Tamara López,”Vomitando mariposas muertas”

¡Enhorabuena, Tamara, por tu reciente publicación Vomitando mariposas muertas (Matraca Ediciones, 2020)! ¿Cómo ha sido la espera y qué primera sensación te deja ver la obra lista para conquistar el mundo? ¿Qué esperas de ella?

¡Muchas gracias! Es un placer estar aquí con vosotros. ¡Buf! Creo que con esa palabra lo resumo (Risas). La espera en realidad no ha sido tal, pues no las tenía todas conmigo en publicar este poemario, ni lo había intentado, y ha sido todo súper rápido. Respecto a mis expectativas, con que solamente uno de los poemas llegue al lector me conformo.

¿Cómo ha sido su proceso escritural desde cero, desde su porqué hasta su resultado final? ¿Qué imaginario, referentes, musas, estímulos has tenido de fondo para crear la obra y cuánto autobiografismo -directo o indirecto, contextual- desprende?

Bueno, empecé a escribir Mariposas hace muuuchos años, cuando estaba hasta el coño (hablando claro) de los hombres. Afortunadamente, Tony llegó a mi vida, pero antes de él solo tuve relaciones de mierda. Creo que con eso te respondo a lo de si es autobiográfica (Risas). De hecho, en un principio iba a llamarse Trozos rotos, porque eso es lo que son. Por ello os comentaba antes que no tenía intención de publicar esto, porque hay cosas muy personales.

¿Por qué Matraca Ediciones como hogar elegido para la obra?

Mi editor, Pepe Cueto, me pidió que me animase, y que me lo sacaría en su colección de poesía en cuanto le diese el visto bueno. Dicho y hecho, ha sido todo súper rápido. Además, con ellos publiqué también Crónica de sucesos, y la experiencia está siendo fantástica.

Más allá de su elaboración a través de tus manos, ¿cómo se gesta la participación artística de Samuel Pérez Arquellada y la contribución a modo de prólogo de Tony Jiménez?

Lo de Samuel es algo muy curioso. Es psicólogo, y las ilustraciones que incluye mi poemario están hechas con la mente en blanco; los típicos garabatos que hacemos mientras hablamos por teléfono, pero con talento, claro está (Risas). Ha sido cosa de Pepe, fueron escogidos por él.

Respecto a Tony, no podía ser nadie más. Él cogió mis mariposas muertas, les sopló y les dio vida.

¿De qué manera dirías que se inserta Vomitando mariposas muertas en su género literario, en el panorama poético actual, en el mundo editorial de hoy? ¿Qué lugares comunes pueden encontrar los lectores más puristas de Poesía y qué advertencia de contenido extraordinario harías para quienes se acerquen con expectativas sobre un cierto canon al respecto?

Desde luego, no soy Machado (Risas). No, los amantes de la poesía tradicional no la van a encontrar aquí. Son fragmentos que tenía que escupir para dejar de atragantarme con ellos. Mariposas está más enmarcada en la poesía contemporánea.

Continuemos por ese camino: te conocimos a través de la web Chica Sombra, ¿qué tiene la Tamara autora de poesía de la Tamara redactora de Chica Sombra?, ¿qué coincidencias estilísticas crees que podría rescatar de dicho contraste un seguidor de tu trayectoria previa a esta publicación?

Creo que los que me siguen regularmente en la web me verán perfectamente reflejada en mis letras, tanto en Crónica como en Mariposas. No por el contenido en sí (lógicamente, Chica Sombra es una web cultural, donde tratamos todo tipo de géneros), sino por el estilo. Creo que soy igual de directa en todos los formatos.

Acabemos con esa vía: ¿cuánto terror (tal vez thriller, más bien) hay en Vomitando mariposas muertas?

Me atrevería a decir que ninguno. Sí que se nota esa oscuridad que rodea a veces lo que escribo, pero no es un libro enfocado en el terror, al menos, no en el sangriento. Sí hay otro tipo de terrores, como el miedo a la pérdida, al desamor o a que nos rompan.

Ahora demos un paso atrás para dar dos hacia delante: ¿cuándo y cómo comienza tu andadura en el mundo literario? ¿En qué momento eres consciente de tu propia literatura y qué supone para tu carrera como autora este primer poemario?

Mi primer relato lo escribí en 2014, precisamente para presentarlo a una antología. Fue seleccionado, ¡no me lo podía creer! Era la primera vez que me ponía a escribir (al menos, en serio) y me veía ahí, directamente en papel, rodeada de muchos y muy buenos escritores. Entre ellos se encontraba el que hoy es mi marido, fue la primera publicación en la que coincidimos.

Creo que aún no soy consciente, escribir es algo que nunca puedes creerte del todo. Siempre tienes que seguir intentándolo, poniéndote nuevas metas. Es lo mejor de la literatura, que la puedes crear de nuevo día a día.

Con este poemario, creo, voy a desvincularme un poco del terror, y espero llegar a lectores que hasta ahora no me hayan leído por no ser lectores habituales de ese género.

¿Qué puedes contarnos acerca de su estructura, de su disposición interna, en cuanto a algún posible hilo argumental, o simplemente respecto de una justificación formal de por qué esa presentación final de los sucesivos textos?

No tiene hilo argumental, aunque sí que creo que se notan bastante los textos que escribí antes de Tony, y los que escribí después. Los primeros dolían, los segundos están llenos de vida.

¿Qué registros podemos apreciar en el uso del lenguaje a lo largo de la obra?, ya desde su título no parece que esté lleno de eufemismos y palabras barrocas… ¿Ha existido algún tipo de postproducción en cuanto a esto o te ha salido todo con las palabras que están hoy en las páginas?

Escribo tal cual hablo, no intento dar vueltas a las cosas para que se note un lenguaje rico o enrevesado. ¡Madre mía, si apenas tengo 31 años! No puedo hablar como alguien salido de una obra de Shakespeare ni de un capítulo de Puente Viejo. Mi lenguaje es joven, actual, y es lo que pretendo que también esté en mis escritos.

Dentro de las posibilidades actuales, pero también mirando mucho más adelante, ¿qué presentaciones, recitales o eventos -presenciales o virtuales- tienes en mente o te gustaría llevar a cabo para exponer y compartir Vomitando mariposas muertas?

A día de hoy, casi un año después de Crónica, no he podido hacer una presentación. Su publicación me pilló embarazadísima, a punto de casarme… Decidí posponerla un par de meses, pero llegó la pandemia y el confinamiento. Ahí se quedó todo, en meras ganas. Espero que Mariposas pueda tener mejor suerte en ese aspecto; sé que una presentación presencial va a ser muy complicada, pero sí estoy abierta a cualquier directo o presentación virtual.

¿De qué formas utilizas tus redes sociales y qué puede significar para tu rutina respecto de ellas esta novedad editorial, en cuanto a promoción, visibilidad, miscelánea de contenidos…? ¿Tienes la sensación de que gozas ya de un camino recorrido en este sentido debido a tu trayectoria previa o crees que puede haber un choque de etapas?

Creo que las redes sociales son muy, muy importantes para los que nos dedicamos a algo artístico. No voy a negar que gracias a dirigir Chica Sombra yo ya tengo una trayectoria y un número de seguidores, pero eso también hay que mantenerlo, y para ello hay que actualizarse día a día. Lógicamente, ahora que va a salir Mariposas voy a aprovecharme de ellas para que, al menos, tenga visibilidad.

¿Qué aprendizaje te dejan tus experiencias con Castle Rock Asylum y Relatos sin contrato?

Castle Rock Asylum era fantástico, porque además era completamente de terror y estaba en mi salsa (Risas). Además, trabajar codo a codo con mi hermana de otra madre Rain Cross siempre es un gozo. Lamentablemente, por problemas técnicos se quedó ahí, en el limbo, pero continuamos un poco con su estela en Instagram con su sucesor, Hotel Overlook (@Hoteloverlook237), cuenta que co-dirigimos juntas.

En Relatos sin contrato mi jefe era el reconocido escritor Daniel Fopiani. ¡Imagínate el aprendizaje!

Sin duda, dos experiencias que me aportaron mucho, tanto en lo personal como en lo profesional.

¿Cuál es tu definición de Arte? ¿Y tu ideal de Belleza?

Creo que tanto el arte como la belleza son dos conceptos muy relativos. Va a sonar a tópico, pero dependen totalmente de los ojos que los miran. A mucha gente le parece precioso un amanecer, pero a mí no me preguntes, porque a esas horas tengo los ojos pegados (Risas).

¿Qué otros proyectos, personales y profesionales, tienes a corto, medio y largo plazo? ¿Dónde pueden encontrarte, leerte y seguirte nuestros lectores?

El año que viene, en junio, sale Abandonados, una antología coordinada por mí cuya temática son lugares abandonados reales. Además de eso, en breve participo también en una antología benéfica de mujeres. También estoy escribiendo, de nuevo con Rain Cross, una antología a cuatro manos sobre crímenes reales sin resolver. Y, por supuesto, ya está en el horno mi segunda Crónica.

Pues me pueden encontrar en Chica Sombra, mi web, y además en mis redes sociales:

Twitter: @WebChicaSombra

Instagram: @webchicasombra

Facebook: Wonder López

E-mail: webchicasombra@gmail.com 

Terminamos con este bombardeo directo al corazón:

–*¿Qué tres palabras te gustaría saber decir en todos los idiomas? ¿Qué tres palabras describirían Vomitando mariposas muertas? Por último: ¿qué tres palabras sueles usar con frecuencia al escribir -más allá de términos gramaticales-?

La palabra sería comida, así me aseguro de no pasar hambre en ningún sitio.

Palabras que describan Mariposas: Liberación, pérdida y renacer.

Palabras que uso con frecuencia al escribir: muerte, sangre y volar.

–*¿Qué canción podría ser la BSO de Vomitando mariposas muertas? ¿Cuál podría ser la de Chica Sombra?

Al principio de todo (ya lo veréis cuando lo tengáis entre las manos) puse una cita de Extremoduro. Me parecen verdaderos poetas, tienen letras que te rasgan. Creo que ellos pondrían una buena banda sonora tanto a la una como a la otra.

–*¿Qué ciudad, lugar o rincón recomiendas a los amantes de la lectura inmersiva para leer Vomitando mariposas muertas de forma única y especial?

Creo, sinceramente, que el mejor lugar para leer mi poemario es dentro de uno mismo.

–*Comparte con nuestros lectores: a) un miedo; b) un vicio; c) una manía molesta; d) un buen consejo recibido; e) una creencia.

Miedo: la muerte.

Vicio: mi marido.

Una manía: ¡Tengo tantas! Diré que apunto cosas en la agenda que luego se me olvida leer.

Un buen consejo: Cuando estaba embarazada, me dieron un consejo que ha sido el mejor que me han dado en la vida: que no hiciese caso a ninguno.

Una creencia: que siempre, siempre, hay alguien, aunque sea una sola persona, que nos ama.

–*Envíales un mensaje a las personas que más quieres, otro a tus lectores y otro a tu futuro yo de 2030.

A los que más quiero, qué decirles que no les haya dicho ya… ¡Gracias, gracias infinitas por todo! Siempre estáis ahí, soplándome fuerte, dejándome subir. Y estando ahí para recoger mis trozos cuando me estrello.

A mis lectores, espero de verdad, de todo corazón, que una simple frase mía os llegue. Con eso me doy por satisfecha.

A mi yo de 2030: Sigue como vas, lo estás haciendo de puta madre.

¡Muchas gracias por tu tiempo y mucho éxito!

Gracias a vosotros, ha sido una entrevista maravillosa. Espero que contéis conmigo para más cosas, ¡sois increíbles!

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