-1er Premio Derrámame de Relato-

Nos gustaría comenzar conociendo mejor a nuestra flamante ganadora de Derrámame. ¿Quién es Jackeline? ¿Qué intereses tienes más allá de la Literatura?

Soy una mujer latinoamericana y caribeña, llena de capas: escritora, narradora, poeta y dramaturga, comprometida con mi tiempo, políglota, amante, madre, coraje. En fin, soy un poco la suma de todas esas pieles que nos habitan a las mujeres desde los tiempos más antiguos. Escribo desde Cuba mientras pienso espacios y conflictos universales, pero siempre con el afán de volver a mi casa poética, a mi espacio natural, en esta pequeña isla del Caribe que también es parte de mi definición.

Más allá de la literatura soy una amante del arte en general. Disfruto visitar un museo. Ver una obra de teatro. Adoro el cine (con toda la magia que implica sentarse en una sala y disfrutar una buena película) sin que necesariamente medien palomitas como parte del entretenimiento. Escuchar música. Acá en Cuba tenemos el privilegio de escuchar muy buena música. Leer también es esencial para mí. Creo que un artista es la sumatoria de todo el buen arte que puede consumir en su vida. Además, me es muy importante el tiempo que paso en familia. Doy gracias por la familia que tengo.

¿Cuándo descubres la Literatura como lectora? ¿Cuándo y cómo inicias tu carrera como autora?

La descubrí de pequeña, a través de mi primera maestra y la bibliotecaria de mi escuela. Ellas me adentraron de manera encantadora en el mundo literario y sembraron esa semilla de curiosidad en mi espíritu. En casa también, en ocasiones los regalos de mi madre fueron libros. Todo eso ayudó a que mi sensibilidad estuviera desde temprano enfocada hacia el arte. Luego, mis estudios de fotografía y de psicología me llevaron también de la mano hacia la misma ruta: ya veis, todos los caminos conducen a la misma Roma de la escritura.

Mi carrera como autora profesional comenzó hace poco más de un año. Transcurría el tiempo más cruento de la cuarentena en mi país, provocado por el paso devastador de la pandemia. Fue en ese momento, en ese epicentro de tanto dolor, que decidí ir hacia adelante con el sueño que desde mucho tiempo atrás cargaba conmigo. Durante años había escrito mis primeros textos, y había participado en talleres literarios, pero el verdadero cambio sucedió cuando tuve la suerte de comenzar en un proyecto llamado Laboratorio de Escrituras “Encrucijada”, dirigido por Elaine Vilar Madruga. En plena pandemia, y aun con la imposibilidad de encontrarnos en espacios físicos, Laboratorio de Escrituras hizo que mi percepción del oficio de la escritura cambiara. A partir de ese momento, escribir es un sentimiento, un desafío, una responsabilidad que ya comienza a dar sus primeros frutos. En poco más de año y medio he obtenido premios internacionales, he publicado en antologías y revistas de gran parte de Iberoamérica, tengo rutinas estables de trabajo escritural y además he obtenido una de las becas que concede la prestigiosa Can Serrat, en la masía barcelonesa, para desarrollar un proyecto de escritura.

¿Cómo concibes los géneros literarios en cuanto a necesidad o no de límites, acotaciones, posibles mezclas… especialmente en lo referente a la poesía y la prosa poética?

No me molesta mezclar géneros. No me gustan los límites ni las categorizaciones. No los creo necesarios. En la vida lo que hoy es cierto mañana puede que no lo sea. La vida es un constante cambio. Si algo amé de vuestro concurso fue el hecho de la transgresión que pedían en sus bases. Eso es irte fuera de los límites, y eso me gusta. Transgredir es siempre buscar nuevas fronteras y dar nuevos pasos. Es ser pionero de una idea. En cuanto a la poesía y la prosa, os confieso que veo poesía cada segundo de mi vida; entonces creo que la prosa puede exhalar esa misma poesía que yo percibo.

¿Cuál es tu concepto de erotismo?

Es una combinación de fantasía, sensualidad y seducción sin necesariamente llegar a lo carnal.

¿Cómo nace Sin hábitos, el relato ganador de Derrámame? Ha sido fascinante comprobar como un texto puramente lírico se alzaba en el terreno de la narrativa.

La idea se fue hilando mientras la escribía, la cociné muy lentamente. Sí sabía de antemano que la historia tendría como espacio natural un convento o monasterio, porque días antes había visto un filme que ocurría en un lugar semejante, y desde entonces la idea se prendió en mi mente. Ocurre a veces que una comienza a escribir un texto sin tener una idea muy clara de adónde nos llevará la acción, y en el camino, en el propio proceso de la escritura, es que todo va adquiriendo forma. No obstante, sí leí textos que llegaron a mis manos y que relacionaban, así fuera tangencialmente, con mi idea. Lo más interesante de todo es encontrar la caja de Pandora y no tener miedo de abrirla.

¿Qué esperas de la antología resultante del certamen? ¿Qué supone para ti esta publicación?

Espero que los lectores la disfruten. Al final, uno escribe para ese lector sin rostro, con la esperanza de que algo de lo creado llegue a él o a ella. Los lectores son nuestra única manera de poder calibrar el alcance de una idea. Además, este certamen es una excelente oportunidad de visibilizar la pluma de una escritora caribeña, en un mundo lector que cada vez está más interesado en escuchar historias y sensibilidades que provengan de nuestro ámbito del mundo, de nuestro espacio geográfico y espiritual. Mi pasión es que los lectores puedan sentarse a escuchar esas historias y a dejarse conquistar por la música de las palabras.

¿Cómo valoras el panorama editorial actual respecto de la calidad, la cantidad y la diversidad de publicaciones que podemos encontrar?

No siempre encontramos publicaciones de la mejor calidad literaria. Pero creo que siempre, en mayor o menor medida, son cosas que han sucedido en el mundo del arte. En cuanto a cantidad y diversidad, es tanto el volumen de obras que a veces es simplemente abrumador. Incluso hay temas que no sé si necesariamente necesiten tanto espacio y volumen, pero por cuestiones comerciales están ahí a la vista de un posible lector, que a veces no logra realizar una elección justa.

¿Qué proyectos literarios tienes a corto, medio y largo plazo? ¿Dónde puede encontrarte y seguirte nuestra comunidad lectora?

Mi proyecto más inmediato es terminar un libro de poesía en el cual estoy trabajando. Después, en el mes de julio, asistiré a mi residencia literaria en Can Serrat, a las afueras de Barcelona, donde he de escribir un libro de minicuentos que durante un tiempo he ido incubando. En octubre de este año estoy invitada a un Círculo de Lectura en Québec para hablar sobre mi poesía. Y antes de terminar 2022 me gustaría finalizar un proyecto que tengo aplazado sobre la historia de siete mujeres en diversos contextos de vida, que es mi manera de dar voz a aquellas que no siempre la tienen.

Soy un poco recelosa con las redes sociales, y he tenido que ir venciendo poco a poco ese recelo, porque en el mundo de la literatura tal y como lo conocemos en estos tiempos, las redes sociales juegan un importante papel en cuanto a promoción y cercanía a los lectores. Mi cuenta de Instagram (@ondinaletras) es mi espacio, mi casa literaria, y también la casa de mis ideas, a la cual están todos bienvenidos.

Un comentario sobre “Entrevista a Jackeline Rojas A.

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