Laura Cancho: Mueca Salvaje

Enhorabuena, querida Laura, por la publicación de tu obra Mueca salvaje (Ed. Bala Perdida, 2020). Te deseamos lo mejor. ¿Cómo ha sido la espera y qué sabor te deja la obra recién publicada?

El libro estuvo parado siete meses por la pandemia. En teoría, salía al público en Marzo, así que con angustia por todo lo que hemos vivido, pero con una gran emoción de sacar Mueca Salvaje. Me siento como con mi primer libro, he recuperado con Mueca Salvaje la ilusión. Me sentía apartada del mundo poético, cuando yo no he parado nunca de crear. Parece que hay que estar todas las noches de farándula para existir.

¿Cómo se gesta Mueca salvaje desde su concepción primaria hasta su entrega a la editorial? ¿Cómo fue su proceso escritural?

La creación de esta obra ha sido un camino hacia la luz. Yo vendí mi casa en Lavapiés a raíz de la muerte de mi madre, a la que estuve diez años cuidando de cáncer, con lo que estuve desaparecida del mundo literario. Me compré un refugio en plena naturaleza, en el parque natural de Gredos y el libro está plenamente escrito ahí, en medio de la nada y en medio de todo, en un proceso de curación interior y reflexión sobre mí misma y el mundo que me rodea. Menos mal que lo hice porque estaba sumida en el dolor, la angustia y siento que mi madre, que ya es para mí la plena naturaleza, me iluminó y sigue iluminando desde ella.

¿Qué podemos encontrar en ella?

Mueca salvaje es un viaje. Un libro escrito con un gran impulso, pero después trabajado y meditado en su forma. No es un libro de latigazo en la inspiración, sino de una picaresca que dilata la inspiración buscando el conocimiento y el acercamiento de las cosas sencillas a las dimensiones de la ciencia y la filosofía en la naturaleza. Es, ahora mismo, lo que me nace hacer y quiero hacerlo bien, que no es, ni más ni menos, que estar conforme con mi obra y eso es una lucha diaria conmigo misma.

¿Por qué Bala Perdida como hogar elegido para Mueca salvaje?

Buscaba una editorial no manoseada por el peloteo, las estadísticas de las redes y el amiguismo, una editorial nueva con una editora o editor de verdad, que esté ahí, te hable claro y, sobre todo, que entienda de poesía, se entregue y se involucre. Conocí a Lorena Carbajo y me apasionó su proyecto editorial, ser una editorial pequeña con tanta ética y pasión, me emocionó de verdad. Y yo venía de estar atascada en una editorial que no cuidaba a sus autores y me sentía incapaz de avanzar al haberme centrado tanto en la enfermedad de mi madre, cuando volví a mi vida había pasado una década. Así que Bala Perdida hizo un blanco perfecto en mí y me dio la fuerza y la ilusión de seguir adelante.

Vamos de lo externo a lo interno: ¿Qué imaginario y qué porcentaje de tu formación académico-profesional se pueden ver reflejados en el resultado final?

Es cierto que tu interés y la atracción por autores que te han marcado inspiran tu obra, pero tu obra no puede nacer a través de ellos, sino a través de ti, y si intentas hacerlo al revés, es algo que suena mal. La poesía debe ser como cuando vas a comprar al mercado, fresca, viva, no manoseada, sincera y honesta, sea el tipo que sea de poesía.

Mis estudios están centrados en la imagen, en el guion cinematográfico y en la filosofía, es imposible que no esté en mi obra; aunque te diré que me puedo leer un libro de metafísica como otro de biología molecular, o cuentos para niños… también soy y siempre seré “una curiosa a su aire.” Y así me formo cada día. Aunque mi verdadera formación es la observación.

¿Qué grado de autobiografismo -directo o indirecto (contextual) podemos percibir en Mueva salvaje?, ¿cuánto hay de Laura Cancho en su obra?

Mira que fácil la respuesta: La poesía es mi vida, nace de mi vida tanto interna como externa y camina conmigo de muchas formas, no solo de una, y nos respetamos.

La concisión, la sencillez y la ausencia de barroquismo en la forma combinan maravillosamente con la naturalidad del fondo. ¿Ha supuesto algún tipo de esfuerzo consciente, de deconstrucción voluntaria, el ejercicio de elección de las palabras que trazan Mueca salvaje o ha sido “tan sencillo” como volver a la lengua más intuitiva?

Me gusta ser directa, natural y a la vez crear suspense, ser sensorial y atrevida, atraer poco a poco y dejarte sentado o caminando en el mundo que hayamos podido crear. El lector debe ofrecerse al poema antes de empezar y el poema ya estar ofrecido.

Porque un poema no es solo captar una delicia de imágenes y palabras (que hay poetas maravillos@s que lo hacen increíblemente bien), pero yo quiero que mi poema no termine nunca, que el último verso empuje a todos para abrir la reflexión de las perspectivas, para liberar el dolor, minimizar los pesos del hombre a la sencillez, o eso me gusta pensar.

¿Cómo visualizas Mueca salvaje en directo, en un recital, en una declamación a pulmón abierto frente a un público? Nos interesa sobre todo esa impresión tan paradójica que nos deja entre el tono intimista y el poderoso mensaje, como un susurro gritado.

Yo soy una poeta de raza escénica, me gusta y disfruto recitando, lo trabajo, me atrae investigar y sobre todo llegar a la mirada. Pero, desgraciadamente, creo mis recitales una vez al año, pero me gustaría volver a recitar más a menudo, lo disfruto.

La sucesión de poemas describe una reivindicación de lo rural frente a lo urbano, de lo arraigado en el sentido etimológico frente a lo adquirido, en el sentido más artificial posible. Narrativamente, ¿cómo se establece ese diálogo entre la llamada de atención positiva -la exclamación hacia lo natural- y la censura o la crítica a su antagonista ruidoso y estresante?

No, yo no reivindico lo rural ante lo urbano, yo reivindico el abandono que sufre lo rural. Que cada uno viva donde le dé la gana, la ciudad también tiene sus cosas buenas, pero lo que no puede ser es que el estado y el sistema denoste lo rural como otra vida posible. Y que encima se pierda en el olvido y se arruine la tradición, la historia y las costumbres que nos acercan al camino del hombre, encontrarse consigo mismo. Y la naturaleza es ese camino y la estamos matando, exterminando con una crueldad inusual y sádica. Es vergonzosa y terriblemente estúpida la actitud del hombre con la naturaleza, si no tomamos medidas los que somos conscientes, se destruirá todo demasiado rápido para poder pensar en un futuro.

En esas coordenadas, ¿qué tono crees que recorre el conjunto de la obra? ¿Consideras necesaria algún tipo de advertencia o recomendación previa a la lectura por parte de ojos sensibles?

Que la lean en susurros, que escuchen el sonido de su voz. Leer en alto siempre se ha menospreciado, en la poesía es esencial. Y si ya puede ser, que la lean a solas.

¿Qué sedimento de Fractura (Vitruvio, 2016) podemos percibir en Mueca salvaje?

Fractura es Fractura y Mueca salvaje, Mueca salvaje. El sedimento es el viaje de mi vida y madurez.

¿Consideras tu escritura un continuum trufado de diversas obras o cada texto tiene un ecosistema suficientemente ajeno a la marca común de tus manos -incluyendo tu forma de desarrollar poesía vs. tu forma de desarrollar narrativa-?

Bueno, yo escribo como me emerge. Creo que cada uno tiene su estilo, va con la forma de respirar de cada uno. Si eres un farsante, creo que sería un delirio y se notaría, sería como leer en la radio y decir que estás hablando.

Yo creo que mi obra sí lleva mi marca personal a lo largo de toda ella, guste o no guste.

Desde el plano estrictamente poético, ¿cómo se inserta Mueca salvaje en tu sucesión de obras en verso? ¿Está más cerca del aroma a cima coronada o del sabor a eslabón precedente de otro?

Mi cima es poder seguir escribiendo cada día. Cada libro es una motivación para poder estar bien con el miedo a la existencia y a la muerte.

Mueca salvaje se inserta en mí porque es parte de mí como mis otros libros. Vamos madurando juntos poco a poco.

¿Cómo valoras el panorama editorial actual, especialmente en lo concerniente al género poético y súper-especialmente en lo relativo a las autoras? ¿Qué consejo les darías a aquellos autores aún no publicados que sueñan con ver su nombre en el escaparate de una librería?

Es un panorama lleno de toboganes, donde las pequeñas editoriales son heroínas en un mundo de grandes dioses que perdieron su corona hace tiempo, sin perder su trono. Admiro su trabajo y ojalá puedan hermanarse más unas con otras, apoyarse y que no sea tan competitivo. Al final lo que se daña es la calidad. Creo que deberían de estar más unidas.

Aunque también hay algunas grandes y pequeñas editoriales que deberían dedicarse a vender alfombras, no se darían ni cuenta.

Creo que la poesía está en un momento increíble de grandes poetas, y que hay que abrir círculos, airear la diversidad para que los lectores y los propios poetas puedan enriquecerse mutuamente y también que no tomen el pelo al lector.

Vivimos en un mundo patriarcal, y se nota en todo, pero hay que seguir y seguir luchando con respeto a una misma.

Lo primero, que no sueñen con ver su libro en el escaparate de la librería y que escriban y estudien qué editorial encaja con su obra, que es de lógica.

Ser poeta no es un oficio de grandes sueños y riquezas, es un camino íntimo que ofreces y hay que entregarse con honestidad, sencillez y lo demás es ego de necios.

Hallamos en tu trayectoria diferentes premios, menciones y reconocimientos. ¿Cómo afrontas ese tipo de desafíos en cuanto a tu proceso creativo y escritural? ¿En qué diferencias ese modo del que aplicas a tus obras destinadas a publicación fuera de convocatorias? ¿Cómo te ves a ti misma dentro de una antología, de una obra colectiva?

Hace poco estuve en el fallo de un premio y una persona del jurado me comentó que, desgraciadamente, para ganar un premio hay que escribir la obra pensando en que va a ir a un certamen literario, y se lamentaba. Se me quedó grabado ese comentario y pensé lo difícil que sería para mí escribir pensando así y que, efectivamente, por eso debo de ser la eterna finalista de los premios. De cuatro finales no he ganado ninguna, así que ella me dio la respuesta…Pero yo sé que aún hay certámenes justos y correctos y sigo teniendo esperanza e ilusión en participar. Será mi ingenuidad.

Participar en premios y concursos es un trabajo más que puedes o no poner en tu vida, depende del tiempo que tengas y la paciencia. En mi caso a veces participo como otras no, depende de mi estado de ánimo. Siempre es bonito que alguien reconozca tu trabajo.

Me encanta lo colectivo, siempre es un placer participar y aprender con los demás.

¿Qué tal te llevas con las redes sociales? ¿Puede considerarse Mueca salvaje una suerte de manifiesto luddita contra la tecnología?

Soy de la generación de los 80, las redes sociales las llevo como puedo y justito. Pienso en las personas mayores y lo que debe significar para ellos sentirse tan perdidos. No me parece justo.

Para nada Mueca salvaje va en contra de la tecnología, más bien plantea dilemas que pensamos todos. Yo siento que me están robando mi intimidad y eso es innegociable para mí, pero te engañan poniéndote contra la pared haciéndote creer que eso está bien y no creo que la tecnología deba ir por ese camino. Debe de protegernos, no usarnos como envoltorios.

¿Cómo se conjuga tu amor por lo visual y tu pasión por la escritura en términos explícitos? ¿Cómo valoras la combinación multidisciplinar y qué te suscita la experimentación, tanto propia como ajena?

Es complicado. No llegas a centrarte porque está el corazón dividido en darlo todo, por eso pensé que, al ser tan ecléctica, el cine sería mi salida ya que engloba la música (otra de mis pasiones), la imagen y la obra de autor, pero fue un mundo muy difícil de arribar, si no conoces a alguien que te ayude estás muy solo y no tuve suerte. Hice el Máster en la ECAM para impulsarme de nuevo y justo vino la crisis económica. Ahí ya se cerró el camino y se me echaron los años, es complicado. También hay que saber vivir con los sueños rotos.

-Terminamos con este bombardeo directo al corazón de la autora:

–*¿Qué tres palabras te gustaría saber decir en todos los idiomas? ¿Cuáles son las tres con las que le resumirías Mueca salvaje a alguien no nativo de español?

Una cerveza.

Búsqueda, intimidad, libertad.

–*¿Qué banda sonora de tres canciones le pondrías a Mueca salvaje?

I love rock`n roll_ Joan Jett and The blackhearts

Tina Turner_ The best

La Mala_Yo no mato el tiempo

–*¿Qué animal extiende su sombra sobre Mueca salvaje?, ¿qué animal sería Laura Cancho?

Una rana sin hechizo.

–*Comparte con nuestros lectores: a) un miedo; b) un vicio; c) una manía molesta; d) un buen consejo recibido; e) dos rincones de tu entorno dignos de visita.

a) La enfermedad

b) El chocolate negro

c) Ser la reina del mando de la tv

d) El que se dice sin ser un consejo.

e) La vera en Cáceres y la playa de la Virgen del mar en Cantabria, junto con la playa de Liencres.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s