Laura llevaba largos minutos de pie, pegada mirando cómo una polilla chocaba tontamente una y otra vez contra el tubo fluorescente. Yo, sentado en una silla que colgaba del techo, la observaba del revés sin parar de reír. Las cosquillas provocadas por la sangre al correr, hosca por las venas, me tenían algo inquieto, y … Sigue leyendo La noche entera, Enzo Farías Molina