El micro asesino (I) por David P. Yuste:Cuando ellas dejan caer el hacha:

TERROR CON “F” DE FEMENINO

Es bien sabido por todos que durante mucho tiempo las mujeres tuvieron el veto en muchos sectores y facetas de la vida, algo que por suerte hoy resulta del todo inconcebible.

Desde determinados trabajos, pasando por el puesto en el hogar, o incluso si hablamos de literatura no eran tan valoradas como los hombres. Eso se debe por supuesto al contexto de la época y el patriarcado que por suerte ha ido a menos hasta alcanzar un cierto, y digo cierto, punto de igualdad, ya que todavía nos queda mucho para llegar a esa igualdad plena.

Mientras esto ocurre, aprovechando que estamos en el mes de la mujer, qué mejor que celebrarlo con un artículo con el que ensalzar a muchas que marcaron tendencia, al igual que otras tantas que a día de hoy siguen haciéndolo.

Para ello, amigos y amigas, haremos un viaje en el tiempo y a través de diferentes épocas conoceremos a grandes autoras. Muchas os sonarán, puede que otras no tanto. Pero todas ellas son muy válidas y sobre todo precursoras en la materia de la literatura de género.

Vamos a dar paso si os parece a este viaje que seguro os gustará.

MARY SHELLEY

Mucho sabemos de esta célebre autora, y a la vez encontramos claroscuros en su vida. Una vida llena de sufrimiento y de penurias que la persiguieron hasta la fecha de su muerte mientras dormía, a consecuencia de un tumor cerebral, en febrero de 1851.

Pero remontémonos un poco atrás para aquellos y aquellas que no conozcan su vida. Mary Shelley fue hija de un filósofo, William Godwin, y de una escritora feminista llamada Mary Wollstonecraft. Nació en el año 1797 en Londres. No tardó en quedar huérfana de madre, ya que esta murió a los pocos días de su alumbramiento.

Entonces quedó al cargo de su padre, el cual además tenía otra hija de tres años de edad. Pero esta no sería la única muerte que rodearía a la escritora, ya que de hecho la persiguió durante toda su vida como enseguida comprobaremos.

Su padre volvió a casarse con una viuda y digamos que su vida no fue especialmente dulce. Pasaba acompañada de su padre y hermanastra Fanny mucho tiempo en el cementerio de Saint Pancras en el que estaba enterrada su madre. Tanto es así que fue allí sobre su tumba donde aprendió a escribir.

Ya con dieciséis años, decidió abandonar el seno familiar con el poeta Percy Shelley, casado, y viajaron por diversas zonas de Europa. Para no alargarnos más en la biografía de la autora, cabe decir que enviudó joven. ya que Percy falleció mientras navegaba. Mary guardó su corazón envuelto en uno de sus poemas mientras que el resto fue enterrado. Pero, como dije antes, no fue la única muerte que tuvo que soportar, ya que no se pudo casar con su amado hasta que en 1816 la primera esposa del poeta se quitara la vida. Al igual que una de sus hermanas. que también se suicidó.

Así pues, La Parca marcó sus pasos desde muy temprana edad.

En cuanto al apartado literario, que es lo que nos trae hasta aquí, debemos decir que no fue una autora prolífica. Sin embargo, sentó unas bases y se granjeó un gran éxito sobre todo con su primer trabajo.

Siempre se ha contado que esta primera novela nació a raíz de una apuesta. Se encontraban reunidos en 1816 con su esposo, con Lord Byron y otros en una villa cerca de Ginebra. Debido a que la tormenta los tenía aislados decidieron contarse historias de terror. Mary Shelley imaginó lo que sería el germen de su novela cumbre basándose en una pesadilla que había tenido con dieciocho años como confiesa en el “Prólogo” de la edición de 1831.

Por supuesto hablamos de “Frankenstein, o el Moderno Prometeo”. Una obra que con solo veinte años de su autora fue todo un éxito cuando se publicó. La historia de un ser creado a partir de cadáveres y vuelto a la vida fue cuando menos algo totalmente novedoso. De hecho, como muchos sabrán, no solo en su época sino en la actualidad se ha llevado numerosas veces al cine y al teatro.

Además de esta obra que la encumbró y resultó todo un éxito inmediato para la crítica, escribió otras obras. Por desgracia, no tuvieron la misma repercusión. Concretamente completó otras cuatro novelas. Una de ellas, “El Último Hombre”, escrita en 1826, está considerada a día de hoy como su mejor trabajo, y en ella se nos cuenta la historia de la destrucción de la futura raza humana por una plaga. Otro de sus trabajos, “Lodore” (1835), es una autobiografía novelada.

Tras la muerte de su esposo se dedicó casi en exclusiva a preservar su trabajo. Tanto es así que en 1824 (dos años después de su muerte) publicó “Poemas póstumos” y en 1839 “Obras poéticas”.

Sirva Mary Shelley de ejemplo de superación, y como ilustre entrada para las siguientes autoras de las que vamos a hablar a continuación.

ANN RADCLIFFE

Si pasamos a hablar ahora de esta gran autora es sin duda por haber dejado una huella imborrable en la literatura de terror. En este caso, por ser precursora de la narrativa gótica de horror, y una fantástica escritora en su época. Hasta el punto de que llegó a ser una de las autoras más aclamadas de Inglaterra.

Nacida en el año 1764 en Londres, hija de un comerciante, su nombre real es Ann Ward. Dicho nombre lo cambió al contraer matrimonio con el editor del English Chronicle, William Radcliffe, veinticuatro años más tarde.

Autora no demasiado prolífica pero una de las más influyentes de la época. Comenzó a escribir relatos animada por su esposo y sus paisajes y la atmósfera que incluyó en ellos contribuyeron a crear los cánones de la novela de terror gótico.

Su primera obra, pese a no tener una especial atención por parte de la crítica, marcó esa premisa de la que acabamos de hablar. El título de dicha obra fue “Los castillos de Athlin y Dunbayne” y fue escrita en 1789. Como decíamos, la atmósfera que posee, junto a la historia de una joven valiente en un castillo quejumbroso y un villano con un oscuro pasado, supusieron esa nota predominante que posteriormente aparecería en futuros trabajos.

Las obras que la encumbraron fueron por orden cronológico: “Las aventuras del Bosque”, compuesta por tres volúmenes y publicada en 1791; “Los misterios de Udolfo”, realizada en cuatro volúmenes (1794); y “El italiano”, formada por otros tres volúmenes (1797).

A lo largo de su vida escribió otras tantas novelas que le dieron gran prestigio, permitiéndole conocer a autores y autoras como Jane Austen, la pensadora Mary Wollstonecraft o el novelista Sir Walter Scott.

Sus obras calaron hondo sobre todo en la clase alta y media de la sociedad. Buena muestra de ello fue que las jóvenes de la época se identificaban con sus personajes, algo que también le granjeó el honor de ser una novelista histórica de gran reputación. Véase un claro ejemplo de esto en la obra “El idilio del bosque”.

Ann Radcliffe falleció en 1823 a consecuencia de una posible neumonía, dejando trabajos como “Un romance siciliano” o “Los misterios de Udolfo”. Incluso obras póstumas que se editarían tras su fallecimiento, como son “Gaston de Blondeville” y “St. Albans Abbey, a Metrical tale”. Como último apunte cabe destacar el trabajo como reflexión seria de su obra: “Sobre lo sobrenatural en la poesía, por la difunta Ann Radcliffe” (1826).

Una autora que no solo dejó su huella impresa a fuego, sino también una semilla que germinaría y calaría profundamente en otras autoras y autores años más tarde.

SHIRLEY JACKSON

Otra autora digna de mención en este artículo por su prolífica producción literaria, además de por terminar de asentar las bases del terror gótico y doméstico. Una autora de terror que centra esa sensación en la angustia y la claustrofobia como desencadenante de sus historias, alejándose bastante, pese a lo que se pueda creer, de lo sobrenatural.

Esta escritora estadounidense nació en San Francisco en el año 1919, y fue allí precisamente donde empezó a caminar por la senda de la literatura.

Con una infancia complicada, Shirley se veía abocada a pasar horas en su cuarto escribiendo historias y relatos, sobre todo debido a su dificultad para conectar con otros niños.

Sobre su vida hay mucho que decir. Se trasladó primero a Nueva York, más tarde a Siracusa, y allí fue donde comenzó a destacar en esta faceta de las artes. Casada con el crítico Stanley Edgar Hyman en 1941, fue madre y ama de casa. Algo que le granjeó la posibilidad de escribir y de desarrollar esta faceta, creciendo en popularidad con sus escritos.

Le gustaba a menudo decir que era una bruja, que hablaba con los gatos. De ahí la leyenda negra acerca de esta escritora, que se forjó y se alimentó durante años. Una mujer aquejada de agorafobia, algo que quizá influyó enormemente en su obra, y que apenas salía de su casa; terminó falleciendo de manera temprana en 1965 a los tan solo cuarenta y ocho años de edad.

Su obra marcó un antes y un después en el panorama del terror literario. Obras tan oscuras como su leyenda, que comenzó a escribir primero en revistas y periódicos, tales como “The New Yorker” o “Woman´s Day”.

Como dijimos al principio, sus trabajos se basan en la cotidianidad, siempre rodeados de una amalgama de oscurantismo. Su primera novela se publicó en 1948 y ya en ella podemos observar ciertos rasgos que marcarían su manera de escribir. Titulada “The Road Through The Wall”, esta novela se basa en la infancia de la escritora y en las relaciones de aquellos difíciles años. Posteriormente vendrían otros trabajos como “Hangsaman”, en 1951, donde empezó a incluir los primeros aspectos psicológicos.

Podríamos estar hablando durante gran parte de este artículo sobre su obra, pero me gustaría, queridos amigos y amigas, detenerme en dos títulos que actualmente son los más conocidos de ella. O, al menos, los más alabados pese a tener otras obras fabulosas.

El primero de ellos es “La maldición de Hill House”. Escrita en 1959, es considerada como una de las obras de terror más notables del siglo XX. Sin entrar en grandes alardes, emplea una narrativa pausada y taimada para arrastrarnos a su terreno, que es ese terror íntimo y aciago, como se demuestra en sus páginas. Dicha novela ha tenido varias adaptaciones cinematográficas, incluyendo una serie reciente para Netflix que ha hecho de nuevo resonar con más fuerza su nombre y atraído de paso a nuevos lectores hasta su obra.

La otra obra es sin duda el relato “La lotería”. Dicho relato fue escrito en 1948 y publicado en el “New Yorker”. Su éxito y el escándalo fueron de la mano. A la vez que muchos suscriptores escribían para darse de baja, muchos otros se preguntaban si este hecho era real o si simplemente partía de la mente de la buena de Shirley.

Una autora más, como veis, imprescindible en esta lista que va creciendo en calidad y cantidad.

DAPHNE DU MAURIER

Si hablamos de esta autora a continuación es porque pienso que a su manera también influyó en el género del terror en este siglo XX con grandes trabajos. De hecho, muchos de ellos (terror o no) fueron llevados a la gran pantalla.

Nacer en el seno de una familia de artistas en el año 1907 en Londres —hija del actor Gerald Du Maurier y la actriz Muriel Beaumont—, fue en parte una gran influencia en ella; algo que la orientó desde muy temprana edad hacia la literatura.

Tras estudiar en Londres y posteriormente en París, comenzó a escribir en el año 1928, especializándose en el romanticismo, la intriga y el misterio.

Muy ligada al mundo del cine, sus obras encandilaron enseguida al maestro del suspense Alfred Hitchcock, llevando al cine obras como “Rebeca” o “La posada de Jamaica”. Pero si por algo está incluida en este artículo es por su marca en el mundo del suspense y el terror, o el gótico-romántico, gracias a  Trabajos como “Espíritu de amor”, “Los Dumaliers”, “La cala del francés” o la novela “Perdido en el tiempo”, una novela de viajes en el tiempo con una clara influencia sobrenatural.

Pero si hay una obra que la represente dentro de este género es su relato “Los pájaros”, el cual, además de ser una obra de arte plasmada en papel, fue adaptada de nuevo por el mismo director, y llevada a la gran pantalla, siendo un éxito y un hito del cine.

Nuestra querida Du Maurier falleció tras una larga vida a los ochenta y un años de edad en 1989.

ANNE RICE

La siguiente autora es conocida, además de por su polémica relación con la religión, por haber creado varias sagas con millones de seguidores en todo el mundo.

Esta estadounidense nacida en Nueva Orleans en el año 1941 se mudó muy joven a San Francisco, donde conoció a su marido, el también escritor Stan Rice. Allí vivieron hasta que en 1988 se mudaron a Berkeley.

Después de la muerte de su marido, Anne decidió volver a la Iglesia Católica, anunciando algo demoledor para sus fans: que no volvería a escribir más sobre criaturas sobrenaturales y se dedicaría por completo a glosar la palabra del Señor con sus libros.

Actualmente sigue viva y muy activa en su faceta literaria.

Antes de comenzar a hablar de su extensa bibliografía, me gustaría hacer un apunte que quizás tal vez no todos conozcan. Y es que nuestra querida creadora de criaturas tan fantásticas como atrayentes escribió también novelas eróticas y sobre BDSM. Lo hizo bajo el pseudónimo de A. N. Roquelaure, aunque más tarde se volvieron a publicar ya con su nombre. La más conocida es la trilogía de la Bella Durmiente: “El rapto de la Bella Durmiente”, “El castigo de la Bella Durmiente” y “La liberación de la Bella Durmiente”. Una serie de novelas ficticias y alejadas totalmente del cuento original.

Dicho esto, debemos comenzar con su primera novela de éxito, que creó una saga que perdura hasta la actualidad y que continúa activa: “Entrevista con el vampiro”. Este trabajo fue escrito en 1976, dando pie a la famosa saga de las “Crónicas vampíricas”, la cual cuenta en la actualidad con más de una decena de libros. También cabe añadir que varios de estos trabajos fueron llevados al cine. Unos con más éxito y otros con menos. La taquillera “Entrevista con el vampiro” de Neil Jordan, encabezado su reparto con Tom Cruise y Brad Pitt, fue un éxito instantáneo de taquilla, y de paso acercó a más lectores hasta estas obras. Aunque se alejó durante un tiempo para escribir sobre la vida de Jesucristo, en 2015 retomó la saga del vampiro Lestat y sus aventuras.

Actualmente Anne Rice cuenta con más de veintiocho novelas a sus espaldas. Aunque son muchas las que han destacado y vendido millones de copias, no podemos olvidarnos de mencionar otra saga que le granjeó otro éxito instantáneo y una horda de fieles adeptos: “Las brujas de Mayfair”.

Con sus trabajos esta autora ha dejado una marca imborrable, a la vez que ha vuelto a rebautizar diversos mitos, como los vampiros, los hombres lobo o las brujas. 

¡Larga vida a La reina de los Condenados!

PILAR PEDRAZA

Nos venimos a territorio hispanohablante para nombrar y destacar a una gran mujer y escritora que también ha sabido dejar su sello en cuanto al género del terror se refiere.

Pilar Pedraza nació en Toledo en 1951. Profesora de Historia del Arte, se ha dedicado durante gran parte de su vida a la docencia.

Aunque principalmente su pasión es la novela, también ha destacado realizando ensayos e incluso guiones para televisión. Fuertemente influenciada por Mary Shelley o Edgar Allan Poe, se ha ganado por mérito propio el título de “Dama del Gótico español”. Esto se ve claramente en sus trabajos, en los cuales predomina, aparte del oscurantismo, lo femenino en la cultura y el erotismo prohibido.

Ha escrito y realizado innumerables obras. La primera de ellas, “Las joyas de la serpiente”, le supuso el Premio Ciudad de Valencia de Novela en el año 1984. Pero no se ha quedado ahí; reconocida por su enorme creatividad, ha escrito distintas obras como: “Paisaje con reptiles”, “Máquina de amar”, “La perra de Alejandría”, “Lobas de Tesalia”…

Sin duda otra firme candidata a estar en esta lista y a merecer con creces nuestro reconocimiento.

MARIANA ENRÍQUEZ

Pasamos a hablar ahora de una de las principales voces renovadoras del terror en español. Con diversas influencias, desde los cómics, el cine, la literatura, y con un estilo de contar terror muy particular y plagado de elementos dramáticos, se ha ganado a pulso estar hoy aquí. Autores como Stephen King, Shirley Jackson o Lovecraft son fuentes de inspiración también para ella.

Nacida en Buenos Aires (Argentina) en 1973, esta periodista y escritora ha colaborado en diversos medios, así como revistas e incluso radio.

Su primera novela la escribió con dieciocho años, y fue titulada “Bajar es lo peor”. Un éxito de ventas inmediato que atrapó a los jóvenes que querían escapar de la cotidianidad de la vida en la Argentina de los noventa.

Siempre desde los aspectos más costumbristas, ha sabido aunar cotidianidad y terror. Algunos ejemplos son “Los peligros de fumar en la cama”, donde habla del terrorismo en clave de terror; “Las cosas que perdimos en el fuego” habla de pobreza urbana y violencia machista. Y en “Éste es el mar” retoma viejas tradiciones y convierte seres mitológicos en criaturas asesinas.

Además, ha traducido obras al inglés, realizado diversos ensayos y varias recopilaciones de relatos que le han granjeado un gran mérito y la han ensalzado con ese terror extraño hasta el lugar que se merece.

Su reciente y merecido XXXVII Premio Herralde con la obra “Nuestra parte de noche” demuestra una vez más la valía de una escritora y mujer de armas tomar que no se anda con chiquitas a la hora de adentrarse en el horror, sea cual sea su sub-género.

EMILY CARROLL

Si he incluido a esta artista en la lista ha sido sin duda para destacar que las autoras de terror no solo emplean la pluma como afilada arma para despertar nuestros miedos. Como bien sabéis, hay muchas maneras de hacerlo, y Emily Carroll es un ejemplo de ello.

Emily es una autora de cómics canadiense nacida en 1983 que comenzó a hacer web-comics cortos en 2010. Además de ilustradora, es animadora, escritora, y está especializada en el terror psicológico y en el horror más genuino.

Muchas de sus obras suelen ambientarse en bosques oscuros de épocas remotas del pasado. Por si eso no fuese poco, suele emplear elementos de los cuentos de hadas para retorcerlos y convertirlos en criaturas y escenarios terribles.

Tal vez lo más interesante de su obra, a pesar de haber empleado el formato físico, es que la mayor parte de sus trabajos los encontramos de manera digital. Por ejemplo, en la obra “Margot´s Room” de 2011, para revelar qué se oculta tras la imagen de esta habitación, el espectador debe ir tocando los objetos para descubrir la historia. Además, Emily aprovecha y exprime al máximo el terreno de los web-cómics, añadiendo por ejemplo terroríficos gifs animados para generar los jump scares (sustos inesperados) del terror tradicional.

Posee una amplia gama de historias, como “His Face All Red”, su primer trabajo, ell cual refleja una fuerte inspiración de Poe. O si preferís los cuentos de hadas con cierto aroma a amor trágico: “The Prince and The Sea”. Incluso para los amantes de historias más fuertes contamos con “Out of Skills” (2013), en la que una anciana es acosada por los fantasmas de las víctimas de un inquietante visitante.

Estas son solo algunas muestras, pero sin duda creo que es una autora de lo más recomendable y que seguro no dejará indiferente a nadie.

ELIA BARCELÓ

La siguiente escritora se ha ganado a pulso con su trabajo estar en esta lista. Nacida en Alicante en 1957, es la autora de Ciencia Ficción más reconocida y destacada del panorama actual. Además, muchas de sus obras poseen cierta atmósfera gótica, que te arrastra y te sumerge, haciendo de ella toda una experta en la materia también del terror.

Estudió filología Hispánica y Anglo-germánica, y en la actualidad vive en Austria, donde es profesora de Literatura Hispánica.

Ha escrito multitud de relatos, así como novelas que le han otorgado premios de diversa índole: varios premios Ignotus a mejor cuento, Premio Celsius, Edebé…

Entre sus obras destacamos trabajos como la novela “Sagrada”, el cuento “La estrella”, ganador del Ignotus en 1991, “El mundo de Yarek” (1994), con el que ganó el Premio UPC de ese año; “El caso del artista cruel”, de 1998 y ganador del Premio Edebé de literatura infantil y juvenil; “La maga y otros cuentos crueles”…

Con toda esta información es innegable que Elia Barceló no puede quedarse fuera de este elenco de autoras.

AMPARO MONTEJANO

Para finalizar, quiero hablaros de una escritora que para mí no solo es un sinónimo de superación y una figura a tener en cuenta, sino que además es un gran ejemplo a seguir para los que venimos detrás, de fuerza y valentía.

Amparo Montejano es una de esas autoras que casi desde el anonimato deja una gran huella impresa con la delicadeza propia de su persona y su obra, pero que resuena con energía y voz atronadora cuando es necesario en el panorama literario.

Escritora de terror y ciencia ficción, Amparo nació en Tomelloso (Ciudad Real) en el año 1975. Actualmente no solo escribe, sino que además es directora de una de las revistas de mayor influencia en el género: Círculo de Lovecraft. Y no lo hace sola, aunque de él hablaremos a su debido momento en otro artículo, quiero apuntalar que su indiscutible mano derecha es José R. Montejano, hijo y gran genio también de las letras a sus tan solo veinte años.

Con Círculo de Lovecraft Amparo y José R. Montejano buscan difundir de manera activa y gratuita la literatura de género. Si alguno no la conoce todavía, desde luego que la recomiendo encarecidamente.

Amparo además colabora asiduamente con relatos en numerosas publicaciones, ya sean físicas o digitales. Una buena muestra son trabajos como “Clark Asthon Smith: Cuentos de extrañeza, locura y misterio”, “Salvajes años 20” (ambos trabajos de reciente publicación); “Hijos de la Fundación”, “Donde las hadas no se aventuran”, “Monstruosas”, “Eliza que ya no está”; y un largo etcétera.

Además, como dato para afianzar todo lo dicho, es finalista del II Premio Ripley en 2018 y en el Visiones de 2019, promovido por la AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror). Por si todo eso no fuera suficiente, además es miembro organizadora del Día del Tentáculo, un proyecto tan ilusionante como divulgativo y maravilloso.

Por todos estos méritos, creo que estaréis conmigo de acuerdo en que Amparo se ha ganado justamente un hueco en esta lista de grandes autoras de género en “F”.

Bueno, amigos y amigas, con esto hemos llegado al final de este reportaje. Nos hemos dejado en el tintero a grandes autoras emergentes que por falta de espacio no pueden estar aquí.

Simplemente y antes de finalizar querría mencionar algunas a modo de homenaje, ya que considero que se lo merecen. Disculpad si me dejo otras, pero son muchas: Verónica Cervilla, Desirée de Fez, Érica Couto-Ferreira, Sheila Moreno Griñón, Zahara C. Ordóñez, Nieves Mories, Felicidad Martínez, Carmen Moreno, Diana P. Morales, Tamara López, Cristina Bermejo Rey, Cristina Jurado, Lola Robles…

Y seguro que me dejo a muchas más atrás. Pero sirva como ejemplo esta muestra de lo grande y rica que es nuestra literatura de género femenina.

Gracias como siempre por estar ahí y por haberle prestado este rato de vuestro tiempo a esta nueva sección de Altavoz Cultural, El Micro Asesino.

Volveré pronto. Es una promesa y una amenaza. 

Abrazos, queridos amigos y amigas.

David P. Yuste

es coordinador de la sección 

El Micro Asesino

para Altavoz Cultural

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