
-Lastura Ediciones-
Ya hablamos en su momento de Teatro Terror Vol.I y de la importancia de Francisco J. de los Ríos en esta casa. El nombrar el terror en todas las superficies del prisma social es necesario. Abandonarse a un terror desconocido a veces es bueno para salirse del terror cotidiano que llena nuestros teléfonos móviles y nuestras noticias día tras día. Esta antología de obras de terror cumple esa expectativa: nos va a llevar a espacios nunca visitados y nos va a sorprender.
He tenido el placer de ver dos de estas obras en directo en dos espacios diferentes, uno de ellos cerró sus puertas este 2025 y yo aún sigo flipándolo. Las salas de teatro independientes de cada ciudad conforman un entramando importantísimo para nuestra cultura y deberíamos cuidarlas como se merecen. No podemos dejar que caigan en el olvido. A la cultura hay que protegerla desde todos los niveles de la sociedad: desde la clase más baja a la más alta y siendo financiada por el gobierno. Debería ser la columna vertebral de nuestro sistema.
A lo que iba, he tenido la suerte de ver El Ataúd y Erzsébet Bathory, la condesa sangrienta sobre el escenario, y para mi suerte ya hemos hablado de estas obras en esta casa, pero es que leídas es otra historia. Me encantaría poder aislar esos recuerdos por un momento, pero no me puedo quitar de la cabeza la imagen de Jennifer Baldoria como protagonista de ambas historias. De mis duplas favoritas: ese dramaturgo con esa actriz. Es increíble, tenéis que verlos en acción, es una cosa… creo que aún no tengo palabras para explicároslo. Pero sí, me encantaría aislar esos recuerdos para poder leer la obra sin volver a verla, es que os prometo que ha sido como volver a estar sentada en la butaca.
El ataúd tiene una premisa muy interesante: un mundo apocalíptico tras una crisis climática nos muestra una aspirante a actriz que hace cada tarde de una mujer en un ataúd para un hombre de aspecto bastante dudoso. Solo dos personajes, una habitación y una trama que dará un giro inesperado. ¿Quién necesita más?
Con Erzsébet Bathory, la condesa sangrienta encontramos una leyenda de una vampiresa bastante cruel que no ha tenido una vida sencilla. Con idas y venidas del presente al pasado, encontramos una mujer que sufrió y que tuvo un final que, al menos a mí, me da mucha pena. Esta obra es increíble de leer pero luego te pido por favor que si ves que está en cartelera en algún teatro, vayas a verla en directo porque es una auténtica pasada.
Y por último, la obra que para a mí ha sido la novedad de esta antología, No hables con los muertos, me ha parecido una auténtica pasada, para que voy a mentir, y me encantaría ver cómo el autor lo lleva a un escenario. Me ha parecido una obra muy potente sobre la violencia y el dolor con ese toque oscuro mezclado con lo sobrenatural que de verdad que me ha puesto los pelos de punta.
Por este tipo de cosas, para mi una de mis piedras angulares en la vida es amar y entender el teatro. Valorarlo y cuidarlo como se merece. Por eso os recomiendo encarecidamente que os hagáis con los tomos de teatro de Lastura porque os van a encantar.