
-Consonni-
Lo que uno ama de Miren Billelabeitia es una bonita muestra de la vocación de una profesora de literatura en su máximo esplendor. Es una ventana a cómo ella le enseña el amor por los libros a sus alumnos, con un proyecto increíble que aborda la dificultad de incluir lecturas en euskera.
Miren empieza el libro contándonos cómo ella relaciona a sus lecturas del año con temáticas que podrían ser actuales, con el añadido de que va desde la literatura griega a la actual.
Le recomendaría leer a todo el profesorado de cualquier nivel estudiantil, tanto fuera como dentro del País Vasco, incluido a cualquiera amante de la lectura e incluso a personas que tengan clubs de lectura y que no sepan bien cómo afrontar un libro para enlazarlo con temas de actualidad y así lograr que los participantes sientan una mayor conexión con la obra.
Mientras leía el ensayo me quedaba pensando en cómo la autora había enfocado su proyecto con los alumnos y a medida que estos se iban sintiendo más cómodos con las lecturas en euskera. La evolución de los estudiantes y de ella como profesora es todo un reto que demuestra que cuando alguien ama su trabajo es fácil contagiar al resto.
Las diferencias que se puede ver entre los alumnos a la hora de relacionar los temas de los libros elegidos para las lecturas son también muy importantes y ademas hay que tener en cuenta que no todos los alumnos tienen las mismas raíces, ni las mismas vivencias pero ellos en este club de lectura aprenden lo importante que es mirar al pasado y que se debe abrazar lo que comunican nuestros mayores.
Miren cuenta que está apunto de jubilarse de su trabajo como profesora y que sentía que tenía que escribir este libro, y yo agradecida de que haya reunido las ganas para hacerlo. Ojalá todas hubiéramos tenido una Miren en nuestra etapa de instituto, y eso que ella cuenta con la dificultad de haber pasado una pandemia en mitad del proceso.
Consonni no para de sacar libros que realmente son necesarios y en el caso del libro de Miren, creo que marca un antes y un después en cómo podemos mirar la literatura y traspasar ese amor por los libros a otras personas, independientemente de la época en la que el libro se escribiera. Quitarle el estigma a la cultura clásica y acercarla a cualquier público. También os digo, el proyecto de Miren es totalmente extrapolable a cualquier idioma o dialecto del estado español. También me ha encantado como ha funcionado el feedback de los estudiantes en todo momento, pese a que puedan sentir más o menos dificultad frente al texto o les pueda tocar más o menos hondo, todos los alumnos se terminan soltando para dar su opinión.
Y es que los proyectos como este son muy necesarios porque también tenemos que quitarnos la idea que se anda diciendo que que el libro físico iba a desaparecer o de que cada vez se lee menos o historias similares, ya que de hecho cada vez se lee más, podéis leer más al respecto aquí. La mayoría de personas lectoras en España son mujeres, y como todas sabemos, actualmente vivimos en un momento muy bello a nivel de lectura y en un momento muy masivo a nivel publicación, pero hay que saber también que no todos los libros están hechos para todo el mundo. Miren demuestra que es interesante acercarnos a libros clásicos aunque nos gusten más otros géneros porque un libro que de primeras no nos llame la atención, puede ser que se convierta en nuestro libro favorito. La verdad es que como dice la canción: la vida es una tómbola.
Como siempre, quiero agradecer a Consonni por dejarme acercarme a sus libros y por siempre seleccionar textos que son tan punteros, además de que ha sido una fantasía haber leído a Miren y que ojalá hubiera más profesoras de literatura enamoradas de los libros y de su profesión que pudieran demostrarle a los alumnos la belleza de la lectura y poder contagiarles un poco su amor por las letras.