Eugenia Tenenbaum

-Lunwerg-

Conocí a Eugenia Tenenbaum por un vídeo que hizo hablando de Picasso, desmontando todo el circo que hay del artista y hablando claramente sobre lo misógino y maltratador que fue. Básicamente, Eugenia siempre ha defendido que había que mostrar la cara real de los artistas y dejar de lado el blanqueamiento al que se ha sometido a los personajes artísticos que estudiamos y profundizar e intentar conocer la realidad detrás de lo que la historia del arte nos cuenta.

Gracias a ella ya hemos conocido, a través de su libro La mirada inquieta, una historia del arte con perspectiva de género muy necesaria y con esta nueva obra nos acerca a la realidad de ocho mujeres que tuvieron una relación con el artista y que nuestra autora intenta traer desde una ficción biográfica para rescatar su historia y lo que vivieron.

¿Qué os voy a contar? ¿Que me entran ganas de coger una máquina del tiempo y fusilar a Picasso para que dejara de ser un hijo de la gran puta con las mujeres? ¿Que me gustaría coger a todos los historiadores del arte que le han puesto por las nubes y que han blanqueado su historia y decirles cuatro cosas? ¿Que es un señor que se dedicó a jugar con su poder como hombre y artista y manipular, agredir y hacer con las mujeres lo que le dio la gana? Pues mirad: la rabia escribe esta reseña porque es uno de los sentimientos que más me ha provocado este libro. Pero vamos a dejar la rabia a un lado. Porque tenemos que hacer como Eugenia y nombrarlas a ellas, sus vidas, sus carreras y sus vivencias y tratarlas desde el respeto y con una consideración importante, ya que la mayoría tienen un rostro, un nombre y una experiencia detrás.

Gracias al libro de Eugenia nos podemos acercar a sus vidas, entender un poco más que existieron, con nombres y apellidos, y vivieron unas vidas que aunque estuvieron ligadas a Picasso tenían un fondo propio detrás. Y eso es lo importante. Si te quedas con más dudas acerca de qué pasó con la descendencia de este ser, pues te podrás quedar un poco ojiplática…

Lo importante en este libro, y que ya es la segunda vez que Eugenia lo logra, es poner nombre, cara y hablar de las mujeres que han sido olvidadas, aposta en la mayoría de los casos, y traerlas a nuestro presente.

Así que me siento agradecida por este libro, que es una maravilla. Y perdonad la rabia, que una a veces tiene que mostrarla, pero si os habéis sentido incómodos, os pido disculpas.

Rut Alameda, directora de Altavoz Cultural

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