-Dos Bigotes-

Es terrorífico darte cuenta de que cada libro que lees te adentra un poquito más en esos pequeños recovecos de tu memoria, que no creías que pudieran ser abordados desde el feminismo, y es que es muy importante darte cuenta de que ha habido un montón de cosas que se han normalizado con el paso del tiempo y en que su momento no estuvieron bien.
Yo al igual que Leyre crecí con MTV en mi pantalla y pude adentrarme en un universo que en España era muy poco excesivo, era solo para cadenas de pago. Y con ello pude ver VMA’s más de una vez o ver series de la propia cadena como Jersey Shore o incluso mucho antes de tener la conciencia de poder utilizar YouTube todo el rato yo veía un montón de videoclips americanos que salían de un día para otro, que era una locura literalmente.
Entonces recuerdo muchas de las cosas que Leyre cuenta en su libro, y como tenemos la misma edad es como que todo lo que cuenta a partir de los 90 están en mi memoria, entonces había un montón de cosas pequeñas y delicadas cosas que tú ves en la televisión que en su momento no le das importancia y que gracias a este libro pues puedes darte cuenta del peso que tienen las cosas.
Que estamos un poco de poder comentar todo en Internet, verdad que puedes tener más acceso a que alguien te diga: oye, esto que acaba de pasar como el beso de Jenny hermoso no está bien porque desde que pasó el beso hasta que se hizo viral no tardaron ni unos minutos, pero en cambio el beso a tres de Madonna con Britney Spears y con Xtina Aguilera tardó horas en hacerse viral, porque hasta que los informativos o que se hiciera el Estados Unidos era totalmente diferente. Ahora mismo vivimos en una época en la que tenemos una inmediatez de lo viral, y también tenemos una inmediatez de señalar cuando las cosas no están bien, que como ya sabemos esto es un arma de doble filo.
Me gustan también estos libros, porque aparte de que me permiten analizar cosas que teníamos medianamente normalizadas también me permiten hacer crítica y ver cómo a mí me han sentado esas cosas que sé que pasaron hace años en el espacio público. La persecución de las mujeres sobre sus cuerpos, sobre sus vidas, sobre sus carreras. En base a lo que hicieran es algo a lo que estamos muy acostumbrados a ver, hemos crecido en la época de Paris Hilton como bien dice Leyre y de la persecución hacia su vida, mientras había un montón de compañeros homólogos masculinos que hacían las mismas cosas y no se les tachaba ni de drogadictos, ni de prostitutos, ni de nada por el estilo.
Me gusta mucho darme cuenta también de que gracias al trabajo de personas como Leyre podemos traer una retrospectiva feminista hacia la cultura pop de nuestro universo y darnos cuenta de que siempre el feminismo ha estado ahí para señalar, para luchar y para buscar una igualdad de condiciones en mayor o menor medida y en diferentes etapas vitales, que es muy claro todo lo que marca Leyre en su libro de la tercera y de la cuarta ola, que sobre todo donde ella hace su trabajo y me ha gustado mucho separar el ismo entre las dos y también las diferencias de qué es lo que separa una de la otra levemente y ver cómo ha evolucionado la sociedad en todos estos años, la verdad.
Pero buscando la parte positiva este libro, pese a que en algún momento se me ha hecho como muy espeso y doloroso por atravesar la adolescencia y todos los mensajes que nos llegaban en el momento, tengo que decir que me ha gustado darme cuenta de que a todo discurso conservador fascista y misógino social que ha habido en las últimas décadas siempre ha habido una respuesta feminista y las mujeres hemos estado siempre ahí para apoyarnos y eso es lo que tenemos que sacar pese a que da igual en qué esquina del mundo como dice Leyre en su libro, te metas e investigues que siempre va a haber un depredador sexual, un acosador, violador, un hombre que se cree con derecho a utilizar su poder jodiendo a las mujeres, porque da igual que sea músico, que trabajen cultura, que sea político, que sea entrenador de fútbol, que sea padre, hermano e hijo, que siempre vamos a tener en esos recovecos una mala persona dispuesta a meternos más hondo en el hoyo, las feministas no dejamos de estar ahí y me gusta que en el libro de Leyre también encuentras un montón de referentes que a mí me parecen muy indispensables y que tenemos que tener presentes a día de hoy las que ya nos dan las que estuvieron y las que están por las que estarán porque siempre hay que mirar el pasado para saber qué es lo que no quiero repetir en el futuro y adonde quieres ir.
Me ha gustado el libro de Leyre porque conversa muy bien con otros libros que hemos leído en esta plataforma anteriormente y que hemos hablado. Volviendo un poco a las heridas, y es que como bien he dicho al principio de esta reseña/ artículo, soy una joven de 30 años que he crecido en los 90 con MTV en la tele, con las prensas del corazón, con revistas como la bravo y la LOKA, que enviaban mensajes tan jodidos para nuestra sociedad y para facturadas mentes adolescentes e incentivar mucho el fenómeno fan, del cual habla Leyre en la primera parte del libro, que por cierto me ha parecido muy interesante, porque creo que es algo en lo que yo jamás hubiera caído, ni me hubiera hecho preguntas de por qué las groupies se llaman Groupe, y como fue el principio de las Group y el fenómeno fan femenino.
Así que creo que el libro de Leyre es un libro muy necesario, creo que debería ser un libro de cabecera para muchísimas de nosotras y que dialoga muy bien con otros libros que han salido últimamente, así que sin más dilación os recomiendo que lo leáis y que lo disfrutéis.
Rut Alameda, directora de Altavoz Cultural