-Bienvenida a Altavoz Cultural, querida Alicia. ¿Cuándo y cómo nace Héroe Menor? ¿Cuál fue aquel primer estímulo de creación desde cero?

Muchas gracias, Rut. Y gracias por tu atenta lectura del libro. Realmente nació tras otro libro, Aquiles en Oporto, en el que tomé prestada la figura del héroe de Homero y lo paseaba por la ciudad portuguesa. En los últimos años me centré más en lecturas clásicas, muy clásicas, de autores grecolatinos: Metamorfosis, Argonática, las obras completas de Eurípides, de Esquilo, Sófocles, Teogonía de Hesíodo, antologías líricas griegas (recomiendo la de Akal, a cargo de Carlos García Gual), antologías latinas (recomiendo la de Alba Editorial, editada y traducida por Dalia Alonso), etc. Es natural que de lo que lees te quedes “prendido”. Independientemente de que compres el pan o hagas deporte o vayas al trabajo como los demás, a la hora de escribir vuelves a esos mundos que estás disfrutando paralelamente a la vida más “costumbrista”, porque real considero ambas.
Sucede que también estuve siempre enamorada de Jasón. Desde que leí de muy pequerrecha una especie de Argonáutica editada por Paio, un pintor amigo de mis padres, que es de Lalín (Pontevedra), pueblo de donde son mis padres. Es un cómic en gallego donde unos adolescentes representaban la búsqueda del vellocino.
-¿Cómo ha sido el proceso de confección del libro? ¿Cómo has sentido tu este viaje interno a la hora de escribirlo?

Gracias a las voces de los autores mencionados anteriormente, que son alimento para cualquiera que adore la literatura. Para mí fue un ejercicio muy grato, pues precisamente indagué en una antología lírica, la Lírica griega arcaica (Gredos). A partir de esa lectura (que vino tras las que menté previamente), quise recuperar fragmentos de poemas que sólo se conservan parcialmente (a veces, tan sólo un verso y muchos puntos suspensivos) y rellenarlos. A la manera de un bote de espray de nata. Algo que es bello, es hermoso, pero que está colgado y perdido porque desapareció esa parte de la voz propia.
– El libro es el ganador del Premio Nacional de Poesía Joven «Juan Ignacio González», ¿Cómo has vivido toda esta experiencia desde que el jurado eligió tu poemario hasta su publicación?
El día de la gala del premio fue muy emotivo. Vino una amiga desde Avilés a verlo, con su novio, y me sentí muy acogida. Además, Yasmina Álvarez generó un debate muy inteligente y estimulante acerca de estas figuras clásicas y el mundo antiguo.
-Este poemario es un viaje de héroes distintos, que recorren los pueblos, las fiestas, el norte, el frio con un tono bello y potente que no deja indiferente a nadie, ¿Cómo encuentras el tono en cada poemario? ¿Cuáles han sido tus referentes a la hora de escribir este poemario?
Mis referentes han sido todos estos autores de los que no se habla, a no ser que uno estudie Filología Clásica y, especialmente, elija asignaturas de poesía. Tenemos a la conocida Safo, pero también Diógenes Laercio, Alcmán, Simónides, Alceo, Anacreonte…Y los llamados MENORES, en mayúsculas por contrastar, y de ahí tomé el título. En este tomo de Gredos se engloba a los menores como aquellos poetas de los que no disponemos de biografía ni apenas huellas de su paso por el mundo. Tan sólo unos poquitos versos. Y, cuando viajamos, para aquellos que nos ven somos y seremos precisamente eso: unas caras fugaces apenas perceptibles y que no se retienen en la memoria. Por eso mi héroe viaja y por eso mi héroe es menor.
-En la primera parte encontramos muchas raíces y mucha furia, parece que hay búsqueda por encontrarse en todo este barullo, pero a la vez no quiere escapar, ¿cómo ha sido trabajar en este punto el lenguaje más clasico para mezclarlo con detalles más actuales?
Un poquito sucede porque, al final, no vivo entre cabras montesas ni espectáculos de danza con hermosas mujeres. Y tomo estos ejemplos porque estas imágenes precisamente son las que pueden aparecer en los poemas clásicos, pues esa era la vida que llevaban. Pensemos en el Cantar de los Cantares, con esas metáforas sobre uvas, tierras, ganado, o en Marcial, que está tan apegado a su tiempo y, a la vez, resulta extremadamente actual en su ironía. Estos autores nos muestran botones de sus realidades que ahora ya no existen, sino que se trocaron por Fiat 500, Citroên, Berskha, etc. Y, por otro lado, mi realidad concreta no sólo es esta general que comparto con casi todos los habitantes del siglo xxi que vivan en un país similar al mío, sino que también sitúo al héroe en la búsqueda del Norte, porque soy gallega y esa voz es natural que surja: son mis escenarios propios, donde crecí, pasé la infancia y adolescencia, estudié un idioma distinto, la carrera también, tengo a mi familia entera allí y donde vivo.
-En la segunda parte, lo divino está más presente y conocemos más detalles alrededor del Héroe Menor, que es un Héroe mundano, tan menor que tiene que pedir limosna, que duerme a la intemperie, que come sopinstant.. ¿por qué esa necesidad de hacerlo tan humano? ¿Por qué esta necesidad del héroe de venganza y ajustar cuentas pendientes?
Quise mostrar el lado oscuro de los héroes. Pensemos en The Boys, que ya lo hizo. En esta serie nos desvelan las caras menos amables de los poderosos, pero si miramos atrás, los héroes y dioses y diosas del pasado en los que se creía eran vengativos, celosos, envidiosos, crueles. Los fieles se encomendaban a figuras divinas totalmente humanizadas, tanto que funcionaban como un instrumento para mostrar esa cara de los hombres y mujeres: la cara más diabólica. A veces, cuando alguien alude a la venganza y crueldad del Dios cristiano en el Antiguo Testamento, pienso: pero vamos a ver, ¿no leen ustedes a los clásicos? Los dioses son así, precisamente porque los humanos, si tuviéramos ese poder, también seríamos así. De hecho, sin tenerlo, lo somos.
-En la tercera parte, más oscura y con más presencia de muerte encontramos un adiós, ¿el orden de los poemas estuvo creada con intención deliberada o se ordenaron al final?
Tenía claro que la decadencia llegaría. Porque todo fin, en realidad, conlleva una decadencia.
– Después de varias publicaciones, ¿Este libro se entrelaza o conversa con alguno de tus libros anteriores o has decidido romper una época?
Conversa con Aquiles en Oporto en tanto que retomo la figura del héroe pero, en este caso, un héroe que tiene algo de gallego y algo de griego y sobre todo está absoluta e irremediablemente perdido.
-Tu poesía mezcla mucho lo divino con lo actual, y en este tiempo en el que se vuelve a llevar la religión como si fuera una moda, tengo que preguntarte, ¿Qué opinas de esta nueva era tan tradicionalista? ¿Y cómo crees que encajaría tu poemario en ella?
Hay una canción popular muy famosa en mi tierra del grupo Fuxan os ventos que dice “Sementar semetarei, loguiño de clarear, en tanto que no pobo medre un meniño, un vello e un cantar”. Un meniño, un vello, un cantar. Es decir, la sangre nueva, los ancianos y la palabra. Y la canción continúa indicando que el meniño “fale na lingua nai” (para presevarla) y “un vello que dé consellos/que conte contos aos menos” (para guiar al meniño), y, por supuesto, el cantar: la palabra, insisto.
Si ya nos lo dicen todos, y lo respondo en mi lengua: o vello aconsella ao meniño no seu camiño. Os vellos (grecolatinos) aconséllanos a nós.
-Teniendo ya varios premios a tus espaldas y ser finalista en otros, ¿cómo ves tu el mundo de los premios en poesía? ¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando a presentarse a este tipo de certámenes?
Si está dispuesto, que se presente a todo aquello que pueda y cuya recompensa le anime a continuar. Y que, por cada premio logrado, hay otros 20 que no se consiguieron. Los que perdemos no se cuentan, porque lo importante al final no es participar, sino ganar. Y ganar siempre da aliento. Sin que caiga en lo obsesivo, es un modo más de moverse en el mundo.
-¿Cómo ha sido la edición y publicación con la editorial BajaMar Editores? ¿Vas a salir de gira este 2026 con el libro? Cuéntanos un poquito próximos eventos y demás que puedas tener.
Con este libro lamentablemente no hubo gira, sino esa gala en Gijón. Pero en febrero participé en Vociferio (Valencia) con una relectura de las Heroidas de Ovidio (de nuevo, los papás clásicos). Y, además, fui invitada en varios institutos de España para realizar conferencias a través del Ministerio de Cultura por el programa Encuentros con autores y Seminario de Clásicos. Fueron seis los centros que invitaron pero no podré acudir a todos, sino que se seleccionan unos pocos menos. Estaré en A Coruña, no saldrá de mi tierra, vaya, además de ir a León, etc.
-Hablanos brevemente de próximos proyectos literarios que puedas tener a medio – largo plazo, ¿estás con algo entre manos actualmente?
Recientemente obtuve el Premio Rosalía de Castro en lingua galega con A derradeira noite do rei Cintolo. Espero que este libro me regale más alegrías y lo vea publicado. Como proyecto asegurado, saldrá ese Aquiles en Oporto en Páramo editorial y colaboraré en dos antologías poéticas: una en Liliputienses y otra en Vaso Roto. Esta última versa sobre la figura de Safo, realmente me ilusionó mucho que me invitaran.