Especial Rosalía de Castro con María Xesús Lama

Bienvenida a Altavoz Cultural, admirada Chus; muchas gracias por aceptar esta entrevista en torno a nuestra querida Rosalía. ¿Cuándo y cómo descubres a la autora gallega y qué fue lo que más te atrajo de ella en esa primera impresión?

No me creeréis si os digo que no recuerdo realmente un momento inicial de descubrimiento. La verdad es que Rosalía de Castro es una especie de icono de la cultura gallega y está muy presente en nuestra cultura general. Aunque yo soy tan mayor que en mi bachillerato aún no se estudiaba en Galicia nuestra lengua ni nuestra literatura, aún había en los manuales de literatura española un tema de poesía del siglo XIX dedicado siempre conjuntamente a Rosalía y Bécquer. Luego ya tuve que estudiarla un poco más a fondo en mis estudios universitarios y preparando oposiciones para ser profesora de bachillerato. Pero lo que sí descubrí mucho más tarde, incluso de explicarla a mi alumnado de literatura gallega, fueron sus novelas en castellano. Porque Rosalía fue considerada por el canon casi exclusivamente como poeta y su obra en prosa quedó relegada a una especie de limbo crítico, como materia sólo para especialistas, hasta hace poco tiempo. Los profesores de literatura gallega no las teníamos en cuenta, porque son novelas escritas en castellano, y desde la literatura española tampoco encajaban en una narrativa del XIX dominada por el realismo supuestamente cultivado por la generación siguiente. Y de hecho las novelas son tan importantes como la poesía para entender toda su trayectoria como escritora de su tiempo.

¿Qué tres cualidades principales destacarías de Rosalía en lo humano y qué tres virtudes destacarías de ella en lo específicamente literario?

Lo extraordinario de Rosalía, en mi opinión, es la excepcional calidad humana que se traslada a su obra, la perfecta armonía que logra entre ética y estética, de tal modo que la excelencia artística se alimenta de la belleza esencial de su actitud ética. Y no hablo de la belleza de la bondad o de la verdad, sino al revés, de la calidad ética como impulso para la depuración estética. Pero si queréis que separe esos dos aspectos, yo destacaría como ser humano su capacidad de empatía y solidaridad, su lucidez intelectual y la fuerza de su carácter luchador. Y en el plano literario  en primer  lugar su capacidad de renovación, porque en cada obra afronta un nuevo desafío y de ese modo rompe moldes en muchos aspectos; en segundo lugar su capacidad de detectar las tensiones y conflictos de su tiempo y darles forma estética utilizando el lenguaje más adecuado, de manera que, con el paso del tiempo, tiene una posición canónica tanto en la literatura gallega como en la castellana, y por último su sentido musical, que está muy presente en su poesía.

En 2018 eres distinguida con nada más y nada menos que el Premio Nacional de Ensayo por Rosalía de Castro. Cantos de independencia e liberdade (1837-1863). ¿Cómo se gestó el texto desde cero, desde tu idea primaria hasta su punto final, y cómo recibes semejante honor? Honestamente, ¿cómo consideras que contribuye la obra al continuum de los estudios rosalianos? 

Pues la verdad es que el premio fue una sorpresa muy grande y creo sinceramente que fue motivado sobre todo por la excelencia literaria de Rosalía y la necesidad de revisar su figura autorial que había sido sometida a una mitificación muy reductora, presentándola como una autora inspirada, aislada, quejumbrosa… Creo que era necesaria esa actualización de la visión del personaje, recogiendo los avances que en las últimas décadas la crítica académica ha ido aportando sobre su obra y que nos muestra ya una mujer muy diferente: implicada con las luchas de su generación, desde una Galicia que experimentaba de un modo desgarrador los grandes cambios políticos del siglo XIX, viendo como se desarticula la sociedad agrícola tradicional al mismo tiempo que queda olvidada en el proceso industrializador y por tanto la crisis envía a la población masivamente a la emigración americana. Los jóvenes con formación no podían permanecer indiferentes a ese drama social: lo analizaron, lo denunciaron e intentaron proponer soluciones, y Rosalía participó con su generación en esa demanda de regeneración y descentralización. No era una romántica tardía sumida en un trasnochado lamento sentimental. Al contrario, era una mujer comprometida con su tiempo, con una familia extensa y muchos amigos, y tenía muy claros sus objetivos y sus luchas: por los derechos de las mujeres en primer lugar y en consecuencia, en general, por la justicia social en todos los ámbitos.

Existe una cierta discusión en torno a la comparación y el reconocimiento -también extensible a muchas otras plumas- de una faceta concreta de su escritura en detrimento de otras. En el caso de Rosalía, su narrativa apenas se cita y conoce en la Educación Media y también tiende a pasar desapercibida en el nivel universitario. ¿A qué dirías que se debe esto y cuáles crees que son las formas de paliarlo? 

Yo creo que esto es debido a las simplificaciones necesarias para presentar la historia de la literatura desde una perspectiva evolutiva, como una sucesión de movimientos y estilos que de algún modo van reaccionando contra lo anterior y superándolo. Entonces parece como si el cultivo de la prosa  fuese secundario antes de la eclosión de las grandes figuras del realismo. Las obras que no encajan dentro del relato historiográfico se silencian. Pero la verdad es que no se le hace ningún favor a la literatura española olvidando obras que dialogan con la literatura europea de su tiempo, porque las novelas de Rosalía dialogan con la obra de Lermontov veinte años antes de que la crítica española descubra a los novelistas rusos, con la renovación del sentido estético que implica la poesía de Baudelaire, con la crítica a los tópicos del amor romántico que están haciendo las escritoras anglosajonas en la misma época… Yo creo que necesitamos una mirada más libre de las fronteras de las historias literarias nacionales  en la enseñanza de la literatura, volar un poco y dar a los adolescentes lecturas que les enseñen que nuestros escritores eran gente que se esforzaba por comprender los grandes cambios de la sociedad de su tiempo leyendo mucho a sus contemporáneos y dialogando con ellos a través de sus obras. En el XIX se independiza toda América, se viven grandes procesos de cambio social, se teoriza sobre nuevas utopías… ¿cómo podemos pensar que una escritora construye una obra sin reflexionar sobre todo eso que está pasando a su alrededor, sin leer a otros y otras que viven también sacudidos por esas novedades en otras latitudes?

¿Para qué escribía Rosalía? Nos encantaría que nos descubrieras su propia reflexión al respecto y, por supuesto, nos encantaría saber si añadirías algo más a sus palabras desde tu perspectiva, si crees que había un fin o un objetivo mayor o posterior en algún sentido.

Rosalía escribe sobre todo para reivindicar justicia y libertad. Es muy consciente de lo que se espera de ella como mujer: un lenguaje y unas preocupaciones que respondan a un sentimentalismo burgués ajeno a la dimensión política. Precisamente por eso escribe, para demostrar que no acepta esos límites, poniendo su voz al servicio de los que no la tienen: las mujeres trabajadoras del campo, las emigrantes, las que quedan atrás cargando con el peso de toda la familia, las seducidas y abandonadas, las aprisionadas en matrimonios abusivos, las que siguen adelante solas, las familias desahuciadas, arruinadas y desmembradas, los arrojados a la diáspora, critica el ocio burgués, la corrupción y la frivolidad de las élites, y expresa también la frustración, la tristeza, la desesperanza, el miedo. Pero es una regeneracionista que no se rinde. Escribe desde la conciencia de que con una obra artística no se puede cambiar la realidad, pero al mismo tiempo de que no se puede callar. Su idea es que los creadores deben responder a la necesidad de dar forma a su mensaje, sin pretensiones, pero precisamente por eso también sin concesiones. Es muy comentada la modestia sobre su propio trabajo en diferentes textos, y yo creo que esa modestia es en realidad una especie de estrategia que refuerza su mensaje de lucha y de resistencia, insistiendo en la idea de que toda voz es necesaria, aunque nadie la escuche en ese momento, aunque moleste y sea silenciada, aunque no consiga nada, a pesar de todo y por encima de todo lo esencial es que no se puede callar. 

En los estudios generalistas de Literatura española se inserta su obra en el llamado “Romanticismo tardío”. ¿Estás de acuerdo con esta visión eminentemente temporal o te resulta reduccionista? ¿Qué dirías que ha tenido Rosalía -en su estilo, en su mensaje- que haya ido más allá de esa identificación principal con el Romanticismo?

Creo que Rosalía es una heredera del romanticismo como lo somos todos, como lo son todas las literaturas nacionales emergentes en América, empezando por la norteamericana, porque el movimiento romántico cambia muchas cosas para siempre en las mentalidades y en las culturas de todo el occidente. Pero en realidad creo que esa etiqueta de romanticismo tardío es poco afortunada. Es verdad que una parte de su obra conecta con ese descubrimiento del pueblo como sujeto político y artístico del romanticismo nacional popular, pero también en su obra hace una crítica abierta a los tópico del amor romántico (es una gran admiradora de Lermontov y su crítica de El héroe de nuestro tiempo) y podríamos decir que explora nuevas fronteras desde la reflexión metafísica, la utilización de la alegoría y el símbolo, el realismo del lenguaje popular, la ruptura en la versificación que revalorizan los modernistas, la estética gótica de algunas novelas y el uso del humor y la ironía. Desde luego que no encaja en una definición monolítica como seguidora tardía de estéticas superadas. Se preocupa mucho por reflejar las tensiones de su presente, y eso se refleja muy bien en el diálogo entre el hombre y la musa que escribe como prólogo a su novela El caballero de las botas azules.

El 17 de mayo es el Día de las Letras Gallegas, celebración que nace a partir de la conmemoración centenaria en 1963 de la publicación un siglo antes de los Cantares Gallegos de Rosalía. ¿Qué fue y qué es Rosalía para Galicia y qué fue Galicia para Rosalía?

Rosalía de Castro es la primera gran voz del Rexurdimento, el resurgir cultural contemporáneo de Galicia, por tanto es una especie de madre fundadora que impregna toda la cultura gallega. En general los gallegos nos enorgullecemos de ser una cultura única en tener una “madre de la patria”, además una literata tan moderna que permite constantes relecturas desde el presente. Todas las sucesivas generaciones de escritores, y sobre todo las escritoras, dialogan de un modo u otro con la obra de Rosalía porque la potencia de su mensaje y de su capacidad renovadora del lenguaje no se agota. Creo que es un caso realmente especial.

Galicia para Rosalía fue primero un gran amor, un motivo central de su obra, porque es una autora que se identifica de una manera extraordinaria con su comunidad en la medida en que se identifica con las víctimas de la historia. Pero a lo largo del tiempo se convierte también en un campo de reflexión y de crítica, que necesita trascender, porque su voz libre se proyecta sobre todos los temas con una visión crítica cuando lo considera necesario. Su relación con la naturaleza es también una muestra de esa ambivalencia: canta las bellezas del paisaje, pero a veces lo siente extraño y lo rehuye. Pero siempre mantiene el protagonismo en su obra.

Rosalía en gallego y Rosalía en español. ¿Percibes diferencias entre sus obras escritas por su propia mano en una y otra lengua? ¿Y entre su obra en gallego y la misma adaptada y traducida al español? Respecto de esta última comparativa, ¿qué consideras que le puede aportar su obra al lector de gallego en particular? ¿Nos perdemos algo los que no podemos degustarla originalmente?

Siempre nos perdemos algo al no poder leer a una escritora en su lengua original. En el caso de Rosalía, que escribe muchas veces guiada por un ritmo interno, por una conexión con el paisaje o con la musicalidad de la lengua, claro que es más intensa la lectura en el original gallego. Creo que se entiende muy bien si pensamos en Lorca que la lengua original es siempre importante para la lectura de poesía. 

En cuanto a la diferencia de su obra en gallego y español diría que hay diferencias importantes, pero una gran semejanza: sus obras dialogan siempre con el contexto cultural en el que surgen y dan pasos de gigante en la experimentación formal y en los desafíos que plantea en el campo ideológico. Como era tan consciente Rosalía de que no le harían mucho caso, se permite hacer literariamente lo que a ella le interesa y de ese modo resulta ser una adelantada a su tiempo.

¿En qué escritoras contemporáneas palpas una cierta influencia de Rosalía? ¿Qué autoras u obras son capaces de dejarte ese regusto a esencia rosaliana?

Muchas escritoras gallegas actuales tienen esa osadía y esa ambición intelectual de autenticidad radical. Pero para decir un solo nombre, que quizá mueve más a la lectura, citaré a Olga Novo, que recibió el Premio Nacional de Poesía este año con un libro, Feliz idade, que es una bomba poética. Me parece un libro tan profundo e intenso que es un deber absoluto recomendarlo. 

¿En qué puntos crees que podríamos vincular Rosalía de Castro con Feminismo? ¿Existe constancia de un discurso o una intención expresamente manifestados por ella o lo máximo que podemos hacer es una suposición de relación en una época en la que los términos eran otros?

El feminismo es un aspecto central de su discurso. Yo citaría dos textos básicos de su discurso feminista: el prólogo a su primera novela, La hija del mar, que es una reivindicación de toda una genealogía feminista para justificar la actividad de las mujeres en el espacio público, y su artículo titulado “Las literatas”, una mordaz ironía en forma epistolar contra las críticas que recibían las escritoras. Pero además sus poemas dan voz constantemente a las mujeres: en Cantares gallegos utiliza un recurso estructural que crea la ficción de poner en boca de una chica del pueblo todos los cantares, convirtiéndola en transmisora de todo el acervo popular. En Follas novas les da el protagonismo en la parte titulada “viudas de vivos y viudas de muertos”, como homenaje a las mujeres del pueblo que sufren las consecuencias de la emigración, condenadas a la soledad y el trabajo, convertidas en sostén de la familia. Las mujeres son protagonistas en sus primeras novelas e incluso en “El caballero de las botas azules” el personaje fantástico que lo protagoniza, con sus botas azules brillantes, se ha interpretado como una alegoría de las bluestocking o las bas-bleu, que realmente tenían esa fuerza de revulsivo social renovador en la sociedad de su tiempo. Es un feminismo muy unido a la crítica social desde la denuncia de la marginación, las injusticias y las limitaciones impuestas por la sociedad patriarcal. 

¿Qué tiene María Xesús Lama de Rosalía de Castro? Entiéndase como aquello que hayas adoptado de algún modo -a base de dedicarle tanto tiempo tu mirada, esa tremenda cercanía tan especial- desde su forma de vivir o expresarse.

Muy poco en realidad. Ya me gustaría. Solo quizá algunas aspiraciones y algunos escepticismos con los que me identifico bastante. 

¿Cómo es la relación entre especialistas de un autor, una época o un género? ¿Qué les han aportado otras voces autorizadas a tus investigaciones sobre Rosalía y cómo vives tú esa dualidad formada por la búsqueda de originalidad y aportación propias y la convivencia inevitable con compañeros y potenciales rivales / detractores de tus contribuciones?

Yo creo que no hay rivales en este mundo de la cultura. Para mí no lo son al menos. Yo le debo todo lo que sé a las lecturas de los compañeros que me precedieron e incluso a algunos que fueron alumnos y que hacen ya aportaciones de las que aprendo constantemente. Y de los detractores también se aprende, la verdad, porque a veces tienen razón y es necesario mantener siempre la capacidad de reconsiderar las  propias creencias u opiniones. Así que este mundo es tan pequeño que vivir las discrepancias como rivalidad no tiene ningún sentido, la verdad. Creo que sería síntoma de poca inteligencia si cayéramos en eso.   

¿Qué es lo que más te satisface de la docencia y cómo se complementan tu transmisión de conocimientos en el aula y aquella que realizas a través de tus investigaciones y tus obras? 

De la docencia me satisface la idea de que puedo abrir a alguien un mundo nuevo en el que pueda disfrutar con sus propios descubrimientos, y transmitir la importancia del lenguaje como medio de expresión, de comunicación y de conocimiento de sensibilidades ajenas. También la importancia de cultivar la sensibilidad como un medio de autoconocimiento e incluso como un medio para generar empatía como virtud social esencial. Creo que las humanidades, y la enseñanza de la literatura en concreto, tienen bastante más importancia de la que se les atribuye para nuestra vida diaria.

La investigación es muy importante porque da profundidad y ayuda a mantener alerta el sentido crítico para no caer en simplificaciones, así que es útil metodológicamente, aunque se centre en terrenos muy concretos que no siempre se relacionan con los contenidos de la docencia.

Ha sido un verdadero placer y un privilegio contar contigo para este bonito homenaje que hemos querido dedicarle a Rosalía de Castro. Respecto de ella y respecto de todo lo demás, ¿qué proyectos tienes a corto, medio y largo plazo? Muchas gracias, querida Chus, por tu tiempo y tu amabilidad.

Respecto a Rosalía tengo que acabar una segunda parte de su biografía, por encima de todo. Y después espero poder trabajar por un tiempo explorando el contexto de su obra a través de la prensa del siglo XIX conociendo mejor la obra de sus contemporáneas, todavía en parte dispersa en publicaciones periódicas y poco conocida. Hay mucho trabajo que hacer en el estudio del siglo XIX, que es una época apasionante en la historia de los pueblos peninsulares. Una época de la que podríamos aprender mucho en el presente también, si supiésemos interpretar bien y tener presentes los errores y los aciertos. 

Muchas gracias a vosotros por tener presente a Rosalía de Castro y por este homenaje que le dedicáis en vuestra web.

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