión de que está pasando desapercibido y esto no puede ser. Espero que, si has llegado hasta aquí, te hagas con él, porque en un 10.