Cuando salió a la luz el diseño del Joker en el universo Absolute de DC Cómics la gente se volvió loca. Personas a las que admiro mucho le tiraron toneladas de mierda a una idea que, a mí, lo reconozco, tampoco me gustó de primeras. Es una especie de lagarto/dragón monstruoso que pinta a bicho de peli de terror más que a un villano de Batman. Okey, hasta ahí todos de acuerdo.

Pero, a raíz de ir viendo el diseño, de ir repasando mentalmente lo que llevo leído de esta etapa de Absolute Batman, es probable que este diseño no solo me parezca muy acertado, si no atractivo. Voy a desarrollarlo, pero me interesa ver este nuevo concepto de una especie de héroe urbano combatir a monstruos horribles.
1.- SCOTT SNYDER; EL MACARRA PRIMIGENIO.
Esto es un puro ragebait, que nadie se enfade. Snyder no está inventando nada y, a duras penas, podría entrar en un top de los cincuenta mejores guionistas de tebeos americanos. Pero, una cosa que sí puedo reconocerle, es su etapa en Batman. Fue la primera que leí completa de un personaje. Empezaba su serie mensual y yo arrancaba en esto de los cómics con él. En su etapa en los New 52, una especie de soft-reboot del statu quo del universo DC hasta el momento, Scott Snyder consiguió mantenerse al frente de la serie hasta el final de este intento de reboot. Trajo ideas nuevas, llamativas y con cierto punto de locura. A mi parecer, no desarrolló ninguna de esas premisas con acierto, pero, eh, en un mercado donde la endogamia cultural impide la llegada de nuevas voces para escribir esos textos, creo que no podemos pedir más.

El caso es que una vez abandona Batman y le dan manga ancha para hacer sus locuras, como ‘Noches Oscuras’ o ‘Batman: Último caballero en la Tierra’, sus niveles de mamarrachería aumentan. Decide dar el todo por el todo y crear un Monstertruck Batman o meter la cabeza del Joker en un farolillo. ¡Está loco! Pero es divertido. Es un mono con una pistola, pero a sabiendas de que está descargada. Déjale, a ver qué hace.

2.-DETALLES PREVIOS.
En su ya mencionada etapa de Batman de los Nuevos 52, Snyder ya planteaba la lucha de Batman y Joker como la de San Jorge y el dragón, en una especie de épica que trasciende el tiempo y el espacio, en la que se concentran el mal más puro, la oscuridad del hombre, y su contrapunto, que tiene una pizca de bondad, pero más bien es una mezcla estoica del deber y la justicia. En estos recorridos previos de Snyder con Batman, ya se deja ver que el astro americano tiene una concepción monstruosa de la relación entre ambos, pero que eso se expande al resto de enemigos que asolan Gotham.

Quizá, en esos primeros años, Snyder mantenía una intención más humana y no tan monstruosa, con la elegancia terrorífica del Tribunal de los Búhos y la aberración física de El Muñequero, por no hablar de ese momento en el que el Joker se arranca la cara. Eso fue tan edgy y macarra que me vuela la cabeza incluso a día de hoy. Poco a poco, esa humanidad que se retorcía a través de los números siguientes evolucionó a ese interés por lo monstruoso, que también trató este guionista en su etapa de La Cosa del Pantano y terminó por explotar de forma hiperbólica y exagerada en la ya mencionada ‘Noches Oscuras’, donde vuelve el Joker dragoniano, esta vez más grande y cabalgado por el propio Batman. Leedlo, es bastante entretenido.
3.-UN UNIVERSO COHERENTE.
En este universo Absolute ya se nos dijo que la cosa iba a ser distinta. Algo tirando más al Ultimate Marvel de los 2000’s que a esa concepción Ultimate actual; pocas cabeceras, equipos creativos con gancho y banda ancha artísticamente hablando. La idea estaba clara, querían sacar del campo la necesidad de un canon y abrazar la posibilidad de explorar rincones inhóspitos de los conceptos que dan luz a los personajes. Desde el principio de Absolute Batman vemos a un tío de dos metros que pesa doscientos kilos de pura masa madre de farmacia, con un hacha incrustada en el pecho y una capa que utiliza como patas de murciélago, así que algo nos indica que ese bat-símbolo a modo de hoja dual de un arma de guerra va a tener que servir para algo. Quizá en el arco de Máscara Negra no quede tan claro, porque al final son humanos con cabezas de funko pop antes de añadirle la pintura, pero en el de Míster Frío o en las primeras grapas de Bane, se ve que algo es bastante distinto.

Batman no se está enfrentando a unos pocos gángsters divertidos que van por ahí con sus bandas, que a veces se alían, que un día te sale el Hombre Lápiz, otro día el Hombre Cometa está triste y necesita apoyo… No. Este no es ese Batman. Estamos hablando de una concepción distinta, de un universo alternativo donde esos villanos que en otro tiempo y lugar fueron un dolor en el culo, aquí son amigos de la infancia, los niños que Thomas Wayne salva durante una visita al zoo. Incluso el propio título del primer arco (‘The Zoo’) ya deja caer que vamos a disfrutar de una galería de bestias, de concepciones alejadas a las más clásicas de la galería de villanos de Gotham. Por eso, a pesar de lo que pueda parecer, este diseño del Joker me parece acertado y coherente.
4.-EL MIEDO AL CAMBIO.
Los fanses somos una panda de gente turras. Esto es un hecho. Normalmente esto puede subdividirse dependiendo de qué seas fan, serás más o menos pesado, puede que quizá tú particularmente no, pero sabes de quién te estoy hablando. No estamos contentos con casi nada. Ahí está el desastre absoluto de la última trilogía de Star Wars, que empezó medio bien, siguió con la sublime Episodio VIII que traía muchas ideas nuevas, y pegaron un volantazo porque el fandom casi consigue que una actriz de suicide.

Es un ejemplo extremo y ya no ocurre tan a menudo (al menos que yo me entere), pero en los tebeos también hay una toxicidad fuerte. Creo que, a pesar de que tenemos gran parte de culpa como fans, pues podemos elegir qué cosas compramos y cuáles no, también hay que señalar la necesidad de que las grandes franquicias e IPs de las editoriales se mantengan en estanterías a pesar de que su calidad descienda a ritmos incontrolables.
Un ejemplo puede ser Spiderman. Llevan sin hacer una buena serie de Spiderman desde que exprimieron de Dan Slott hasta el último gramo de idea interesante. Pero la serie sigue a flote. El principal motivo es porque su importancia es ventas es mayúscula. La gente que compra Spiderman ni siquiera disfruta ya del personaje, si no que lo hacen por tradición, por mantener la serie que empezaron hace años y llevan siguiendo desde entonces, pero quejándose en Twitter de todo lo que está mal. Un ejemplo claro es el Superior Spiderman del mencionado Dan Slott. Al principio la gente quemaba esas grapas. En serio, hay vídeos en YouTube. Le dejaron crear, le dieron cancha y es una de las etapas favoritas del personaje. Y me consta que se les tiene muchísimo cariño a esos números.

En el caso concreto de Spiderman, es un personaje que ha tenido una de sus mejores y más longevas etapas recientemente. Dan Slott consiguió algo que muy pocos guionistas lograrán jamás, que es aportar algo a un personaje con cerca de sesenta o setenta años de historia a sus espaldas. Aún así, a pesar de todo, se dudó mucho de él, pero, con el paso del tiempo, se volvió a meter al lector en el bolsillo y superó todo ese odio que le cayó cuando se atrevió a hacer algo que el aficionado no había concebido hasta el momento.
Y, creo, es lo que, salvando las distancias, sucede lo mismo con este rediseño del Joker.
5.-LA MOVIDA DEL ABSOLUTE BATMAN.
Me da igual el Batman canónico. Mantener a los personajes como franquicias, como IPs que solo dan dinero a mí lo que me da es pereza. Estas ideas de universos alternativos y movidas raras son refrescantes por eso mismo; porque los fans más acérrimos que quieren que Spiderman cambie, pero cuando cambia sufren como si se tratase de su propio hijo, mientras que yo puedo hincarle el diente a un tebeo que amenaza con ser mínimamente desafiante.

En este caso muy concreto de Absolute Batman y su Joker, ¿qué puedo decir? Me parece una brillante propuesta. De verdad. ¿Por qué no iba a serlo? Un tío como La Roca lleva una armadura con un hacha en forma de murciélago y su coche es una excavadora o algo así, mientras sus enemigos son, como se apunta muy bien en Twitter, jefes del Elden Ring. Dime, ¿en serio no te apetece ver eso? Es un héroe de acción enfrentándose a monstruos salidos de pesadillas. Es ‘Predator’, de John McTiernan. Es una peli de explotación. Si eso no es algo divertidísimo, no sé qué podría serlo.
6.-CONCLUSIÓN.
Solo un par de notas para terminar; la idea me gusta, sí, pero igual que digo esto, recuerdo lo que dije al principio del texto; Scott Snyder muy bien en premisas, pero muy flojo en desarrollo. Quiero ver qué ocurre con el Absolute Batman cuando tenga rodaje, pero también tengo miedo, claro. Quiero pensar que esta décima oportunidad que le doy a Snyder para conseguir escribir algo que me guste va a ser la buena. Yo me lo estoy pasando pipa y me parece estar leyendo una peli de la Canon. Quizá es que soy un hombre simple, de gustos sencillos.
La segunda y última nota es que este texto no pretende herir la sensibilidad de nadie, pero le ha caída una somanta de hostias a un diseño de perfil de un villano y ni siquiera sabemos aún si va a ser el definitivo. Vamos a darle tiempo, una oportunidad y si sigue sin gustarnos, pues a otra cosa. No hay que volverse loco, solo disfrutar de las cosas que nos hacen felices.