Conoce El Hilo de Átropos

¿Quién hay tras El Hilo de Átropos y qué intereses artístico-culturales tiene? ¿Por qué eliges este pseudónimo?

Detrás del pseudónimo El Hilo de Átropos hay una mujer que encuentra una vertiente de ella fuerte y valiente y que la confronta con otra débil y asustada. Hay una persona con ganas de seguir un camino que la lleve a quien es, a descubrir y a llevar a cabo sus sueños, aunque la mayoría del tiempo permanezca. en su interior, aterrada de miedo, jejeje.

En realidad, un pseudónimo me hacía sentirme más libre a la hora de escribir sin preocuparme de si el lector conocía mi nombre. No busqué con ello ocultarme y mi nombre es bastante común y fácil de olvidar por lo que también me resultaba útil en ese aspecto.

La figura de Átropos y de las representaciones del destino en la mitología siempre me gustó. En ellas, el cambio, el devenir es parte de la vida, como algo inevitable que tiene su sentido por sí mismo. Átropos es la tercera figura de las Nornas, la figura que corta el hilo de la vida y, en realidad, cuando escribo intento cambiar y transformar ideas y hacer pensar al lector sobre sí mismo, como un momento de corte, de cambio.

Siempre me ha gustado la mitología, sobre todo las representaciones menores que no encajan en los antagónicos dioses, mortales. Estas representaciones en algunas mitologías (la nórdica por ejemplo) tienen un conocimiento y un control sobre los mismos dioses, igualando todos los niveles.

¿Cuándo y por qué comienzas a escribir?

Tengo 35 años aunque casi toda mi vida he estado escribiendo. Desde los 7 años lo he hecho de forma continuada, como necesidad habitual y forma de liberar parte de lo que tenía atrapado dentro.

Desde hace dos años decidí cambiar un poco mi vida y dedicar parte de mi tiempo a escribir para alguien más que yo misma, exponerme a algo que siempre había deseado pero a lo que no me había atrevido: ahora es la mitad de mi trabajo diario.

La poesía, para mí, es un vehículo. Un medio de terapia, en el que ayudarme y ayudar a los demás. Soy mucho de escribir sobre lo que me molesta, las cosas que creo que fallan en la sociedad, lo que es considerado tabú y se debe enfatizar. Muchas personas necesitan que alguien hable de lo que les preocupa, de los procesos que ellos han vivido también pero que les cuesta expresar.

Normalmente la poesía habla de emociones y de sentimientos, pero en muchos casos se hace de forma indirecta, rebuscada, elitista… yo no quiero eso. Quiero que la poesía sea para todos, que llegue a las personas, tengan la formación que tengan o la cultura literaria previa. Muchas veces escribir me ha ayudado a superar cosas muy duras y a no sentirme sola o a encontrarme y conocerme mejor. Creo que también en una labor de compartir todo ello con otras personas.

Me inspiro en todo lo que hay a mi alrededor: en las noticias, en lo que observo a diario, en mis experiencias vitales, en historias que me cuentan, en problemas que veo en la sociedad, las contradicciones que existen entre lo que se dice y lo que realmente existe…

Para mí la vida es poética: no hay nada que te haga vivir mayor montaña rusa de subidas, bajadas, caídas en picado, ascensos difíciles, sensación de invulnerabilidad…

¿Cuáles son tus referentes y de qué formas ha contribuido tu formación académico-profesional a tu dedicación a la literatura?

Siempre reconozco que no soy de leer a otros poetas para inspirarme o para tratar de recoger influencias. Soy demasiado caótica, quizás poco disciplinada y, desde luego, no encajo en esos autores que recuerdan autores y títulos de libros. ¡Apenas recuerdo qué escribí ayer!

No soy de tener referentes claros con nada, lo de “autor/poeta destacado” me pone en un auténtico compromiso pero por intentar enumerar algunos poetas que claramente me han hecho quedarme pensando:

En mi infancia quizás la poesía que encajó conmigo fue la de Gloria Fuertes. Desde luego una autora que se esforzó en hacer de la poesía algo accesible incluso para niños de corta edad. Con un lenguaje cercano y una pedagogía basada en la idea del niño como ser reflexivo y con gran inteligencia emocional y de observación del mundo.

Quizás en la adolescencia como a muchos me sentí muy identificada con la poesía de Mario Benedetti, un poeta pasional y que habla del amor y las relaciones con una admiración casi inocente, muy romántica.

Más adelante y siendo alguien con un gusto por la poesía de lenguaje sencillo y directo hay dos autores que me han llegado y quizás me enseñaron que hablar con sinceridad del dolor, de la angustia, de los miedos es algo valiente fueron por un lado Angel González, poeta asturiano ya fallecido, que viviendo una infancia y una vida muy cruel en la España de la Guerra Civil, la postguerra, la dictadura, tiene una sencillez que me atrapó.

Fabián Casas, periodista, escritor, poeta argentino que me hizo replantearme la tarea de escribir como algo realista. Él comenta que, durante muchos años, en sus inicios nadie le prestó atención, nadie le hacía caso. Eso le quitó mucha presión, escribía porque quería, con sus tiempos, no con la idea de ganar dinero o triunfar. También ha afirmado alguna vez una idea que encaja mucho con mi forma de entender el valor de las personas: dice que “hay que leer de todo, sin juzgar, sin ser irrespetuoso con el autor”. Esa idea de no creerse bueno, no considerarse mejor que, no mirar tanto si el autor es más docto, realiza obras más elaboradas, tiene mayor número de publicaciones… es algo que siempre he querido tener presente.

A veces, y en poesía sucede a menudo, se idealiza, se pone a ciertos autores en un pedestal o se les juzga en base a si tienen premios o una formación mayor. Nos olvidamos que si buscamos que la poesía conmueva, haga vivir, conecte realmente… y deje de ser algo exclusivo o elitista, lo que debemos juzgar es el talento de quien escribe para llegar y empatizar con el lector.

También suelo leer poetas jóvenes, actuales que hablan y relatan como yo la sociedad y las problemáticas de ahora: ahí puedo destacar a Gsus Bonilla, Victor Peña Dacosta o Sara Bueno, son autores a los que sigo por las redes, entre otros.

Mi formación académica no está relacionada con la literatura. Siempre he estado en una vertiente social, lo que sí me ha permitido observar y conocer muchas realidades y experiencias vitales y trabajar mucho la empatía para poder comprender diferentes realidades. Así que, en parte, suplo la falta de técnica o de formación en escritura con una innata facilidad para recoger experiencias y entender los sentimientos y las emociones para plasmarlos después. Aun así considero esencial ir aprendiendo y formarse para evolucionar y mejorar.

¿Cómo es tu proceso creativo desde cero, desde el estímulo hasta la presentación final del texto formado?¿Cómo se gesta Con las alas de repuesto y qué podemos encontrar en él?

En realidad es ahora cuando tengo un horario más definido pero yo no escribo con un horario. En todo momento estoy escribiendo en mi mente. Soy de estar continuamente sumergida en pensar ideas, desarrollarlas… escribo en el bus, en la cafetería, en un banco, mientras espero a unos amigos, mientras como, a veces me despierto y escribo alguna idea y me vuelvo a dormir…

Trabajo de forma tradicional. Libreta, papeles, servilletas… y bolígrafo. Todo está escrito antes a mano y luego se pasa a ordenador, al teléfono, lo grabo en un audio para luego transcribirlo. Y las correcciones igual: imprimo y hago las correcciones a mano, anotaciones, nuevas ideas… en el ordenador no puedo hacerlo, sobre todo corregir.

El proceso simplemente empieza con ideas y frases que vienen sin que las busque y que voy anotando. Luego esas primeras ideas van creciendo y se van desarrollando y al releerlas, normalmente van cambiando. Escribir, en mi caso, es algo muy intuitivo, muy orgánico.

El mayor problema que tengo a la hora de realizar un trabajo es sobre todo el decidir cuándo darlo por finalizado. Soy muy exigente conmigo misma y me encanta ir colocando detalles y giros.

El primer original del poemario no contenía la mitad de los poemas que hay en la versión final. Los poemas han ido cambiando, incluso aproveché la época de pandemia para añadir algunos y hacerlo más actual.

Corregir para mí es complejo. Tengo mucha información en la cabeza que no está en los poemas y eso a veces dificulta para ver cómo se entiende desde fuera. Me cuesta mantener la atención para ver que todo queda bien. Así que me apoyo siempre en varias personas para que me ayuden en la corrección y consideración de los textos.

Mi poemario es un viaje: un viaje por el autodescubrimiento de la protagonista, de ella misma, de quién es y quién quiere ser y de su proceso de autoempoderamiento. Y cómo este crecimiento personal conlleva a su vez que comience a cuestionar y criticar la sociedad que existe a su alrededor y que hace a las personas cada vez más ajenas a sí mismas y centradas en lo exterior.

También es un manifiesto: sobre cómo estamos conectados con la naturaleza, como lo que le sucede nos afecta. Creo que esto se ha visto claro en los últimos meses con todo el problema social, económico y sanitario.

Supongo que el poemario puede ayudar al lector a darse cuenta de que en mayor o menor medida has vivido esos dilemas, esos procesos o estás en camino de hacerlo y quizás darte fuerzas para no rendirte. Porque si hay un trabajo esencial en esta vida es conocernos y aprender a querernos y a vivir con nosotros mismos.

¿Qué esperas de este primer poemario y qué supone para tu carrera como escritora?

No espero nada en concreto de esta primera incursión en el mundo editorial. Sé que las expectativas son la principal fuente de decepción. Quizás es más un reto para mí: el mostrar quién soy. Tengo la suerte de que no debo demostrar nada más. No tengo otros títulos a los que superar y el público aún no me conoce, así que quizás solo busco encontrar a aquellos que son capaces de apostar por algo tan vulnerable e intimista como esta propuesta. Claro que me gustaría que tuviera un buen recibimiento y que gustara, pero creo que eso es un proyecto a medias con los lectores.

Para mi carrera (disculpad que sonría ante esa palabra cuando es mi primera publicación) es solo un punto de inicio: no tengo una presión, simplemente ser fiel a mí misma, constante y mantener la voluntad de ofrecer siempre lo mejor de mí en mi trabajo. El resto, el tiempo lo dirá.

Supongo que firmar con un nombre asociado al destino es un amuleto, jajaja.

¿Cómo ha evolucionado tu poesía hasta esta primera referencia editorial? ¿Qué has desechado y qué has incorporado durante el ejercicio de su escritura?

En realidad siempre había escrito prosa, tanto relatos cortos como novela, aunque sin ningún afán de que salieran de mi habitación.

Cambié a la poesía hace poco, hace un par de años empecé a trabajar mis textos en forma de prosa poética, así que este primer trabajo es un poco fruto de la casualidad.

Y fue por necesidad: escribir muchas veces no se elige, creo que muchos escritores sienten la necesidad de transmitir a través de la palabra su realidad o su perspectiva de la vida como forma de terapia y para tener una mayor comprensión. La prosa poética surgió a raíz de necesitar una forma más directa para transmitir las emociones, que era lo que necesitaba en ese momento. Es algo intermedio entre la fluidez y brevedad de la poesía y la libertad de la prosa.

“Con alas de repuesto” no ha sido el primer poemario finalizado, pero sí el primero que quería publicar al ser un poco más cercano a mí: como una carta de presentación de mi estilo de escribir y de ver las cosas.

Mientras lo iba elaborando he ido aprendiendo mucho sobre cómo transmitir y sobre la necesidad de soltar el control de lo escrito e ir cediendo un poco hacia los lectores. Tiene poemas muy largos, algunos de hace bastante tiempo, en los que sentía mucha necesidad de proyectar muchas cosas, otros más cortos en los que doy más control de la interpretación y de elaboración del significado por parte del receptor/lector a partir de su experiencia vital propia. No quise acortar muchos poemas porque creo que cada poema tiene su longitud y su momento.

Como he indicado, durante los últimos meses, ha ido transformándose y adquiriendo tintes actualizados. Aunque el mensaje creo que será igualmente vigente en unos años. Como dicen “no hay nada nuevo bajo el Sol”. Tendremos las mismas inquietudes y, seguramente, seguiré criticando muchas de las lacras y aspectos presentes en el poemario.

¿Cómo valoras el mercado editorial actual? ¿Qué crees que falta y qué dirías que sobra?

Es una pregunta compleja. Considero que el mercado editorial, ahora mismo, es un reflejo de la sociedad en sí misma. Se abren muchas más posibilidades y oportunidades para escribir y publicar, al existir muchas opciones, pero también existe un menor control de la calidad de lo escrito y mucha menor implicación por parte de la mayoría de las editoriales.

Digo de la mayoría porque siempre hay editoriales que siguen cuidando a sus autores, nunca hay que generalizar.

En el mundo editorial, en muchos casos aunque no en todos, se ha convertido en un negocio y ya casi ninguna editorial se arriesga. Van sobre seguro hacia autores ya consagrados o influencers que les asegurarán ventas aunque la calidad literaria no sea notable en el caso de editoriales grandes, y en las editoriales pequeñas, en muchos casos, hacen que el autor sea quien costee la edición y tenga que realizar el trabajo de promoción y venta.

Toda esta situación a los escritores noveles les lastra mucho y les dificulta tener un reconocimiento y un soporte que anteriormente sí había.

Por otra parte, ¿sueles participar en certámenes o recitales?, ¿sientes que el lugar en el que vives tiene una buena oferta literario-cultural?

Participo cada vez menos en certámenes literarios. En parte por el tiempo del que dispongo para crear proyectos tan extensos que sean totalmente inéditos y en parte por la forma en la que están organizados, que hace compleja la participación y poco claro el proceso de decisión y fallo. Considero sin embargo que es una de las pocas vías para darse a conocer y lograr un reconocimiento generalizado, así que de vez en cuando sigo participando en algún certamen.

Actualmente asistir o participar en recitales es complejo por la situación sociosanitaria, pero intento asistir y participar en aquellos que siguen abiertos.

Vivo en Barcelona, por lo que considero que soy privilegiada en cuanto a la oferta literario-cultural, aunque considero que debería darse mayor publicidad y respaldo a las propuestas de poesía y de participación ciudadana. La poesía se sigue viendo como algo elitista y a veces hay ciertos prejuicios a programar y ofrecer opciones para acercarse a ella. Creo que no es tanto la oferta que hay sino el trabajo de publicidad y difusión lo que aún falla. Yo misma suelo enterarme de la mayoría de propuestas por amigos o por grupos de poesía.

¿Qué proyectos tienes a corto, medio y largo plazo? ¿Dónde podemos encontrarte y seguirte?

Siempre estoy creando contenido nuevo y tengo varios proyectos iniciados. Supongo que es parte de mí, estar siempre creando. Así que hay otro poemario, relatos y quizás alguna novela en proceso. A medio y largo plazo espero no perder las ganas de conectar con otras personas y seguir trabajando para que el sueño de escribir y llegar a otros no se desvanezca.

Podéis encontrarme en mi cuenta de Instagram: @elhilodeatropos_poesia

También publico un par de días a la semana en el blog para escritoras Woman’s Soul: https://womans-soul.com/  firmando con mi nombre Cristina González García.

Y estoy en construcción de una web donde poder poner contenido más sobre mi proceso de escritura, anécdotas, videos y demás.

Pero poco a poco, porque todo requiere tiempo y mucho trabajo.

De todas formas en la cuenta de Instagram suelo ir comentando las publicaciones y novedades.

Para concluir, no encantaría que nos recomendaras:

  1. tres poemarios recientes y tres poetas noveles

Hemisferios – Pablo Pérez Rueda

La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida- Elvira Sastre

Con un cassette y un boli- José Á. Gómez Iglesias

Cristina López García- Erosions

Pep Cortés -Dins el roure dorm el tro

Alvar Masllorens -En braços del pare

  1. tres autoras predilectas

Cristina Redondo

Nuria Riera

Luna Miguel

  1. dos obras de teatro y dos novelas

Novelas recientes:

La chica salvaje- Delia Owens

Gente normal-Sally Rooney

Obras de teatro:

A.K.A (Also Known As)

Equus

  1. tres editoriales y dos librerías

Editoriales bonitas:

Editorial Media Vaca

Ediciones Armadillo

Los Versos Desesperados Editorial

Librerías:

Libreria Calders en Barcelona. Passatge Pere Calders, 9

Librería Grant en Madrid. C/ Miguel Servet, 21

  1. una canción que represente tus momentos creativos

Suelo optar por música ambiental aunque muchas veces mi banda sonora es el propio ambiente de los lugares donde escribo.

Yiruma:“River flows in you”, supongo que es una canción que me ha acompañado en muchos poemas.

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