-Reflexiones, Poesías, Pensamientos-

MNAK

-Ilustraciones de SORTWO-

-ESCENA RANDOM-

   Radiante. Un espacio fluido y cósmico que no responde a previsiones ni medidas estructurales apriorísticas, imprevisible en forma, delicioso viaje, por un escenario cuyo centro es ocupado por un artista, por un hombre que a través de esta obra nos regala el placer de conocerle mejor. 

   MNAK es un ejemplo para los jóvenes, un espejo, un reflejo perfecto. Derrocha ambición en el formato de esta presentación al mundo de Mi nube negra, propone un recorrido super completo, diverso y muy bien cohesionado que encuentra perlas de la talla de ERROR 404 NOT FOUND -una p* genialidad también desde el concepto editorial-. Una cadena alterna de poemas geniales, como el coordenado en la playa de Asturias un pasado mes de octubre, constituye otra enorme debilidad. 

   La apertura de entrañas es soberana: toca la Ansiedad, trata la Obsesión, pasando por el Arrepentimiento, atravesando una sucesión de demonios, terriblemente concentrada en la figura de ese “diablo” que tanto desgaste personal acapara. En esta línea, las ecuaciones compartidas por MNAK suponen otro de esos detalles estratosféricos en torno a cómo podemos conocer su día a día, sus “cuentas”, su manera de encarar su personaje mediático y el manejo que ello implica en cuanto a emociones, economía, proyectos y planes/preocupaciones. 

   El autor arroja, a veces vomita, grandes reflexiones desde su experiencia, con una poderosa carga de intimismo en términos de sensibilidad. MNAK se abre el pecho, el alma para revelar su interior con una generosidad impactante: ofrece otra dimensión gigantesca al artista desde el punto de vista humano, nos permite acercarnos algo más al genio que conocemos delante del micro y en los escenarios. Esto es un regalo, un enorme regalo personal.

   Nos detenemos por un instante mágico en “los colores de la música”, otro hallazgo magnífico de la mano del MNAK más maravillosamente maniático. Esa gota de genialidad es la perfecta antesala para los crudos temas que cabalgan por estas páginas magistralmente ilustradas por el crack SORTWO: la soledad, la presión, el miedo, el silencio; transitamos muchas reflexiones forjadas con punta fina, con apenas una línea o unas pocas, a veces bajo el título genérico de XXX.

   Complementan esas habitaciones íntimo-privadas con otras vistas a la vida del artista como tal: en determinados textos MNAK demuestra que es uno de los más brillantes letristas en español -nos encanta “Caballo indomable”, nos rendimos a su potencia bellísima-. Anécdotas y relatos se intercalan en momentos tan gráficos como las propias ilustraciones -es una auténtica pasada el diseño tanto exterior como interior de esta obra-.

   Una excelente introducción presenta Mi nube negra con total humildad y honestidad, para ubicar su voz y su contenido. Es un libro que nos invita a re-descubrir a MNAK, a conocerle desde cero y profundizar, todo a la vez: hace que te guste más aún, que sigas al personaje y a la persona con más convicción. 

   En el otro plano, el ingenio es desbordante en cuestiones léxicas, gramaticales, giros lingüísticos, neologismos y auténticos malabares que traspasan lo literario, que canta mano a mano con una buena dosis semántica dedicada a la cuestión de la creatividad y su universo (y sus herramientas: concentración, inspiración, control…). Todo ello nace en el refuerzo de las coordenadas del AQUÍ y AHORA, que halla en el primer poema (“¿Podría venir alguien?”) un pilar magnánimo respecto a la declaración de intenciones del dueto forma-fondo. 

   Apretamos la maquinaria encargada de horadar a través de la relectura y nos congratulamos ante el elemento de la bufanda, recurrente, vertebrador desde el principio; también asistimos al combate entre la negatividad espantada desde la exposición del No como hábito saludable. La cumbre golpea el techo de la cúpula con la explicación-descripción del mismísimo concepto de ‘nube negra’, que atañe a la tristeza como motor creativo hasta darle la vuelta y hacerla suya, virtuosa, para exprimir su fruto, su germen positivo: es una nube negra, PERO ES SU NUBE NEGRA. 

   Así las cosas, Mi nube negra es una obra completísima que además está configurada con muy buen sentido de la secuencia, de la sucesión de sus partes y componentes, muy orgánica; su tramo final, desde Siempre vuelve, pasa a la mayor brevedad para lo que resta con composiciones mucho más leves o mínimas o minimalistas: tras ese último texto más denso en prosa, esa última veintena de páginas es más poética o poetizada y proverbial.

   Muchas gracias a nuestro admirado MNAK, a su espectacular pluma y a su cabeza privilegiada por fabricar tal experiencia deleitante. Muchas gracias a ESCENA RANDOM, y a Miriam Díaz, por la confianza y el cariño hacia esta casa. ¡Corred a leerla! 

Altavoz Cultural

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