Ester León: Arrójame a los lobos

Enhorabuena, querida Ester, por tu maravillosa publicación Arrójame a los lobos (Ed. Titanium, 2020). Te deseamos lo mejor. ¿Cómo ha sido la espera, cómo has ido percibiendo los diferentes plazos de edición y publicación en estos tiempos tan extraños y tan difíciles?

Muchísimas gracias. Ya sabéis lo maravillosa que me parece vuestra plataforma y el cariño que le tengo. Sois de lo mejor que me he encontrado en las redes del panorama literario. Solo con eso, os podéis imaginar una parte de la ilusión que me hace esta entrevista.

La verdad es que los tiempos de espera entre los plazos de edición no han sido un gran problema para mí. Creo que la incertidumbre es mucho mayor cuando aún no has encontrado casa para tu obra. Sin embargo, una vez entré en el nido de Editorial Titanium, mis maravillosos compañeros y la profesionalidad del trabajo hicieron que cada momento de espera fuera una experiencia enriquecedora. No cambiaría por nada estos meses conociendo a tantos escritores geniales y encontrando gente con la que compartir mi pasión por el arte. Aun así, no voy a negar que la sensación de inestabilidad al publicar en tiempos de pandemia haya hecho mella en mí, porque parece imposible que no la haga. 

El destino de una obra en estos momentos, sin presentaciones al uso ni eventos literarios viables, resulta mucho más incierto. Por suerte, la situación también ha puesto en alza el valor de la cultura y estoy viendo una comunidad muy unida y que da mucho apoyo.

¿Cómo se gesta Arrójame a los lobos desde su concepción primaria hasta su entrega a la editorial? ¿Cómo fue su proceso escritural en tiempos y formas?

Esta novela ha tenido un proceso de construcción muy largo. Empezó siendo apenas el bosquejo de un planteamiento con su desenlace y ha ido creciendo a medida que yo crecía como escritora. Esta es una profesión en la que nunca se deja de aprender y siempre pensaré que el margen de mejora es infinito. No creo que exista un techo en el que un escritor ya no pueda desarrollarse más y es algo que me parece muy bonito. Por ello, a medida que aprendía y ganaba experiencia, regresaba a mi Arrójame a los lobos y la volcaba en él, tratando de contar la historia de la que, al principio, solo había visto destellos. La empecé en el tercer año de universidad y, a pesar de dedicarme a otras novelas y proyectos, creo que no la terminé hasta que no se le entregó el manuscrito definitivo a maquetación. Principalmente porque no tuve más remedio. Creo que, si no hubiera tenido que soltarlo, habría seguido corrigiendo y puliendo hasta que me salieran canas.

Con esto solo quiero decir que no la considero una obra perfecta en absoluto. Nada más lejos. Ahora sigo aprendiendo y volcando ese aprendizaje en nuevos proyectos con los que estoy muy ilusionada. Sin embargo, creo que al final sí he podido contar la historia que quería contar de la forma en que quería contarla. Y, para una primera publicación, me parece lo importante.

¿Por qué Editorial Titanium como hogar elegido?

El proceso de búsqueda de una editorial es una tarea muy ardua. Puedes encontrarte tanto con peces de colores como con piratas y creo que yo me he cruzado con ambas especies. Hay un momento en que, dentro de las editoriales que publiquen géneros como el de tu libro, ya solo quieres encontrarte con gente honrada. Y eso es lo que encontré yo en Titanium: gente honrada que cuida un montón sus trabajos de edición y que crea un nidito para los escritores noveles en el panorama literario.

En el proceso, he visto de todo. Desde editoriales más o menos grandes que, tras pedir un número determinado de capítulos, deciden dar una oportunidad a la lectura del manuscrito entero; hasta editoriales pirata que lo único que buscan es estafar a los escritores; pasando por editoriales que informan de su interés con tanto retraso que ya has firmado otro contrato.

Puedo decir, y creo que es toda una suerte, que ahora no me arrepiento de ninguna de mis decisiones, ni de rechazar ofertas fraudulentas ni de firmar finalmente con Editorial Titanium. No cambiaría por nada estos meses con mis compañeros de nido.

¿Qué referencias metaliterarias, influencias y detalles del vasto imaginario que ofrece el género de suspense podemos encontrar en la obra?

El suspense siempre me ha parecido un género con posibilidades infinitas y, al mismo tiempo, basado en una premisa tan simple como atrayente: los acertijos. Ya sea resolviendo un crimen en una novela policíaca como intentando desentrañar la vida de un personaje, la esencia de la adivinanza siempre está presente. Creo que lo que me atrae de ella es el abanico de posibilidades, la belleza de poner a prueba las capacidades propias para resolver algo que nunca tienes la certeza de poder desentrañar.

Dentro de este ámbito, tengo que admitir que mis influencias son muy dispares. Desde Carlos Ruiz Zafón, Agatha Christie o Arthur Conan Doyle hasta la disparatada saga de la Guardia, dentro del Mundodisco de Terry Pratchett. Sé que no es exactamente lo que uno calificaría como suspense, pero los elementos del género están presentes y no puedo negar la influencia de mi autor favorito.

Además de eso, la novela también está bastante influida por obras cinematográficas, como El Ilusionista o Memento, y por otras novelas de género contemporáneo como Solo un día, de Gayle Forman.

Sé que mis fuentes de inspiración son muy dispares y jamás diría que este libro es una combinación de ellas. Qué más quisiera yo. Lo cierto es que, aunque me gustaría, no puedo decir que se parezca a nada. Sin embargo, yo sí que he ido construyendo mi interior con todas estas historias. Gracias a estas y muchas otras, mi mundo es un lugar más rico y acogedor y, al final, son ellas las que me han llevado a escribir.

¿Cuánto autobiografismo, directo o indirecto -contextual-, podemos encontrar en tus personajes, especialmente en Lea? ¿Qué cuenta la historia sobre su autora?

A esta pregunta tengo que responder con un: más del que yo había previsto. Sin embargo, no me refiero exactamente a los personajes. Es cierto que yo no suelo servirme de mucha inspiración externa para construirlos. No están basados en personas que conozco. Tanto Lea como los demás evidencian partes de mí, que potencio o enriquezco para darles vida como entes independientes. Muchas de esas partes no son las que se manifiestan en mi personalidad y algunas me gustaría que no existieran o trabajo para corregirlas, pero no puedo negar que ese es mi proceso a la hora de crear personajes. Esto no quiere decir que yo esté de acuerdo con todo lo que hagan. Para nada. No obstante, sin utilizarlas como excusas, sí entiendo las razones que les han llevado a ser quienes son. De otra forma, me sería imposible meterme en sus cabezas.

A lo que me refería con la primera afirmación era a la trama y a los mensajes. Todo está muy condicionado por mis propias experiencias, incluso aunque no siempre me diera cuenta de ello. El hecho de haber vivido muy de cerca los estragos de una enfermedad de la memoria en una persona muy querida fue lo que hizo germinar la idea, así como tener una lesión en la columna me hizo optar por una resolución de conflictos basada en la astucia en lugar de en la fuerza y decidirme por el suspense. Las acciones que componen la trama no son autobiográficas, pero sus mensajes o trasfondos sí resultan serlo en muchas ocasiones.

¿Qué simbología implica la gama de colores manejada en la obra? ¿Qué otros códigos podemos encontrar en Arrójame a los lobos?

Los colores son muy importantes en la historia debido a un juego infantil. Cuando la protagonista era niña, inventó la teoría de que el color que tiñera el cielo al amanecer o al atardecer determinaría cómo resultaría el día. Violeta los días en que sucedían cosas imposibles, rojo para aquellos en los que el peligro acechaba, verde esperanza cuando la suerte sonreía o dorado cuando era el momento de actuar.

El color más importante, sin embargo, no lo he mencionado. Es el azul; el color de la portada y el que tiñe una de las horas más mágicas del día: la que sigue al ocaso pero precede a la noche, célebre entre los aficionados a la fotografía o la pintura. La protagonista no recuerda el significado de ese color y ese es uno de los puntos clave de la narración.

Además de los colores, hay otra simbología presente. El propio título lo evidencia, pues los lobos son, al mismo tiempo, personajes y metáfora. Explicar algo más sería destripar el misterio de la trama.

Otra simbología, más evidente en muchos casos, consiste en referencias artísticas. Lea, al ser graduada en Bellas Artes y narradora protagonista, menciona a menudo obras y pintores de sus movimientos favoritos para digerir sus emociones o explicárselas al lector. Su forma de ver el mundo está muy condicionada por la pintura y eso se deja ver hasta en los detalles más ínfimos.

¿La catalogación de la novela como obra dirigida a un público eminentemente juvenil fue anterior a su finalización, surgió durante su escritura o ha sido a posteriori una vez completada al cien por cien? ¿En base a qué factores se propone esa catalogación?

Creo que la catalogación como juvenil siempre ha estado presente, aunque es un tema más condicionado por el marketing que por otros asuntos. A mi entender, la novela juvenil, además de por la edad de los personajes protagonistas, se caracteriza por tratar una serie de temas: la madurez, la búsqueda de tu lugar en el mundo, el hallazgo de quién eres al margen de tu familia. Estos temas suelen estar presentes, así como muchísimos otros. 

Si por algo destaca la novela juvenil es por su variedad en géneros y mensajes. La existencia de esas características es la única explicación racional que le encuentro a esta distinción de géneros, que en modo alguno se basa en la calidad o complejidad de las obras. Al menos, en mi experiencia como lectora.

Esta novela se ha catalogado como juvenil en base a estos criterios, pero no hay razón para un límite de edad a partir del cual no debería leerse, ni por abajo ni por arriba.

Como escritora, ¿qué has adquirido expresamente para afrontar la confección de Arrójame a los lobos y qué has desechado de la Ester previa a su materialización, autora de otros textos? ¿Cómo sales de esta experiencia en cuanto a evolución e identidad literaria?

Para escribir esta novela, por extensión y complejidad en la trama, he tenido que aprender MUCHO. Me he informado sobre escritura y he leído un montón, pero es cierto que es algo que ya hacía antes. No puedo decir que salga del proceso de ninguna forma determinante, pues ya estoy volviendo a cambiar y a formarme para posteriores obras. Como os digo, para mí esa reinvención constante y sin trabas es uno de los aspectos más bellos de la escritura.

En cuanto a temas más técnicos, me he documentado sobre muchas cosas. Algunas han terminado apareciendo en la historia y otras muchas no. Desde criptografía hasta técnicas para mantener la tensión, pasando por estudios psicológicos y artísticos.

Un proceso de documentación bastante trabajoso ha sido el de las enfermedades de la memoria. Desde que viví los estragos de una de ellas de muy cerca, siempre me ha fascinado su significado, su capacidad para destruir sin llegar a herir de forma física. Sin embargo, eso no quería decir que entendiera realmente su alcance o su enorme variedad. No es que ahora lo haga, pero al menos soy mucho más consciente de sus características y sus posibles causas. En la novela se puede ver representación, a través del grupo de apoyo que tanto peso tiene en la trama, de demencia senil, de fugas de memoria aleatorias debidas a una enfermedad cerebral, de amnesia anterógrada, de amnesia retrógrada asociada a una lesión y asociada a un trauma…

El otro proceso de documentación más arduo ha sido en el ámbito de la Historia del Arte. Yo soy Geóloga y, aunque aficionada a la pintura, no tenía los conocimientos previos para escribir desde el punto de vista de una graduada en Bellas Artes. Sin embargo, debo decir que toda esta búsqueda de documentación se me ha hecho amena y enriquecedora y, por suerte, es algo que me pasa casi siempre que preparo un proyecto.

La cubierta y el diseño son una pasada. ¿Qué lugares, rincones, espacios componen la geografía de la historia y cuáles has tenido en mente a la hora de desarrollar la trama?

Estoy de acuerdo y todo es mérito del diseñador: Francesc Gómez Guillamón, que también es escritor y un ilustrador impresionante. Ha sabido captar la esencia de la historia con una precisión casi sobrenatural. Por citar algunos elementos (sin destripar nada): los soles y las lunas, cuya simbología es importante en la historia; el farolillo, que evidencia la vida urbana; las plantas, al principio cuidadas como las de una floristería y hacia el fondo más salvajes, como si nos adentráramos en un bosque; los lobos, uno de los elementos más importantes de la trama; y un rostro que no mira al frente, sino que se esconde del espectador.

El medio geográfico donde se desarrolla la historia no es demasiado importante para la trama. Nos encontramos en una ciudad que podría estar en cualquier lugar del norte de España, sin nombre ni coordenadas. En ella, la acción se desarrolla en diferentes escenarios con nombre propio, desde la floristería que regenta el padre de la protagonista hasta el colegio donde ella da clases, pasando por un garaje ruinoso que hace las veces de sede de reunión para el grupo de apoyo y por una mansión abandonada de un barrio adinerado. Al ser el misterio un elemento tan importante en la historia, no puedo deciros mucho más.

¿Qué registros o tonos del lenguaje (oralidad y coloquialismo, discurso formal, tecnicismos) podemos encontrar en la narración? ¿Qué parte de la labor comunicadora cedes a los personajes?

En esta historia, al tener un narrador protagonista, prácticamente la totalidad de la labor comunicativa se realiza a través de los ojos de Lea. Toda la información que le llega al lector está sesgada por su percepción, por lo que ella escribe en su blog y lo que quiere plasmar en él. Esto condiciona muchos aspectos de la historia, desde la trama hasta las descripciones. Como os digo, Lea es graduada en Bellas Artes, pintora y profesora de Arte. Esto provoca que su visión del mundo se realice a través de este prisma. Cuando siente emociones que no sabe expresar, nos las cuenta a través de obras pictóricas; cuando se siente perdida, se compara con personajes de cuadros; y, cuando la vida la sobrepasa, se refugia en el arte.

Además, también le gusta romper la cuarta pared. Al estar escribiendo en su blog, suele dirigirse a sus lectores y refunfuñar un poco sobre lo disparatada que se está volviendo su vida. No puedo culparla y me ha permitido un tono de escritura un poco irónico con el que me encuentro muy a gusto.

En cuanto al resto de personajes, sus acciones hablan por ellos. Los conoceréis a través de sus palabras y decisiones y serán ellas las que los compongan.

Terminamos con este bombardeo directo al corazón de la autora:

–*¿Qué plato, comida o aperitivo puede acompañar la lectura de Arrójame a los lobos?

Lo primero que se me viene a la cabeza es un bol de cereales. Quizás es porque es una comida que asocio mucho con la lectura, pero creo que podría arroparos bien durante los ratos de suspense e incertidumbre.

–*Predilecciones varias:

a) una ciudad para vivir y una para veranear:

Viviría en cualquier ciudad del norte. O, más bien, en una zona de campo cercana a una. Aunque me gustaría pasar algunos años fuera, quizás en Edimburgo o Florencia, me parece que Oviedo o Gijón son buenos lugares para asentarse en un futuro.

Para veranear contesto con una pequeña trampa, porque también viviría en esta ciudad. Desde que la visité por primera vez, me he sentido fascinada por su historia y su disparatada naturaleza. Hablo de Venecia, la ciudad de la laguna, en la que precisamente estoy ambientando una novela ahora. Creo que es un lugar en el que tienes la sensación de que todo es posible. Si hay decenas de pequeñas islas formando una ciudad de puentes y canales, la magia no puede andar muy lejos.

b) tres géneros fetiche como lectora:

Fantasía, suspense y ciencia ficción.

c) tres películas visionadas más de cinco veces:

El Ilusionista es una de mis películas favoritas. La leyenda mágica de los Leprechauns la he visto infinidad de veces con una de mis mejores amigas. Y voy a hacer una pequeña trampa y decir capítulos varios de dos series: Good Omens y Doctor Who.

d) ¿a qué suena Arrójame a los lobos, cuál podría ser su BSO?:

Lo cierto es que lo primero que se me viene a la cabeza con esta pregunta es estar sentada en el bosque, con la naturaleza rodeándote y los pequeños sonidos que tejen esa música primitiva.

Sin embargo, hay un momento en la trama en que la música es muy decisiva. Por citar algunos artistas basándome en esa parte y en el misterio que lo envuelve todo, diría Ruelle o Imagine Dragons. Resulta un poco extraño, porque no es la música que yo misma suelo escuchar —soy más de ir oscilando entre el indie y el rock de los 70 y 80— pero sí es cierto que creo que es la que más le pega a la historia.

–*¿Qué tres palabras te gustaría saber decir en todos los idiomas?

Me gustaría saber decir cuento, estrella y —tratando de pensar en algo útil— vegetariana.

–*Comparte con nuestros lectores:

a) un miedo:

A no estar a la altura de las circunstancias.

b) un vicio:

Releer libros y regresar a series que me han gustado mucho.

c) una manía molesta:

Pregunta difícil para alguien con TOC. Voy a decir una relacionada con la literatura que es un poco molesta: si tengo cualquier libro fuera de la estantería, lo pongo siempre boca abajo.

d) un buen consejo recibido:

Precisamente el que inspiró la historia de Arrójame a los lobos. Es cosecha de mi padre, que, os prometo, no es un sociópata. Cuando era más niña solía decirme: “A veces es mejor hacerse el tonto o el pequeño. Así, no te verán venir”.

–*Envíales un mensaje a las personas que más quieres, otro a tus lectores y otro a tu futuro yo de 2030. ¡Muchas gracias por tu tiempo, Ester!

A las personas que más quiero, mi familia y mis amigos, solo daros las gracias. Es algo que siempre pienso en vuestra compañía: lo agradecida que estoy por teneros a mi lado.

A mis lectores: siempre he creído que las personas estamos hechas de historias. Es un gran honor que hayáis decidido que alguna de las que cobraron vida en mi mente formen parte de vosotros. Espero estar a la altura.

A mi yo de 2030: Deja de preocuparte tanto. Y, si ya lo has conseguido, no puedo esperar para conocerte.

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