Conoce a Silvia M. Díaz

Hablábamos hace muy poco de todas las Silvias que hay en ti. Vamos con la Silvia específicamente poética: ¿cómo surge y qué la distingue del resto de Silvias autoras?

La Silvia poética es la más visceral de todas, la más impulsiva, la más pasional. La Silvia poética surge explotando y se recompone en cada verso con todo aquello que la inspira, que la hace doler y que la hace querer.

¿Cuáles son tus referentes y cómo definirías tu estilo dentro de ese contexto poético?

Como os comenté no hace mucho, podría dejaros una lista de autores (Pizarnik, Machado, Miguel Hernández…), pero, a la hora de crear, no me sirvo de ninguno de ellos ni creo tener influencias marcadas. En el poema del que os hablaré a continuación, más que nunca, el referente es, de alguna manera, el pasado. Ese que enseña, ese que marca.

¿Cómo se gesta el poema “Las raíces gastadas”?

Se gesta en una pequeña mesa blanca, junto a un manzano que aún está creciendo. Estoy sentada en una silla de exterior, a finales de octubre, con una manta. Hace un tiempo he pasado por horas bajas y ahora estoy recomponiéndome. Lo que comencé a escribir ayer cayendo, lo termino hoy levantándome.

¿Cómo valoras el panorama poético actual y cómo interaccionas con él (redes sociales, recitales, eventos -presenciales o virtuales-, antologías…)?

Tengo sentimientos encontrados. 

Hay quien trata la poesía como si fuera un billete hacia la fama con frases de la escuela de la obviedad, acompañados por un macrorevisor que, por supuesto, hará todas aquellas campañas necesarias para llegar a buen destino. Claro que es muy sencillo ser poeta si tienes influencia y cientos de miles de seguidores. Pero la poesía no es publicidad, la poesía no es banal ni es un medio para un fin. La poesía es un fin en sí mismo.

Por otra parte, sí hay poetas que dan la vida por un buen verso y pasan horas para expresar belleza, dolor, destrucción, reconstrucción. Ellos son los verdaderos poetas. Los que hacen que esto valga la pena.

Luego están las métricas y todo el mundo formal del que tanto se debate en redes. Hay poetas con mil y un estilos, poetas de versos alejandrinos perfectos y poetas de verso libre que se dejan llevar por el sentimiento y el caos. Yo soy más bien de las segundas, pero adoro tanto el caos como un poema bien trabajado. Sobre ello podríamos hablar horas, días, meses. 

A la hora de interactuar me dejo llevar por el momento. Participé en este certamen porque me nacía, porque tenía algo que decir. Pero, así como para novelas tengo mil y un proyectos con los que podría lanzarme (de ficción o no) con la poesía no sigo ese estándar. Para crear un poema me tiene que nacer. Puede haber cien certámenes y yo no contar con el impulso o puede no haber ninguno y yo estar creando. En cuanto a eventos, hace un tiempo me propusieron participar en uno online, pero no era mi momento. A veces necesitamos parar para crear y curarnos. Para todo habrá tiempo. 

¿Qué planes poéticos tienes? ¿Podremos volver a leer tus versos en proyectos editoriales, certámenes literarios o publicaciones varias? ¡Cuéntanos, por favor!

A veces necesitamos parar para tomar aire, respirar. Y sobre ello acabo de pronunciarme. Este diciembre saldrá a la luz Aire, la reedición de Respirar (poemario que autopubliqué en Amazon y tuvo muy buena acogida) y su segunda parte. Una reconstrucción de mí misma en dos partes que hasta ahora me ha traído muchas alegrías y más desahogo aún. Publico con Niña Loba Editorial, el primer hogar donde me estrené hace poco más de un año. Un dato curioso es que firmé el contrato el mismo mes que el año anterior. Y está siendo igual de maravilloso… 

Aparte de poesía, podréis leerme próximamente también en la antología Artesanía de la piel, de esta misma casa, con un relato al que llamé Calor y es una oda al amor. También publicaré en una revista muy pronto. 

Recomiéndoles a nuestros lectores: a) cuatro poetas noveles; b) tres editoriales de poesía; c) tres poemarios; d) una canción para poner de fondo al leer tu poema.

Cuatro poetas noveles: Paula Aparicio Cejudo, Carla Penna, Paula Iglesias y Darío Méndez.

Tres editoriales de poesía: La Carmensita Editorial, Ediciones en el mar y Entropía ediciones.

Tres poemarios:  En esta noche, en este mundo (Alejandra Pizarnik), Indomable (Bebi Fernández) y Campos de Castilla (Antonio Machado).

Una canción para poner de fondo al leer tu poema: la versión de Daniela Andrade de I Will Follow You Into The Dark. Original de Death Cab for Cutie.

Gracias infinitas, como siempre, por amplificarme. 

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