-Caja de rebajas-

-Miguel Babiano-

Llevo desde que Rut Alameda me propuso esta sección pensando en artículos y abocetando textos que no me terminan de convencer. Esto ocurrió antes de verano, en algún momento de mi He perdido la cabeza Tour, que consistió en lanzar por la ventana mis relaciones personales para firmar mis obras como si fuese a terminar el mundo. Con Rut he comentado alguna idea al respecto de cómo encarar la sección y de artículos muy interesantes que podrán venirse más adelante, pero para los que necesito documentación y un lapso de tiempo suficiente como para poder dedicarle a pensar y redactar.

Hoy estaba pensando en lo que significan para mí los fanzines y los tebeos autopublicados, un debate terminológico sobre el que tampoco me he detenido, pero lo haré en este espacio más pronto que tarde. Hay dos cosas fundamentales por las que los zines son importantes para mí: la primera es que son pura creatividad, sin cortar, es la meta azul de Breaking Bad, solo que todo el mundo sabe hacer meta pura y no hay competencia, si no compañerismo, porque cada uno tiene su propia movida y eso es muy bonito, y la segunda es que la gente que he conocido en el mundillo del fanzineo puede ser, de lejos, la mejor que he conocido en todos los ámbitos artísticos en los que me he movido. He hecho amigos, he pasado ratos increíbles y he disfrutado cada festival desde todos los puntos de vista (menos el de organizador, aunque igual habría que contar Comic Jam e Incendio, pero bueno). Lo tangible, el objeto artístico, es importante, es lo que interesa, pero también está lo abstracto, lo que no se puede tocar ni ver, si no experimentar, que eso queda para mí y mis colegas de mesa/evento.

Pero también está la concepción misma de esta sección y su nombre, ‘Caja de rebajas’, que consiste en rememorar esas hermosísimas cajas de saldo que había en las tiendas de tebeos con grapas y rústicas imposibles ya de conseguir a su precio normal, pero que tampoco valían nada por sí mismas porque eran números sueltos o series incompletas, ediciones añejas cascadas, algún fanzine de unos chavales que en 2003 se nos adelantaron a todos y crearon su propia movida y resulta que alguno de ellos ahora está en Marvel, un manga cuya serie nunca se terminó de editar en España y, por algún motivo, una revista Interviú con las hojas pegadas. Pero eso no importaba. La caja de rebajas era un lugar donde podías perderte horas valorando si con trece, quince o veinte años esa grapa de Vengadores Secretos #17 de Hickman tenía una portada lo suficientemente guapa como para venirse a casa por 1€ o si ese tomo de New Universal de un condenado al ostracismo Warren Ellis y un, cada vez menos valorado, Salvador Larroca valía la pena pillarlo por ocho pavos, que eso significaba no pillarse una hamburguesa en el McDonald’s. Y, por supuesto, vacilar a tu colega para que se llevase esa copia de Interviú.

Voy a hablar de fanzines. Voy a intentar hablar de los eventos a los que vaya, lo que se viene a casa conmigo y esas voces que me resultan llamativas, pero no terminan de romper la escena lo suficiente como para entrar en conversaciones. Pero también de esas series que me llaman la atención de los mercados más punteros, aunque no haciendo una crítica que podríais leer en cualquier otra parte, si no que me haga cuestionarme cosas o pensar en porqué el nuevo diseño de Joker en Absolute Batman me resulta una idea fascinante.

O lo que me dejen. Esto va a ser un rinconcito de charlar con colegas mientras rebuscas en una caja de saldos esa joya que no sabes qué quieres, pero que aparece en tus narices a un precio ridículo y un balazo en el estómago.

Un comentario sobre “Declaración de intenciones

Replica a Anónimo Cancelar la respuesta