-Traducción de Yolanda Casamayor-

-Godall Ediciones-

Cuando reviso el correo y veo las newsletters editoriales muchas veces me paro a pensar en cómo puede haber tantas publicaciones increíbles y cómo hay gente haciendo tantas cosas maravillosas, además de editoriales que arriesgan un montón con nuevos formatos.

Hasta hace nada, yo no sabía lo que era un foliscopio, no os voy a engañar. O al menos no sabía que a esta clase de libros se les llaman así. Son los libros que, si pasas muy rápido las hojas, las ilustraciones se mueven. Si no sabías que ese era el nombre, ya te lo digo yo, nunca te acostarás sin saber algo más. Y si lo sabías, siento el dato.

Cuando vi que “La tela” era así de especial, que además era el recorrido por la historia de los derechos de las mujeres y que era un libro que utilizaba solo negro, blanco y rojo (mis colores favoritos y los colores utilizados en esta casa, ya lo sabéis) pensé: ¡qué pintón! Y la verdad es que no me equivoqué en absoluto.

El libro empieza el 18 de marzo de 1868 y termina en el presente. Lleno de efemérides y datos, nos va recordando la historia de hechos y personas importantes que hicieron parte del camino para tener los derechos que tenemos hoy. Desde las mujeres que trabajaban en fábricas de telas hasta el presente, cuando una niña abre una caja en casa de su abuela y ve todos los recortes donde encontramos un montón de datos que conforman la historia de las mujeres y las dificultades que han tenido que pasar para llegar al presente.

La verdad es que es un libro que todes deberíamos leer y ver, porque la ilustración es increíble, además de estar formada por más de 600 ilustraciones y el movimiento que tienen en muy simbólico. Y aún por encima, cómo se utiliza el color rojo que es una fantasía absoluta. Creo que tiene que ser un libro que pase de generación en generación porque es importante tenerlo presente.

Gracias a Oriol y Marta por los textos y la ilustración, respectivamente. A Yolanda por la traducción del catalán al castellano y a Godall por este libro único.

Entrevista con Oriol Canosa y Marta R. Gustems

Bienvenidxs a Altavoz Cultural. ¿Cuándo y cómo nace La tela? ¿Cuál fue aquel primer estímulo de creación desde cero?

Marta: Oriol y yo nos conocimos en una librería, él era el librero y yo presentaba un libro ilustrado. Yo ya conocía su trabajo como escritor – ¡en literatura infantil es uno de los grandes! – y al parecer a él también le gustaba mi trabajo. Le propuse crear algún proyecto juntos y tras un par de encuentros vimos que a los dos nos fascinaban los folioscopios (flipbooks) y nos inventamos un folioscopio gigante y con texto, algo que de momento, no hemos visto publicado más que con La tela.

¿Cómo ha sido el proceso de confección del libro? ¿Cómo habéis sentido este viaje interno a la hora de escribirlo?

Oriol: Nunca antes habíamos hecho algo parecido, y dedicamos mucho tiempo a pensar un guion que cuadrase con la idea de un folioscopio. Fue un ejercicio de condensación porque al pasar cualquier idea a imágenes en movimiento enseguida se te escapa de las manos:, cualquier detalle que quieras añadir a tu historia significan docenas de ilustraciones!

Una vez que tuvimos clara la historia, Marta se fue a su casa con los lápices y las acuarelas y yo me imaginé que tenía meses y meses para pensar mi parte, pero Marta es muy rápida y en tres semanas se presentó con casi cuatrocientas ilustraciones ya terminadas que formaban un folioscopio perfecto. No tuve más remedio que ponerme a ello, aunque mi velocidad no es la misma: para hacer lo mismo tardé tres años en los que visité bibliotecas y hemerotecas para encontrar todo el material necesario para contar esta historia.

El libro es un folioscopio donde por fechas vais hablando sobre mujeres y sociedad desde el siglo XIX hasta la actualidad de hechos y personas alrededor de todo el mundo, ¿Qué dificultades habéis atravesado para elegir lo que queríais contar? ¿Tuvisteis que dejar de lado algunos datos?

Oriol: Teníamos claro que el libro debía contar las luchas de los últimos 150 años por los derechos de las mujeres pero queríamos contarlo desde la historia cotidiana, a partir de vidas anónimas en pequeños saltos de 25 años. La tela teje cientos de historias, algunas más conocidas y otras rescatadas de archivos y periódicos locales olvidados, para contar de dónde venimos y donde estamos. Igual que con las imágenes del folioscopio, los textos intentan ser pequeñas ilustraciones de un momento concreto; uniendo los centenares de textos-imágenes, creas una historia que toma movimiento y cobra sentido.

¿Cómo ha sido la experiencia de unir texto e ilustración? ¿Porque esa elección de únicamente utilizar los colores rojo, blanco y negro en todo el libro?

Marta: Al ser un proyecto que nació de cero y de manera conjunta, el texto y la ilustración fueron una sola cosa.

El lápiz es una de mis técnicas preferidas, es una herramienta humilde pero con mucho carácter, y la acuarela aportaba fluidez y movimiento. La elección del rojo estuvo clara desde el principio: el color de la sangre y la violencia, pero también de la pasión y la fuerza, y si hablamos de estética es… pura maravilla. El resto de colores debían ser neutros, la clave era el trozo de tela y lo que simbolizaba.

A nivel ilustración, ¿cómo ha sido trabajar tantas ilustraciones y como hacerlas encajar para hacer este formato tan especial?

Marta: Para mí fue un trabajo relativamente sencillo porque nos entendimos muy bien a la hora de trabajar. Entre los dos ideamos el formato del libro y el tema que trataríamos. Tras una primera búsqueda por parte de Oriol, montamos un guion y con este yo ya pude montar y dibujar toda la serie separada por capítulos. Fue un trabajo meticuloso, puesto que todas las ilustraciones están hechas a mano con lápiz y acuarela, a la antigua usanza.

Lo más costoso fue intentar cuadrar texto e imagen, considerando que cada segundo de animación corresponde a doce ilustraciones. Finalmente fueron 360 ilustraciones, 306 incluidas en el libro… parecen muchas, ¿verdad? Pues pasando las páginas son apenas ¡medio minuto!

¿Cómo habéis vivido el proceso de edición y publicación junto a la editorial Godall Ediciones?

Oriol: Mientras duró el proceso de creación teníamos claro que sería complicado verlo editado. Independientemente del resultado, es un libro con muchas páginas, con ilustraciones a color  en todas ellas y con un formato que necesita un poco de manipulación previa para entender lo que tienes delante.

Cuando tuvimos una maqueta fuimos a librerías a ojear para encontrar alguna editorial que pudiera encajar con nuestro proyecto. Y tuvimos la enorme suerte de empezar con Godall, a quien presentamos la maqueta y después de algunas conversaciones para contar qué era exactamente ese “ladrillo en movimiento”, Matilde Martínez, la editora, se enamoró de La tela. Sin una editora con la energía y la pasión de Matilde este libro nunca hubiera llegado a las librerías ni se habría traducido a (de momento) cuatro lenguas.

Contadnos próximos proyectos y si hay eventos próximos del libro a la vista.

Marta: Como ilustradora siempre rondan por la mesa varios encargos de ilustración editorial. Muy contenta con una serie de portadas para una nueva colección de la editorial Pasado Presente que verán la luz en breve. Y combinándolo todo con mis otros oficios: escritora, pintora y profesora de ilustración de moda en la universidad LCI de Barcelona.

Oriol: En mi caso, mi campo principal es la literatura infantil y tengo algunos libros muy avanzados que saldrán en breve. Y con La tela tenemos previstos unos cuantos talleres en institutos y bibliotecas en los que mientras les enseñamos a fabricar su propio folioscopio en cadena les hablamos de las condiciones laborales y vitales de las trabajadoras del sector textil en las maquilas del sur global. Intentamos reciclar el espíritu de este libro-objeto para trasladar las luchas que aparecen narradas en La tela a los jóvenes mediante nuevos formatos.

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