-¿Cuándo y cómo nace Mutatis Mutandis y con qué propósitos principales y señas de identidad lo hace?

Entendemos la edición como una práctica de cuidado y responsabilidad. Desde nuestros inicios en otoño de 2023, hemos sostenido que operar sobre el presente requiere haber sido capaces de cartografiarlo previamente. La identidad del proyecto se configura en un diálogo constante: con las voces contemporáneas, con la memoria de aquello que nos precedió y con los horizontes latentes todavía por desvelar. Ese tejido es el que sustenta nuestras publicaciones.

-¿Qué equipo humano conforma el grupo que hace posible la labor de la editorial? ¿Qué tareas específicas realiza cada integrante? En este sentido, nos encantaría que os presentarais brevemente de manera individual?

Mutatis Mutandis está formado por Luis R. Plaza, con una trayectoria ligada a varias editoriales independientes, y Joaquim Feijóo, proveniente del sector de las agencias literarias. A ellos, se suma el imprescindible trabajo de Julio Fuentes, nuestro director de arte y diseñador de la mayoría de nuestras portadas, junto al de otros muchos colaboradores, todos ellos esenciales en la confección de nuestra identidad y catálogo. En este sentido, nos gusta ver la editorial como una polifonía: una suma de voces diversas que confluyen para dar forma y enriquecer cada proyecto.

¿Cuáles son vuestras nuevas y más recientes publicaciones? Nos encantaría que os pudierais detener en hablarnos de cada una de ellas.

El 15 de octubre debutará en nuestro catálogo Una, de Jose Valenzuela, primer autor nacional de la casa. Es un proyecto de gestación lenta, trabajado con esmero, que nos llena de entusiasmo.

En noviembre publicaremos una novela de Megan Nolan, una de las voces jóvenes más destacadas de la literatura irlandesa (¡Os damos el avance mundial!), cuyo título aún no podemos desvelar, pero sí adelantar que se trata de un lanzamiento que nos ilusiona especialmente. Cerraremos el año con Aceleracionismo cuqui, un ensayo que propone una relectura radical del aceleracionismo y aspira a reordenar el debate contemporáneo.

Con estas tres publicaciones renovamos nuestro compromiso: dar espacio a voces singulares y necesarias, que amplían los horizontes narrativos.

-¿Cómo consideráis que se encuentra en estos momentos el mercado editorial respecto de propuestas, enfoques y géneros? ¿Qué es lo que más os agrada y lo que más os preocupa?

Si hablamos de nosotros, no podríamos estar más satisfechos: nuestro crecimiento en el último año ha sido más que notable. Editoriales como H&O o Las Afueras, con algunos años más de trayectoria, aportan una valiosa diversidad frente a los grandes grupos editoriales. Que con frecuencia nos emparenten con ellas constituye para nosotros un motivo de orgullo.

Para nosotros, además, es fundamental desarrollar un catálogo compuesto de libros que puedan atravesar la vorágine de la mesa de novedades y sigan vivos en las librerías y entre los lectores.

-¿Cómo vais a trabajar el aspecto promocional, tanto en el apartado digital / virtual como desde la presencialidad?

Desde el inicio nos sorprendió la acogida que nos dispensaron tanto los medios como los lectores. Entendemos nuestra apuesta como una conjunción de riesgo y tradición; la formulamos así: «un deseo moderno de sentido y una duda posmoderna sobre el sentido de todo». Esa tensión, a la vez personal y editorial, nos define. Y parece estar cuajando: procuramos implicarnos cada vez más en presentaciones y eventos. Llegarán nuevos, en espacios muy poco habituales.

-¿Qué planes tenéis a corto y medio plazo dentro de este final de 2025 y de cara a 2026? ¿Dónde puede encontraros y seguiros nuestra comunidad lectora?

Donde debemos encontrarnos es en las librerías, que se han convertido, cada vez más, en espacios de sociabilidad y comunidad. La literatura se escribe en soledad, pero —eso aspiramos con nuestros libros— convoca una experiencia compartida: una forma de ser en común.

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