-Candaya-

Voy a ser sincera, cuando me llegó este libro lo primero que pensé es que por la temática no me iba a gustar, o que al menos no me iba a enganchar, pero estaba totalmente equivocada. Las leyes de la caza de Pilar Fraile vino a sorprenderme y mantenerme alerta todo el rato. No sabía bien qué me iba a deparar el libro y me pareció una joya.

Pilar Fraile nos trae una premisa muy jugosa: una madre que tiene un trauma con su reciente divorcio que la ha hecho encontrar refugio en una secta naturalista metida en mitad de los bosques de una región montañosa fuera de la civilización, en la que después de un ritual de ascensión, su hijo desaparece. Esto nos llevará a una búsqueda por la montaña que avivará un poco más, si cabe, la pelea entre animalistas y cazadores de la zona por los lobos que habitan los alrededores.

Este libro habla también del ego de los urbanitas, que se creen superiores a las personas que viven en entornos rurales, del tratamiento de las personas que habitan estos entornos y que siguen viviendo fuera de los ritmos y leyes marcados por la sociedad. Como ejemplo, uno de los personajes secundarios de este libro que vive en una cabaña, pesca donde no debe y vive exclusivamente de ello, al que la policía por ser para ellos un “paria” social, quiere echarle la culpa de la desaparición del menor.

Se habla mucho también de la corruptela policial y de los intereses políticos dentro de la policía, además de sobre cómo la prensa amarillista actúa despiadadamente en casos mediáticos como es este. Estas partes para mi actúan como crítica social.

Y el tema clave, obviamente, es el funcionamiento de las sectas y cómo son capaces de atraer personas vulnerables para hacerles creer cosas que no tienen sentido y poder robarles, que es al final lo que se termina viendo en el fondo de esta trama. A ella, que acaba de ser abandonada por su marido por una mujer más joven, le venden la idea de que todo el mundo es corrupto y está enfermo, y que quitándote de los vicios y el consumismo estas más sano y necesitas menos. Lo que ella necesitaba, sin embargo, es ayuda psicológica para pasar el mal trago que significa que rompan tu núcleo familiar y tu rutina diaria, los planes de futuro para ella y su hijo.

Para colmo, el padre, que es un ser totalmente deleznable, pasa de su hijo. Pero al desaparecer el niño, se vuelve un padre coraje y hasta su nueva novia, a la que ha atraído gracias al dinero y la reputación, termina por cansarse de él. Me encantaron los capítulos desde el punto de vista de la novia replanteándose qué hace ahí en medio y con ese señor, le dan más realismo a la historia.

Y si hablamos de la desaparición del menor, aquí tenemos también algo de tela que cortar. El menor ha vivido la ruptura de su familia sin que nadie le explique nada, y en su conducta fallan muchas cosas. El padre pasa totalmente de todo y la madre le obliga a ir todos los findes a una secta que a él no termina de encajarle, pero como es pequeño, es lo que toca. Así que dentro de todo el berenjenal, al pobre le toca gestionarlo como puede y termina saltándose ciertas normas. El día de la ceremonia de su madre dentro de la secta, ve algo que no le gusta mucho y sale corriendo, con la mala suerte de que terminará perdiendo la vida en el bosque.

Total, el libro de Pilar es una pasada, esta super bien escrito, me gusta el manejo de los detalles, de los capítulos escritos desde distintos puntos de vista, la rapidez de la trama, cómo ha enlazado tan bien los temas y como te deja reflexionando. Un libro que me ha sorprendido y que no puedo dejar de compartir.

Entrevista Pilar Fraile

Bienvenida a Altavoz Cultural, querida Pilar. ¿Cuándo y cómo nace Las leyes de la caza? ¿Cuál fue aquel primer estímulo de creación desde cero? 

Hola, muchas gracias, encantada de estar con vosotros.

Esta novela ha tenido una gestación muy lenta, hace poco, revisando archivos, me di cuenta de que empecé a pensar en ella y tomar notas allá por 2017, que se dice pronto.

En esta novela, como en el resto de novelas que he escrito, el detonante fue una imagen, en este caso la imagen de la crecida de ese río que es omnipresente en la novela y funciona como un personaje más.

Lo que no tengo tan claro es eso de la “creación desde cero”, creo que, afortunadamente, nunca creamos desde cero. Lo que se da en la gestación de una obra narrativa, o al menos esa es mi experiencia es una mezcla de memoria, paisajes y personas que uno ha conocido con reflexión acerca de ciertos problemas que a uno le importan especialmente. En este caso los “problemas” a los que me enfrentaba en esta novela eran el de la falta de asideros morales y la miseria emocional de nuestro mundo contemporáneo.

¿Cómo ha sido el proceso de confección del libro? ¿Cómo has sentido tu este viaje interno a la hora de escribirlo?

Te podría decir que ha sido un proceso largo y lleno de idas y venidas. Ya ni me acuerdo cuántas versiones hice del manuscrito, pero muchas. Esto es normal en la escritura de novelas de longitud media o larga, como es el caso, pero con Las leyes de la caza el proceso se complicó aún más por los diferentes puntos de vista desde los que se escribe la historia. Pasé mucho tiempo ajustando esos distintos puntos de vista para que el relato no quedara descompensado.

¿Cómo ha sido tu proceso de investigación para este libro?

Esta parte, he de reconocer, fue de lo más divertido de la novela. Leí mucho acerca de la flora y fauna de la cordillera central, que es donde está ambientada la novela aunque no se diga explícitamente. Y, sobre todo, investigué bastante acerca del comportamiento de los lobos, que me fascinan. Como plus me leí y estudié con detenimiento el reglamento de caza de Castilla y León, que, como juega un papel importante en la historia.

El libro está en un entorno rural, mezclado con sectas y una desaparición de un niño, al poner el punto de los grupos anti caza y los de caza con todas las cuestiones gubernamentales, todo se vuelve más real y tangible, un libro muy visual, ¿Qué dirías que ha sido lo más duro y lo más sencillo para ti a la hora de escribirlo?

Bueno, me alegro de que te haya resultado muy tangible, era una de mis aspiraciones fundamentales cuando me planteé contar esta historia: que el lector no solo viera, sino que escuchara e incluso oliera los paisajes, que sintiera que está dentro de ellos.

Lo más sencillo fue concebir los personajes y la estructura de la historia, fue como si ya formaran parte de mí desde hacía tiempo, lo más complicado, como suele suceder, que cada capítulo estuviera equilibrado, dosificar la información para no aburrir al lector y el pulido final.

En tu libro, cada capítulo está visto desde el punto de vista de un personaje, ¿cómo has trabajado este punto y cómo has hecho para conseguir que no se haga pesado?

Como te decía, esta parte ha sido sencilla en un sentido, porque los personajes estaban muy vivos dentro de mí y era relativamente sencillo acercarme a sus puntos de vista. Lo complejo, como veíamos antes, fue conseguir que hubiera un equilibrio entre ellos para que no se “comieran” la trama con sus disquisiciones y la historia mantuviese su tensión narrativa. Para conseguirlo: mucha revisión y mucho tachado.

¿Cómo ha sido la edición y publicación con la editorial Candaya? ¿Vas a salir de gira este 2026 con el libro? Cuéntanos un poquito próximos eventos y demás que puedas tener 

En realidad ya hemos girado bastante con el libro: León, Salamanca, Madrid, Castellón, Barcelona. Aparte de esto ahora lo que hacemos sobre todo son participaciones en clubes de lectura, hace dos semanas lo hice en el de la librería La Abubilla de la Sierra de Madrid y en breve estaré en el de la Escuela de Escritores de Madrid y en algunos otros.

Háblanos brevemente de próximos proyectos literarios que puedas tener a medio – largo plazo, ¿estás con algo entre manos actualmente?

Uf, esto me da bastante apuro, soy un poquillo supersticiosa en este sentido. Solo te cuento que sí, que ya estoy con otra novela y que el manuscrito va avanzado. Pero estoy en ese momento en el que todavía no sé cuánto trabajo queda por delante.

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