-Cántico-

Estaba yo un día en la librería del CaixaForum de Madrid, que ya sabéis que aquí la directora es muy fan de los museos, y me topé con este libro. Y si lleváis mucho tiempo por la plataforma sabéis que en esta casa Federico García Lorca es nuestro pastor y con él nada nos falta. O lo que es lo mismo: es nuestro dramaturgo, escritor, persona y comunicador al que más amamos, están él y la Pardo Bazán, que son nuestros padres.  

Dicho esto, nos metemos en todo lo que tenga que ver con ambos, y en este caso pasa con Federico. ¿Sus novios? ¿Sus amores? ¿Sus desamores? Pues es una parte troncal de su corta vida, porque todes sabemos que Dalí le rompió el corazón en público escribiendo una mala crítica de ‘El romancero gitano’ -que espero que Dalí esté revolviéndose en su tumba viendo que Lorca es el autor más traducido y estudiado del S XX-. Pero eso, bueno, es otro cantar.  

Pero que sabemos que ‘Poeta en Nueva York’ viene dado por esa gran ruptura entre ambos, pero muchas veces no sabemos qué pasó en medio. O Antes. O después. Nuestro Federico era un bribón para su tiempo, tenía labia, se movía por los mejores círculos y hacía lo que le daba la real gana, también te digo, que bien hacía el hombre. Pero vamos, que este libro de Pablo-Ignacio de Dalmases viene a ilustrarnos en esta biografía gay de Federico.  

Y como es bien sabido todo empieza en Granada, en su pueblo, para luego subir hasta Madrid. Y esto le lleva a Nueva York y todo el mundo sabía que era por la distancia que había tomado con Dalí por su crítica a ‘Romancero Gitano’, pues el autor nos viene a contar que hay un tercero en discordia que fue coetáneo a Dalí y es que hablamos de Aladrén, un escultor más joven a Federico de la época que pues era un bisexual aprovechado que se acostaba con la persona que más le beneficiaba. Y le rompió el corazón casi al mismo tiempo que el maldito Dalí.  

Así que de Madrid nos vamos a su viaje por Nueva York y Cuba. En Nueva York encuentra el amor en Phillip Cummings, con quien está varios años entrando y saliendo de la aventura, y es gracias a él, en la casita familiar de Cummings, donde Federico escribe varios poemas importantes de ‘Poeta en Nueva York’ y donde su poesía torna a una madurez y a temas sobre su homosexualidad que antes el autor no había tocado. Y Federico pasa a Cuba, donde está cinco meses dando conferencias, escribiendo y por lo que se puede intuir pasándoselo bien. La verdad es que tuvo una vida muy alocada nuestro Federico. Y como humano, al volver a España, vuelve a verse con Aladrén; ya sabemos que los tóxicos siempre vuelven…. 

Federico no para de viajar y de conocer gente, entre ellos un montón de amantes, amigos y conocidos que le acompañan en algunos momentos de aislamiento vital. Y en toda su vida podemos comprobar que Lorca llegó a estar con varias personas al mismo tiempo, y es que leyendo este libro me ha dado por pensar un montón de veces ‘no perdió el tiempo’ pero es que entre amores, escribir y eventos, Lorca no paraba quieto.

Entre todos esos amores no todos fueron masculinos, y también te digo que yo siempre he pensando más en un Lorca bisexual amante de las personas que en la figura homosexual que tenemos en la cabeza. Y gracias a Pablo en este libro puedes conocer a algunas mujeres que también se hicieron con el corazón de Lorca. Dentro de la vida del granadino se adentraron muchísimos amores, y es que parece que vivió para ello. El autor de este libro hace un gran recorrido por todos y gracias a ello podemos conocer partes de la vida de Lorca y situar en un mapa todos los viajes que hizo. Es increíble como aún se puede seguir escribiendo tanto sobre cada detalle de su vida, y eso que fue corta, pero es bonito pensar que aunque sufrió mucho de amor, estuvo siempre acompañado, tuvo una red de apoyo y se mantuvo siempre en pleno movimiento.  

Así que si amas a Lorca, y quieres adentrarte en su mundo del corazón, saber a quien amó, cuando, donde y porqué, recomiendo muy encarecidamente este libro. Porque Pablo amplía información que no faltaba, y es que sólo nos falta saber ya qué tipo de ropa interior utilizaba en cada momento pero el amor por Lorca nos hace querer saber más de él. Y este libro nos acerca un poquito más y nos calienta el corazón.   

Rut Alameda, directora de Altavoz Cultural

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